28.10.09

La Naranja Mecánica en pantalla grande

Con motivo de su remasterización "La Naranja Mecánica" (A Clockwork Orange, Kubrick, 1971) se ha reestrenado en algunos cines del mundo entero. Como he tenido la suerte de que algunos de ellos están en la ciudad donde vivo, he ido ha videarla porque, además de ser una de mis pelis favoritas y que a Kubrick sólo se le debe ver en pantalla grande, es la 1º oportunidad que he tenido de verla en un cine. Así que la he videado un poco más de 3 años después de la última vez, experiencia sobre la que un jovenzuelo Lord Pengallan ya balbuceó. Así pues, voy a intentar no hacer otra lo vez lo mismo.
Lo 1º que me sorprende de todo esto es lo que ha pasado con "Saw VI". Si hay alguna peli que ha sido prohibida en el mundo entero durante años, si hay una peli a la que se ha acusado de hacer apología de la violencia, si hay una peli que tiene "bella ultraviolencia" es precisamente "La Naranja Mecánica". De hecho, esta peli en EE.UU. y en el Reino Unido tiene la calificación de, tachán, X! Así que me sorprende mucho lo que ha pasado con esta nueva entrega de Saw, no sólo porque creía vivir en un país donde nadie se molestaba en proteger nuestras infantiles mentes de espectáculos moralmente reprobables, sino también porque nadie se ha quejado, en estos tiempos de catolicismo protesta, del reestreno de "La Naranja Mecánica", ya que es una peli muy irreverente con el cristianismo, pero sí alguien ha salido a prohibir Saw (estoy plenamente convencido de que los que lo han hecho eran absolutamente conscientes de que, obligar a estrenar una peli sólo en salas X en este país, es lo mismo que prohibir su exhibición cinematográfica) y además, sin que nadie lo haya pedido, lo que en esta vaga España nuestra es muy sorprendente. Para mi esto despierta muchos interrogantes. No tuvieron huevos de prohibir una peli que tiene más de 30 años y que se estrenó durante el franquismo? Son tan incultos que ignoran la existencia de esta peli? El organismo protagonista sólo se ocupa de estrenos? Pensaron que la masa, como siempre, es mostrenca, por lo que "La Naranja Mecánica" la iba a ir a ver poca gente (la fui a ver el sábado, 2º día en cartel, sesión 22:15, sala pequeña, 1/3, o menos, del aforo)? Es cierto que "La Naranja Mecánica" es mucho menos truculenta y brutal que las pelis que se hacen hoy (sean de la saga Saw o no), pero es mucho más subversiva, más irreverente y más transgresora que cualquier entretenimiento violento comercial que se hace hoy en día, además de ser Arte. En fin, todo esto refleja, al poner en evidencia la falta de criterio y las ansias mediáticas de algunos que parece que creen que no reciben la atención (y quizás fondos) que se merecen, la inmensa tontería que supone este tema. O bueno, igual es que son unos rebeldes.



