Cuando uno lee la introducción de C. Trillo a El Eternauta es inevitable sospechar que las cacareadas bondades de ese clásico argentino del Cómic se deben al contexto en el que se ha publicado (1º el hecho de contar una historia habitual de Londres o NY en Buenos Aires, 2º la dictadura argentina y 3º el poder invisible y lejano pero poderoso del imperialismo capitalista poscorralito) y no a la calidad del relato dibujado en sí. La lectura lo confirma. La cosa no es para tanto. Es tan entretenido como rancio. El Eternauta es una apuesta de Oesterheld, el más prestigioso de los guionistas de cómics argentinos, ya que a finales de los 50 decidió contar una historia durante muchos meses sin tener una idea muy clara sobre ella. No vamos a decir que fue improvisando sobre la marcha, pero sí que empezó sin saber a dónde iba y que planeaba de 50 en 50 páginas. El resultado es una historia entretenida pero, lógicamente, irregular que da 2 bandazos fuertes, el 1º al principio y el 2º...
Este es un blog de comics. Nace con la intención de criticar (juzgar de las cosas, fundándose en los principios de la ciencia o en las reglas del arte y/o censurar, notar, vituperar las acciones o conducta de alguien.) todo lo que se me ocurra. Pero principalmente comics, libros y películas.