1.9.06

Critiquita 94: Blankets, C. Thompson, Astiberri 2004

Nuevo "monumento" gafapasta que consigo leer gracias a la biblioteca de mi barrio. En fin, creo que con esta lectura ya he catado todas las joyas posmodernas de la corona gafapastil (esta, "Maus" y "Persépolis").
Este cómic es la típica obra purgativa pues ha sido creada con intenciones catárticas. El autor, llevado por un sincero exhibicionismo y una inconsciente megalomanía (no sólo publica su vida sino que lo hace con un cómic muy gordo), airea una sesión de psicólogo/psiquiatra sin pudor y con detalle, lo que evidencia que lo llevaba muy dentro. Por eso la trama está salpicada de flashbacks y flashforwards respecto al momento central, el relato de un episodio de su adolescencia, su primer amor, lo que le acerca a "Maus", pues la estructura de la obra no sigue la de la ficción sino el funcionamiento disgresivo de la mente. Así, es una obra a la que su realidad le salva de ser el típico producto sensiblero.

Lo que Thompson nos confiesa más que cuenta es que es de una familia modesta de agricultores muy religiosos que vive en un pueblo de EE.UU. Que era un alma demasiado sensible para ese ambiente rudo, intolerante y severo. Que nada le atraía de un hogar sofocante por el cristianismo fanático de los padres (nada mejor para un adolescente que está empezando a descubrir su sexualidad). Que vivió con miedo a pecar y al sexo. En suma, nos cuenta que tuvo una infancia marginal y triste salvo por el escapismo que le proporcionaba el jugar y dibujar. Tras esta contextualización llegamos a lo que realmente Thompson quería sacarse de encima, el encuentro con Rania, su primer amor. Este típico amor adolescente, intenso, pasional, puro, ingenuo con el plus que proporciona el ser 2 almas solitarias con un rico y desgarrado mundo interior, es lo único positivo que nos cuenta, pues la historia está inmersa en una (hipócrita) atmósfera puritana y dificultades familiares. Estas tristes circunstancias resaltan y potencian la historia de amor de tal modo que el autor consigue conmover mi corazón de pijamero. El asunto es rematado con un capítulo final que es casi un epílogo, en el que Thompson nos cuenta como superó todo aquello, como rompió con el cristianismo, como aceptó que es un ser sexual, como se enamoró de otras mujeres y como al marcharse de su opresivo hogar y pueblo encontró, por fin, las ganas de vivir y superó aquella historia tan intensa. Todo resumido en una estupenda viñeta final pieza maestra de la revelación y la condensación.
El dibujo de Thompson tiene ecos de G. Colan, un pincel fluido, pero en este caso más preciso y realista. Un estilo ascético y expresionista, sensual, delicado y femenino pero (comprensible a tenor de lo leído) con tensión subyacente. Un dibujo modesto pero muy eficaz, sobre todo por su atención a los fondos porque dan al cómic la veracidad y densidad que las figuras no tienen, de modo que nos facilita el que nos metamos en la historia. Pero sobre todo en lo que destaca el arte de Thompson es en la narración. Qué bien imprime el ritmo, cómo lo acelera o lo enlentece con las viñetas, cómo lo cambia. Una delicia ver como introduce sus viñetas de transición o rompe el ritmo con viñetas que son ilustraciones. Magnífico también el empleo del arte religioso popular protestante como herramienta narrativa. En definitiva, un notable trabajo que desmiente que los gafapastas no saben dibujar ni narrar.
La edición de Astiberri, sencilla y robusta. Un tocho de 600 páginas en tapa dura incómodo de leer por su peso pero no se podía editar de otra forma porque esto no es carne de grapa o de un par de tomos.
Mi valoración final es que "Blankets" es una buena historia, intimista y real que pierde fuelle hacía el final pero tiene brillantes y emotivos momentos (lo del retrato de Jesús me parece genial por ejemplo). No obstante, merece la pena más por el apartado gráfico que por la historia (la vida de Thompson no es especial). Así que no tiene sentido hacerle una segunda lectura. Sólo hay una cosa que me pregunto, Thompson cuenta 2 o 3 momentos en los que él no estuvo presente, ¿se los ha imaginado o se los contaron?

5 comentarios:

nol dijo...

"que me merece la pena más por el apartado gráfico que por la historia (que no deja de ser del otro mundo)"

A nosotros que sea real nos da igual, y sin eso el tebeo pierde casi toda la gracia.

"En definitiva, un notable trabajo que desmiente que los gafapastas no saben dibujar ni narrar."

Mira en tu biblioteca si tienen "Berlín", de Jason Lutes, o "ventiladores clyde", de Seth, y verás como no tienen nada que ver con Persépolis y similares. Otra cosa es que te guste de qué van.

"No sé el precio, pero seguramente sea carillo para lo que es"

35. Y si lo editaran ahora no bajaría de 50, los de Astiberri se ha subido a la parra cosa mala.

Por cierto, según google blankets significa mantas, ¿qué pinta ese título en esa historia? (lo leí hace tiempo)

lord_pengallan dijo...

Hombre nol, que alegría!
Lo de real lo decía para que la gente sepa que esta basado en hechos reales, que tiene esas cosas de ese género que trasciende medios, nada más.
Berlín creo que esta, lo otro no. Me lo miraré ya que lo recomiendas.
Si, 35. Lo vi después en la tienda. para mi, muy caro para lo que es (una historia de amor adolescente).
Blankets es el tipo de manta anglosajona. La manta echa a base de retales de muchas telas, que en el cómic Raina entrega a Craig. También (no recuerdo pero en la edición viene) que significa también tapado o algo así, vamos que sus diferentes acepciones se pueden aplicar a la obra.

nol dijo...

Ah, sí, la colcha/manta/lo-que-sea de la chica, ahora me acuerdo.

"Berlín" es el primero de 3 tomos, pero como el tío se tiene que ganar la vida en otra cosa no sé cuándo habrá continuación.

lord_pengallan dijo...

Gracias por el aviso.

Ismael dijo...

Otra lectura gratuita. Recuerdo que cuando lo tomé en prestamo vivía en noveno piso atestado de gaviotas pero con un balconcillo muy coqueto. Yo miraba para abajo y me decía "Y sí lo tiro qué. ¿Se romperá?"

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs Paperblog