Qué es ver "La Naranja Mecánica" en pantalla grande? Simplemente la leche. Es ver otra peli, algo, por otra parte, de perogrullo. La dirección de Kubrick sólo se plasma correctamente en una superficie grande. Sólo allí, su enorme talento y su espectacular y potente dirección son visibles al ojo humano, de forma que el videado cinematográfico es una experiencia bastante diferente al televisivo. Ver a Kubrick, no en grande, sino en el tamaño que él eligió y para el que dirigía, supone ser absorbido por la pantalla, por las imágenes, por la película, supone un tipo de éxtasis, de abandono de uno mismo. Y, como esta es para mi la mejor peli de Kubrick con diferencia, y teniendo en cuenta su BS (la peli es muy musical, prácticamente siempre esta sonando música), tan clásica como excelente, aderezada por unas composiciones de música electrónica, que aún suenan modernas, que potencian la cualidad hipnótica del arte de Kubrick, me ha entusiasmado como nunca y como pocas.
Sólo tras videarla en pantalla grande es cuando uno entiende el poder de la peli, porque fue recibida de esa forma, ya que, en comparación con el videado en tv, es como pasar de ver una persona a lo lejos a verla de cerca o como pasar de ver un cuadro en una foto de enciclopedia a verlo al natural. Es así cuando uno realmente se da cuenta de lo que hizo Kubrick. Del poder de las imágenes. Los títulos de crédito en pantalla grande son soberbios porque su absoluto minimalismo es más plástico que nunca al ocupar todo el campo visual, el 1º plano de la peli, el archifamoso 1º plano del careto de Álex, ahora es cuando se revela en todo su esplendor. Lo mismo que ese maravilloso travelín hacia atrás que lo sigue, porque es sólo así como se puede ver en toda su plenitud la delirante, obscena y machista decoración del bar Moloko. Del mismo modo, es ahora cuando el juego de sombras que preludia la paliza al mendigo es realmente hermoso, cuando la escena de la pelea con la banda de Billy Boy, cuando surgen Álex y sus drugos de las sombras, impacta, y cuando es realmente espeluznante la escena que preludia a la atrocidad que van a sufrir el escritor y su esposa (y por eso todo un referente en este tipo de escenas). Y qué decir de cómo son en pantalla grande las escenas a cámara rápida, las de montaje espasmódico (el videoclip va a llegar!) con el "baile" de los jesucristos a la cabeza, de los travelín, de la pelea donde Álex aborta la insoburdinación de sus drugos con esa majestuosa cámara lenta, de la exhibición de la "curación" de Álex con esa música tan rara y emocionante, de la singular escena donde los conspiradores esperan a que Álex se suicide y del final, mi parte favorita del film, que va desde que el ministro visita a Álex al hospital hasta el fin de los títulos de crédito? De la misma forma, es sólo en pantalla grande cuando se pueden ver ciertos detalles como el de los ojos sanguinolentos que adornan los puños del uniforme de Álex o cuando se puede ver bien cosas como la imaginería laudatoria del trabajo del portal del edificio donde vive Álex y su profanación. Lo mismo pasa con las actuaciones. En pantalla grande es cuando uno se da cuenta de que el oficialillo de prisiones es un hitlercito y que el actor que lo encarna hace una interpretación impresionante o cuando realmente tiene presencia la madre de Álex (un auténtico dibujo animado) o se ve lo pasada de rosca que esta la actuación del actor que hace de escritor, demencialmente histriónica e impactante gracias a la magnífica la dirección de Kubrick.

También es cuando se puede apreciar bien el estilo de Kubrick, estudiar su trabajo. En pantalla grande es cuando las estudiadísimas composiciones hacen su epifanía de forma que el espectador queda impactado por el preciso y sutil trabajo de Kubrick, lo que explica porque su singular clasicismo, a pesar de que es la antítesis del estilo imperante hoy, sigue siendo actual y muy potente. Encuadres maravillosos de composición central, frontal y equilibrada con pocos y poderosos elementos (el minimalismo de nuevo) de resaca Pop que soportan, gracias a su maestría compositiva, los largos planos (mucho más hoy en la era del videoclip, donde pocos planos duran más de 5´´) que son el pilar del estilo de Kubrick. Un estilo que preludia a Greenaway (cada vez este director me parece menos raro) y unos planos que exigen mucho a los actores, lo que hace sobresalir más aún la, más que excelente, épica actuación de M. McDowell, quien no sólo esta espléndido, dinámico, elástico, expresivo, preciso, sino también heroico al aguantar una dirección muy exigente, de forma que resuelve con solvencia la papeleta de ser el elemento imprescindible para el éxito de la peli.
Esta es formalmente soberbia, y eso es mejor que el formol para preservar contra los estragos del tiempo y el cambio de modas. Pero también su fondo sigue estando vigente. Lo cual no debería sorprendernos, no sólo porque siempre la juventud parece perdida y decadente, sino porque es evidente que socialmente apenas hemos avanzado desde el 71 (mismo año que "Perros de paja"). Por eso el retrato de la juventud (fundamentalmente adolescente) sigue siendo exacto, por muy extremo que parezca. La moda particular, la jerga exclusiva, la íntima vinculación con un tipo de música, el comportamiento antisocial y el abismo que los separa de los adultos que siempre, y sobre todo hoy, ha caracterizado a la juventud, están en el film. Por eso no sorprende ni parece exagerado que Álex y sus drugos apaleen un mendigo (recuerden a los que quemaron a una pobre), que violen (sobran ejemplos actuales) o que sean muy violentos después de alcoholizarse y drogarse (recuerden los disturbios de Majadahonda) y hace pensar que nadie debería exagerar con esto, que no es síntoma de ninguna enfermedad social posmoderna. Por otro lado, su critica a la sociedad moderna también vale para la posmoderna como demuestra que el discurso que hace al principio el vagabundo sobre la incivilizada sociedad en que vive sea el mismo de muchos comentaristas-columnistas de hoy y que aparezca la consigna más repetida del período Bush jr, la de que la gente esta dispuesta a intercambiar "libertad por seguridad". Por eso, su critica a la mecanización y la tecnificación de la sociedad y el pensamiento de que todo problema social-humano se puede resolver de forma científica-técnica también es actual. Igual que la que le cae al resultadismo como único objetivo político porque consagra el pasar por encima de lo que nos hace humanos, como nuestra libertad (y para un creyente católico como Burguess es precisamente el libre albedrío lo que nos hace tales), para obtener una estadística favorable, un índice favorecedor o un resultado popular. También critica la irresponsabilidad y la hipocresía social, pues son los mecanismos por los que la sociedad actual (formada por adultos) nunca se considera culpable de lo que en su seno acontece. No es la sociedad que hemos creado la culpable (aunque de acuerdo que la única no es) del comportamiento antisocial de los jóvenes, son ellos mismos. Yo como padre, como educador, como vecino, como persona pública no tengo nada que ver, son ellos solos. No me hacen caso no porque sea un inútil, sino porque son muy malvados, y yo, en eso, no tengo nada que ver, no es mi culpa. Esto es lo que muestran los padres de Álex y el trabajador social que se ocupa de su caso. Todos se desentienden de Álex. Los 1º no sólo dejan hacer a su vástago lo que quiera, sino que no quieren saberlo y prefieren tragarse sus burdas mentiras a discutir, educar o hacer el esfuerzo de imponerse. También es cierto que la peli deja traslucir que en parte es porque ellos están ocupados por su absorbente trabajo (que cada vez, paradojas del progreso, es lo más habitual). Mientras que el 2º se toma su labor como una competición con Álex.


