Los cómics en los que los superhéroes se meten en política me dan morbo porque son transgresores ya que ellos son sólo luchadores contra el crimen. Un refuerzo imaginario a una poli que se ve desbordada, inepta o corrupta. Si los sacas de ahí empiezan a perder coherencia. Esto estuvo más o menos claro hasta los 60 ya que después la gente empezó a ver a los políticos como polis: gente desbordada, inepta y/o corrupta por lo que muchos aficionados empezaron a no ver la necesidad de que alguien bueno, poderoso e íntegro, o sea, un superhéroe, no se metiera en política. Luego en los 70 pasó que se asumió que el crimen no es sólo maldad sino que a veces son condiciones sociopolíticas, y EEUU dejó de combatir a dictadores. Así pues en los 80 ya se veía que los superhéroes clásicos, los luchadores contra el crimen, eran simples defensores del status quo que produce el mal que quieren combatir ya que con esos límites no pueden hacer del mundo un lugar más justo. También en este asunt...