1.12.05

Relecturas I: Ronin, F. Miller, Norma, 2001

Atualizado

Relecturas es una "sección" que he abierto por tener este blog. Así, tengo más motivación para reelerme cómics que hace tiempo que no "visito". El azar, el destino, han hecho que el primero sea "Ronin".
"Ronin" es una obra capital en el cómic americano, producto de uno de sus mejores autores de cómic del siglo XX. Este, Miller, irrumpió en la década de los 80, década que acabó siendo revolucionaria, en parte por él.
Para mi esta obra fue el típico cómic del que oyes hablar y hablar, ya que eras pequeño cuando apareció, así que cuando eres mayor, comprendes que lo tienes que tener, pero es ya tarde, demasiado tarse, es ya incontrable. Resultando que tuve que esperar hasta el 2001 a que se reeditara esta obra que se nos había dicho que era imprescindible. Yo la necesitaba mucho, pues Miller era aún mi autor favorito. Me había deslumbrado con "Born Again" (desde entonces el mundo cambió para mi), acojonado con "Hard Boiled" y rematado con "Elektra Lives Again", el resto de sus obras me habían gustado por encima de la media, pero después de "Sin City", para mi, el genio se había acabado. Las historias que continuaban "Sin City" no me gustaron nada, su "300" no tenía nada especial y su Martha Washington había decaído mucho en sus continuaciones. Así que tenía muchas esperanzas puestas en "Ronin" una obra del genio que provenía de los buenos tiempos, de los viejos tiempos.
Quizás esas espectativas hayan influido en que "Ronin" no me parezca nada especial. También es cierto, que su temática no me engancha mucho. Los elementos japoneses (capitales en la obra de Miller, no se la puede entender sin saber algo del arte y cultura japonesa. El primer desembarco japonés en el cómic mainstream americano antes de "Akira") ya no me resultan atractivos, he acabado repudiando ese mundo tan rígido, tan hipócrita y tan sacrificado y los elementos de Ci-Fi, tampoco es que sean muy originales. En cuanto al arte de Miller en esta obra, cambió el panorama americano, revolucionó el medio, pero cuando lees una obra tan revolucionaria como esta, casi 20 años después, eso no se puede apreciar. Yo crecí ya con la revolución triunfante, por tanto para mi "Ronin" no tenía nada de sorprendente. Hasta que no se publicaron las BM, no pude vislumbrar un poco que elementos novedosos "parió" Miller. Por lo tanto, el impacto que podía tener en mi "Ronin", estaba considerablemente rebajado por el desfase temporal entre su publicación y su lectura. Si no hubiese sido una obra mítica estos elementos tan destacables que tiene "Ronin", me hubieran pasado desapercibidos.
Contemplándola hoy en día (más de 20 años) resalta sobre todo, su estética ochentera, tanto en el estilo de dibujo, en la paleta de color elegida, como en todo lo que compone ese mundo futuro que nos presenta la obra. Junto a esto, ya encontramos las constantes de toda la obra posterior de Miller: su particular y magnífica narrativa (esas viñetas que son franjas horizontales cual pantallas de cine, que convierten el sentido de lectura de arriba abajo en vez de izda. a dcha., esas páginas partidas en mil viñetas, esa sucesión de viñetas del mismo tamaño que son el paralelo en cómic de la cámara lenta, la profusión de planos detalle) muy influida por el cine, que preludia los momentos que estamos viviendo, cuando el cine lo ha invadido todo, incluso nuestras vidas (esos gestos, esas frases que copiamos sin darnos cuenta). Los elementos del Japón feudal: los samurais, el honor, el desprecio por la propia vida, etc. chocando con el mundo occidental (corrupto para Miller, porque ha perdido alguno de esos valores). La colorista Lynn Varley, que ayuda a convertir "Ronin" en conceptual (no sé si por ella o por orden de Miller). Los personajes femeninos viriles (preludio de Martha y Elektra). El catolicismo. La venganza. La potencia del (super)héroe. En fin, casi todo (faltan los años 40 y el género policíaco de aquellos años) lo que nos permite reconcer este cómic como de Miller.
La edición de Norma es seria, vamos, nadie viendo las cubiertas puede decir que es un "cómic". Tiene buen papel, buena encuadernación, maquetación y tapas duras. También un gran diseño gráfico y un prólogo muy recomendable de leer, pues ayuda a comprender lo que significó "Ronin". Este me sorprendió al reelerlo, porque explica la genialidad de Miller con la lectura ávida de cómics desde pequeño por parte de Miller y que además, estos no sólo fuesen de superhéroes (se nota la influencia del cómic europeo en "Ronin" y es de todos conocidos, la influencia del manga en su serie de Sin City). Me sorprende, porque parece que hoy en día a los editores de cómics americanos del mainstream eso les da igual, y esa puede que sea una de las razones del porqué, desde los 80 no ha venido ningún otro genio. Si se da prioridad a los que no saben lo que es un cómic... En fin una edición muy buena, de las que se llama de toda justicia de lujo. Algo que no me gusta, ya que prefiero edicones más baratas porque así puedo comprar más cómics. Yo no soy ese freak que piensa en que como quedará su librería o que necesita que los cómics tengan una envoltura de "prestigio" para que así no sean ninguneados por su entorno social. Yo quiero muchos al mes, si es una edición digna y la cuidas bien (si eres coleccionista es imposible que no tengas cuidado con los objetos de tu colección) no necesitas una gran edición para que te dure toda la vida, no es necesario gastarse una pasta para ello.
En suma, sigue siendo un buen cómic. Uno que a nadie le puede molestar tener (no sé si hoy en día es fácil de encontrar), a pesar de que quizás, las razones que lo hicieron grande, ya no son tan evidentes hoy en día. Pero su historia sigue siendo entretenida (no ha quedado obsoleta), tiene un gran guión y a pesar de que su aspeto gráfico si ha pasado de moda, sigue siendo enérgico y a ratos deslumbrante, ya que contiene alguna de las viñetas más famosas de estos últimos 20 años y poco.
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