La pertinencia de esta crítica y lo demoledora que es para con la sociedad y los políticos, es la que hace que siga siendo tan subversiva como antaño. Sólo su irreverencia se ha visto templada con los tiempos. Sus burlas al cristianismo (quizás en Burguess demostraban el extremo vandálico al que había llegado Alex) me parecen las más destructoras que hay. Esos jesucristos escandalosamente desnudos y con el puño en alto (por lo visto imagen de la portada de "El Anticristo" de Nietzsche) que bailan gracias al montaje, me parecen más irreverentes que cualquier utilización de la iconografía cristiana para fines laicos, la fantasía de Álex latigando a Jesús (dios) es la fantasía de poder definitiva, además de ser lo más anticristiano concebible, y la reseña del Antiguo Testamento como un libro de sexo y violencia me parece una sátira demoledora. Por eso la visión positiva del cura, es el único que habla en contra de la técnica Ludovico, no compensa la demolición que hace Kubrick del cristianismo. Otro aspecto escandaloso que ya no lo es como antaño, aunque a diferencia del anterior, no es porque ya poca gente le tiene respeto al objetivo de la burla, sino porque el tema se ha normalizado, es el sexo. "La Naranja Mecánica" es la peli más procaz de este director. Las referencias sexuales, sobre todo a la polla (que alcanzan el sumun en la escena de la polla de porcelana), son una constante y, además, el sexo consentido se muestra de forma muy festiva (ahí esta el trío a cámara rápida con esa cachonda BS, genialísima forma de rodar eso). Lo único que perturba un poco en este tema es la desinhibida exhibición de vello púbico porque, como la metrosexualidad lo ha desterrado, resulta un poco chocante su videado.
Burguess se quejó de que el final de la novela, donde Alex veía su error y se enmendaba, no es el de la peli. A mi me parece bien, pues la peli es de Kubrick. Es decir, él no era un autómata adaptador, sino un autor contándonos su lectura y buscando, en el libro de otro, un mensaje propio que trasladar. También porque me parece mejor, seguramente porque ni soy Burguess ni soy cristiano. El final, sin moraleja, cínico, poco alentador, desesperanzador, carga destructora anulada por la festiva y entusiasta fantasía de Álex donde se regocija en su humanidad con que termina la peli, me parece más realista y creíble. Además creo que este tipo de finales son más efectivos que los inverosímilmente edificantes, pues estos no son más que soma.
Por tanto, "La Naranja Mecánica" es visualmente insuperable  y cuenta con unas actuaciones fabulosas, una BS perfecta y una historia crítica e interesante que más que de CF es de Ficción. Pues, aunque la novela se desarrolle en una Inglaterra que nunca ha existido, no hay en ella ningún elemento que se pueda considerar futurista o distópico. Es una parábola social, una alegoría pertinente de la sociedad actual (es escalofriante que nos clavasen hace ya casi 40 años). Por tanto, creo que ya deberíamos ir sacándola del saco de la CF porque el tiempo ha demostrado que no es donde debe estar esta POM, este peliculón, este clásico que, a diferencia de otros, sigue vigente y espectacular gracias a uno de los estilos cinematográficos más poderosos que el Cine ha visto.

