17.1.08

Critiquita 225: JSA: La edad de oro, J. Robinson y P. Smith, Planeta DeAgostini 2006

Este cómic no lo había leído nunca (de hecho, ignoraba su existencia). Cuando lo sacó de nuevo PDA vi que la gente hablaba bien de él, pero en ese momento no pude comprarlo porque tengo un límite presupuestario (ni me sobra dinero, ni espacio). Así que, cuando fue víctima de un descuento estas Navidades, me hice con él, por aquello de que es el eslabón entre el UDC de la Edad de Oro y el UDC postCrisis (las primeras) y que estaba bien.
Robinson (que tiene en su haber uno de los mejores comics que he leído en mi vida, "4 demonios y un infierno", que desgraciadamente no tengo y dudo que lo vea en español, pues pertenece al universo Grendel) hace un modesto pero buen trabajo. Escribe bien, con ritmo y fluidez, profundiza en los pjs y desarrolla muy bien la historia, sin inventar nada nuevo, manteniendo el misterio y aumentando la tensión. Es el típico argumento (desenmascaramiento del villano y frustración de su plan de dominación mundial), pero gracias a que pone el peso en la psicología de los pjs, expone ideas interesantes y utiliza un par de buenos golpes de efecto, evita que la historia sencilla y típica sea anodina.
A lo largo de los 4 comics que componen el tomo, Robinson se esfuerza en recrear el EE.UU. de la posguerra de la 2ºGM, explicar porque los superhéroes no intervinieron en esa guerra, explicar porque la gran mayoría abandonó esa actividad en los 40 (eufemismo para explicar el que los superhéroes dejaron de vender al perder el fervor del público) y contar lo que les pasó en esa época oscura, para poder enlazarlo con el renacimiento de los superhéroes (que, curiosamente, mientras Planeta editaba Marvel este había comenzado en 1961 con Lee y Kirby, pero ahora que edita DC, este empezó en 1956 con el lanzamiento de un nuevo Flash, cuál es la verdad verdadera?). Por el camino hay cosas muy interesantes que merecían más desarrollo. Supongo que Robinson renunció a ello por no hacer un cómic interminable y desvirtuarlo, pues el objetivo de este cómic es arrojar luz a los años oscuros del género (¿1945-1955?), no a reflexionar sobre él. Entre estas buenas ideas con mucho potencial destacan las reflexiones del 1º LV, que se sabe más poderoso que la bomba atómica (recuerden que estamos en los 40) y por eso mismo renuncia a su poder (ser superhéroe) porque, al ver los efectos de esta y la inmoralidad de su uso, llega a la conclusión de que un hombre no puede manejar ese poder sólo siguiendo su propio criterio. Un dilema poco explorado en el género en su faceta intimista. Eso es en cierta forma, lo que hace abandonar a casi todos los supers en "La edad de oro" de Robinson. Estos se ven abrumados por una sociedad que no les necesita, pues tiene la bomba atómica y ha ganado ella sola al Mal. Sólo las personalidades inadaptadas son las que siguen con su actividad. La cosa más curiosa de este cómic es que hay una de ley del gobierno que busca que todos los supers se registren y sirvan al gobierno (hostias! Cómo la CW! Incluso el super proregistro tiene bigote y aspecto de Casanova!), que termina en una lucha apoteósica entre el bando pro y el anti. En fin, el guión de Robinson es sólido y entretenido pero que, por desgracia, renuncia a hacer metagénero.
Smith hace un dibujo sencillo y tosco que remite un poco al estilo de la época, que resulta feo al no poder conseguir el realismo ideal que pretende. Pero el estilo rudo y limitado de Smith tiene un enorme dinamismo y una buena expresividad lo cual, sumado a una efectiva narrativa clásica, el dibujo consigue vehiculizar eficazmente el guión sin mejorarlo, aunque uno no deja de pensar que pudo hacerse más bonito. Hay que reconocer que parte de la culpa de la rudeza y aridez del dibujo lo tiene el color de Ory. Este, opta también por emular la época y maneja pocos colores, con predominio de los ocres, y los aplica planamente y sin renunciar a un acabado granulado por lo que la rudeza del dibujo es potenciada. Resultando un aspecto gráfico tosco y lacónico pero elocuente.
Así pues, es un cómic con cierta gracia, pero que no destaca sobre los demás. Aunque reconozco que no sé lo suficiente del UDC, por lo que me pierdo leyéndolo pues, o no conozco a los pjs o mi conocimiento sobre estos es insuficiente, aunque el dibujo no ayuda, pues hay pjs muy similares o irreconocibles de paisano o con otro peinado. Lo que si prueba "La edad de oro" es que recrear aquella época puede resultar muy interesante. Por ejemplo, el hecho de que los supers tengan que sacar las castañas del fuego sin Superman me ha gustado, o superhéroes tan surrealistas como el Capitán Triunfo (que es producto de la unión de una persona con el fantasma de su hermano cuando toca su marca de nacimiento) o el Espectro (la ira de diso) y tan atípicos como Robotman (ojalá se le hubiese dado más papel!) o el Átomo (teniendo en cuenta que los supehéroes son humanos idealizados, por qué se diseño a este pj como un tipo muy bajito?), creo que merecen más atención (igual que los de Marvel) y además, la vida y la sociedad en aquella época fue tan diferente a la de ahora, que un cómic ambientado en aquella época tiene otro sabor. Lo cual no es despreciable pues, a la insípida sopa que es hoy en día el género no le vendría mal más especias.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Esta serie es aquella que publicó Zinco en prestigios? Si es esa la he visto en la biblioteca aunque nunca la he cogido.
Ismamelon IV, el pequeñito faraón.

Anónimo dijo...

del Capitan Triunfo hablan en un nº de animal man de Morrison , cuando éste pelea con Muerte Roja y le comenta que una vez peleó con él.
y el Atom era bajito.

experimento 626

Observador dijo...

Esta serie es su día tuvo algo de fama y de repercusión porque fue publicada en el 93, en plena hecatombe del genero superheroico. Destacaba entre tanta porqueria y por esos a mucho nos pareció un magnifico tebeo. El paso del tiempo fue poniendo las cosas en su lugar y aunque no es un mal tebeo, ha quedado ampliamente superado por una cantidad enorme de tebeos posteriores.

Bruce dijo...

Buen comic pero sobrevalorado -en algunas reseñas que leí antes de comprarlo lo comparaban con Watchmen- puede que por la época en que se hizo, como dice observador.
Claro que si para juzgar algo solo se lo debe comparar con sus coétaneos, es una obra maestra (de su época)

lord_pengallan dijo...

Es esa Isma.
Pues Bruce y Observador la gente podía ser menos exagerada, así no habría picado.

Anónimo dijo...

"4 demonios y un infierno" lo publicó Planeta hace siglos en un tomo que recopilaba toda la serie limitada. Un cómic increíble que me descubrió a James Robinson y me hizo ver la luz.

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