24.10.09

Relecturas LXXIII: El Conan de J. Owsley parte I: La Saga de Tetra


Por fin hemos llegado a la etapa de Owsley, que no es otro que Christopher Priest, en Conan el Bárbaro. La segunda edad de oro de la cole. Desde la muerte de Belit (nº 100) la cole había bajado enteros hasta instalarse en una mediocridad gris de la que salía pocas veces por culpa, tanto de unos guionistas que nunca entendieron el pj ni se tomaron muy en serio su cometido como de un J. Buscema que se implicaba muy poco. Así, la serie se arrastró, casi miserablemente, durante muchos años (6) hasta que Priest, a partir del nº 172 EE.UU., revolucionó las cosas de tal forma que incluso animó a J. Buscema a hacer los mejores nº de su larguísima etapa (desde el nº 25) como dibujante de la cole.

Esta saga la publicó forum entre 1986 y 1987 en los nº 100 a 113, ambos inclusive, que son los 172 185 estadounidenses, de su versión de esta cole.

Esta 1º parte de la larga etapa de Owsley, esta precedida por el anual 10, dibujado por E. Chan, que forum, haciendo gala del desorden con el acometió la publicación de Marvel en España, publicó en dos partes en los nº 120 y 121. Este anual no preludia el fantástico trabajo que iba a hacer Owsley en la cole regular ya desde el 1º día. Tiene cierta originalidad porque incluyó algo de comedia en la historia al dar, para este anual, a Conan un secundario gracioso (que E. Chan dibuja como si fuese L. Carlissian). Más allá de eso, es una historia indistinguible de todas las que le preceden, por lo que es difícil atribuirla a un guionista concreto sólo con su lectura. Con todo, tiene ya ese dinamismo y modernidad que aportó Owsley a la cole y cierta potencia visual cuando aparece el monstruo.

Que por cierto, otro fallo de la edición de Conan el Bárbaro de forum que olvidé mencionar en el anterior post, es que no publicó todos los anuales (además de publicarlos desordenados y sin sincronía con la cole), no se publicaron los 1º 5 anuales y el 7. No publicar el 1º está bien porque era la reimpresión de un par de nº de la etapa Thomas-BWS, pero los siguientes son material original. Posteriormente los editaría forum en una maxiserie limitada llamada Extra Conan el Bárbaro que comprendía estos anuales inéditos, menos el 1º, más los que se habían publicado en esta cole, 6 (6 y 8-12).

En fin, que el anual de Owsley no le mostraba como el recambio que iba transformar y a mejorar la cole. Por eso, su 1º nº es todo un sorpresón ya que es buenísimo. Nada de arranques lentos o período de adaptación. Desde la 1º página Owsley ya muestra que sabe que es lo que precisa la cole de Conan, de forma que uno termina la lectura del 1º nº de Priest entusiasmado no sólo por la calidad del episodio sino, también, porque por fin Conan el Bárbaro vuelve a ofrecer algo bueno.


Lo 1º que hace Owsley es guionizar de forma más moderna que todos sus antecesores. Así, el dibujo se revaloriza, pues pasa a 1º plano, ya que nunca es sepultado por el guión o ninguneado por prosa descriptiva y redundante. Lo cual posibilita un ritmo más dinámico ya que no hay tanta palabra y la redacción es más directa y breve. Pero Priest no olvida, y utiliza con habilidad para dar más profundidad a la viñeta, los cajetines de texto. Por otro lado, cambió a Conan. Desde la marcha de Thomas este pj había degenerado hasta convertirse en un estereotipo sin carisma e interés porque ninguno de los guionistas sucesores se había molestado en caracterizarlo, ya a su modo, ya siguiendo el trabajo de Thomas. Owsley corrige ese error de forma que Conan vuelve a ser un pj. Pero no retoma el de Thomas (lógico por otra parte, pues hace 6 años de aquel), sino que hace su propia versión, una especie de outsider espartano, es decir, un tipo duro, frío, poco hablador y a(nti)social por voluntad propia, de forma que es contundente, poco dado a exteriorizar sentimientos y no muy hábil en sus relaciones con los demás. Para compensarlo, pues el Conan de Owsley es un ser taciturno que prefiere la acción a hablar o dar explicaciones, dotó a la cole de una serie de secundarios bastante atractivos (sobre todo el cínico e individualista Keiv, por eso no extraña que consiguiese renovar para la saga siguiente) que son los que van a llevar el peso de la historia. Por último, decidió ser ambicioso, así que abandonó el esquema de historia autoconclusiva de cortas miras para contar sagas, que por su extensión son más propias de los tiempos actuales que de los 80 (por ejemplo, la de Treta dura nada menos que 13 nº), sin romper la fórmula de nº de la serie autoconclusivo en el que Conan ha de resolver algún conflicto. Por todo esto, no es de extrañar que la Saga de Tetra no haya envejecido nada, continue siendo una emocionante e interesante aventura, que va de menos a más, y cuente con algunos de los mejores nº de toda la cole.

El otro gran mérito de Owsley fue enganchar a J. Buscema. Este, como ya he dicho, generalmente tan solo abocetaba, de forma que los entintadores no sólo entintaban. Por eso nunca la cole volvió a alcanzar el atractivo visual de la etapa BWS, aunque muy de vez en cuando salía un nº notable visualmente. Esto cambió porque Owsley precisaba de un J. Buscema fino mucho más que todos los guionistas anteriores, ya que su guiones se apoyaban mucho en el dibujo. Necesitaba una narrativa más ágil y moderna, necesitaba unas viñetas más elocuentes y, sobre todo, un dibujo mucho más elaborado de los pjs, porque el guión de Owsley demandaba que estos fuesen expresivos. Todo esto lo entendió J. Buscema y aceptó el reto desde el 1º nº y así, cuando ya cualquier seguidor de la cole albergaba dudas sobre la veracidad del prestigio del dibujante, este demostró su verdadera talla. Así pues, Priest acabó con los dibujos para cubrir expediente hechos a bases de clichés y gestos genéricos y, por eso, gris, aunque no consigió que J. Buscema fuese tan redondo como lo fue BWS, a pesar de que era un dibujante más eficaz y sabio que este. Para afrontar esta nueva etapa el dibujante estadounidense decidió ser honrado, de modo que dejó de fingir que le preocupaban los fondos reconociendo que pasaba de hacerlos. Así que adaptó su dibujo y la narrativa para que esta decisión no afectase la plasticidad de su labor. Partiendo de esta base, J. Buscema se concentró en hacer una narrativa, aunque, como antes, simple y clásica, más dinámica y con más recursos y, para combatir la sobriedad espartana del dibujo, dedicó mucha atención a las figuras. Pero no elaborando más su dibujo, ya que en estos nº su estilo es el de siempre, directo y sencillo con ecos de Hogarth (cuando no entintaba Chan, pues este le acercaba a Doré), sino siendo mucho más inteligente y preciso, menos automático que antes. De esta forma, volvió a ser, dibujando, el prestigioso dibujante que es, aunque, como siempre, se excedió en sobriedad (un pecado que canta más hoy que entonces).

Lo único que afea esta etapa es que Owsley iba elaborando la historia sobre la marcha, lo digo porque se perciben ciertas contradicciones entre los guiones de los diferentes episodios a no ser que se lean mensualmente, y que J. Buscema no miraba sus páginas anteriores, seguro que por eso sus diseños son simplísimos (el gran pecado que cometió el dibujante en esta cole), de forma que las cosas, sobre todo la arquitectura, varían de página a página. Donde mejor se ve esto es el personaje de Jahli: debería ser mulato, pero ni J. Buscema lo dibujó como tal, ni el colorista lo trató como tal y Priest, que es negro, jamás dijo nada. Otro punto negro, esta vez no achacable a los autores, es la mediocre traducción de forum. La historia, como veis, se puede disfrutar igual, pero hay algunos errores que rompen la lectura porque hay que descifrar que demonios decía el original.


La Saga de Treta tiene una estructura muy moderna, en el sentido de que no es lineal y juega bien con el misterio. También, tiene muchos giros y sorpresas, por lo que su lectura, no sólo es ágil, sino también apasionante. Es difícil contar de que va, ya que empieza como una búsqueda de un tesoro cualquiera y termina con la venganza de un amor despechado. Por eso, se puede dividir en 2 partes, la 1º, nº 172 a 178, corresponde a la búsqueda y la 2º, nº 179 a 85, al amor despechado.

La 1º parte es bastante funcional y genérica pero se lee con interés por la buena compenetración que alcanzaron los autores, la solidez de Priest en la caracterización y por el enérgico y atractivo dibujo de J. Buscema entintado por B. Camp, el único que no imponía su personalidad al dibujante de forma que, tanto la soltura minimalista del trazo como la expresividad del estilo de este no están ocultados por un entintamiento que no comprende, sobre todo, que J. Buscema está dibujando para una serie en color. El 1º nº está muy bien, sin ser nada especial, por su dinamismo y por la transformación del pj de Treta presentado en este mismo nº. Sexy cuando toca J.Buscema&Camp y, por labor de Owsley, interesante, carismático y lo suficientemente sólido como para que la compadezcamos. Vamos, que Priest llena las 22 páginas de acontecimientos e intensidad de forma que, sin hacer nada del otro mundo, entretiene y deja buen sabor de boca. La saga sigue por estos derroteros hasta llegar al nº 175, que es el 1º nº interesante de Priest. Es una historia de Terror nada original pero, como está muy bien narrada y, sobre todo, capta fabulosamente la indomabilidad de Conan, es un nº bastante intenso. Está entintada por Chan. Entintador del que, ya sabéis, opino que no le hace ningún favor a J. Buscema, pero que aquí demuestra su pertinencia al dejar claro que, por su estilo emulador del grabado decimonónico, es el entintador ideal cuando la historia es de Terror. Después de otros nº igual de buenos que los anteriores llegamos al 178, el ecuador de la saga. Este nº es uno de los mejores de toda la cole, fundamentalmente gracias a Priest,ya que hace un trabajo estupendo, porque, J. Buscema&Chan no le sacan todas las posibilidades que tenía el desgarrador guión de Priest y el desolador escenario donde se desarrolla. Este nº es tan intenso que la historia sólo puede continuar tras un giro radical. Lo es tanto que tardamos en enterarnos de que la saga está continuando.

La 2º parte es la mejor de la saga, además de ser uno de los mejores momentos de toda la cole. El escenario es la ciudad El Sha Maddoc (Vivo, conquisto, reino! Cómo flipaba de adolescente con este lema). Un lugar decadente gobernado por un megalómano Maddoc II, que, por eso mismo, no puede evitar tener celos mortales de Conan. El relato sigue avanzando con funcionalidad pero con el ya acostumbrado sólido trabajo de Priest, sobre todo, y J. Buscema hasta llegar al nº 183, que es el comienzo del clímax. A partir de aquí todo se va enrareciendo y precipitando hasta desembocar en el combate a cara de perro entre Maddoc II y Conan, que es uno de las más espectaculares y dramáticos de todos los de la serie, en el que de nuevo, el entintamiento de Chan se muestra muy adecuado, porque la pesadez y hieratismo que aporta van muy bien para dotar de intensidad los numerosos tiempos muertos de la conflagración. Todo esto ha sido en el 184, uno de los nº más brillantes de toda la cole, pero no ha terminado todo, pues ese combate era sólo el prólogo para un final, si bien coherente con la historia y efectivo, un poco anticlimático y demasiado melodramático, sobre todo para una cole de Conan, de forma que desluce un poco el conjunto.


Así termina la Saga de Tetra y la 1º parte de la etapa de Priest. Una historia diferente a todo lo que hemos visto antes, protagonizada por un Conan más duro y expeditivo que nunca, contada con mucha sabiduría y vigor por Priest y solventemente dibujada por J. Buscema (muy bien apuntalado por Chan en los momentos claves) que por fin demuestra, en la cole, su talla.

20.10.09

Videados 71: La semilla del diablo, R. Polanski 1968

Acabo de ver esta peli después de unos cuantos años y me he encontrado una peli que no ha envejecido nada. Sigue igual de sobresaliente que siempre. Lo único es que es una peli cuyos revideados son muy diferentes al primer videado, por lo que nunca vuelve a maravillar tanto como la 1º vez. Aunque, por otro lado, los revideados permiten fijarse en los mil y un detalles que hay en la peli que son invisibles si se desconoce el final y, así, disfrutar con ella de otra forma.
Que la peli sea tan buena se debe sobre todo a Polanski. No sería el clásico que es hoy sin el acertadísimo y originalísmo, para entonces, enfoque elegido por Polanski al adaptar él la novela escribiendo el guión. La genial idea que tuvo fue optar por el naturalidad, por la vulgaridad, por la tranquilidad. En la peli no hay nada de estridencias, no hay nada escraboso, no hay maniqueísmo, no hay sobresaltos, en suma, no estan los típicos recursos del género pero aun así hay terror. Ese es el secreto del éxito de la peli, ese es el porqué de que sea fascinante, perturbadora, inquietante e incluso angustiosa al final, aunque si bien es cierto, que en ese último tramo abandona un poco la sobriedad y seriedad formal, cuando es una historia que transcurre a través de lo mediocre y de lo anodino.
El guión es maravilloso, además de por su apuesta por lo cotidiano para contarnos algo sobrenatural (genial ese guiño a las comedias románticas de la época), porque desarrolla la historia con una sutilidad exquisita y por lo bien que estan construidos los pjs. Esto último es importantísimo porque la faceta psicológica es crucial para conseguir una buena peli de Terror (por eso hay tan pocas). Cuando se consigue el retrato psicológico de las víctimas es cuando realmente se aterra al espectador, ya que se identifica con ellas. Para hacer eso fácil, la gran mayoría de los protas del Terror son gente igualita al target al que va dirigida el relato. Si los pjs se asustan, cómo no lo van a hacer ellos si son como ellos? Eso, aquí, Polanski lo consigue y la forma en que lo logra refleja que es un gran conocedor de lo humano (por eso es quien es), pues sus pjs se caracterizan no sólo por lo que dicen, que es lo usual porque es fácil, sino también por sus actos, pero no por los significativos y llamativos, sino por los cotidianos. Como se suele decir es en los pequeños detalles donde reside la excelencia del guión de Polanski, es en las cosas que pasan desapercibidas por ser intrascendentes y discretas. De esta forma los pjs de "La semilla del diablo" son como las personas reales al no seguir las claves del género. Sólo se conocen de verdad con el tiempo, siendo así como nos va enganchando Polanski, ya que nos vamos interesando en la peli a medida que profundizamos en el conocimiento de los protas. También, porque es un guión de terror muy bien medido, pues tiene las pistas y el progreso narrativo bien repartido de forma que con esos 2 elementos, el guión consigue que el interés vaya en crescendo, como ha de ser, consiguiendo así que el espectador nunca se desengache de la peli o se distraiga.
La dirección de Polanski es, a pesar de que era joven, tenía sólo un puñado de pelis a sus espaldas y de que pasó de dirigir en la Polonia comunista a Hollywood, fantástica. Que no acuse ninguno de los handicaps anteriores, ni siquiera el de adaptarse a Hollywood, que es muy difícil, como demuestra el hecho de que pocos directores extranjeros consiguen aclimatarse y hacer un cine decente. Aunque bueno, el caso este de la pedofilia igual refleja que no lo consiguió del todo, aunque tiene el eximente de que es posterior al asesinato de su esposa por unos chalados, lo cual desquicia a cualquiera, y que llegó a un Hollywood donde aún las estrellas podían hacer lo que quisieran porque los estudios eran lo suficientemente fuertes como para controlar la información.
En fin, que Polanski demuestra en "La semilla del diablo" que es uno de los directores más talentosos del siglo XX aunque, como Welles y otros, no sea muy evidente viendo su filmografía. La dirección, al ser excelente y plena de recursos, demuestra que Polanski era ya un gran conocedor del Cine. Hay mucho de Hitchcock en esta peli, pero eso no impide que su estilo sea modernísimo. Tanto que "La semilla del diablo" parece hecha ayer. Sus encuadres y su ritmo poco tienen que ver con el Hollywood clásico a pesar de que también apuesta por la sobriedad, la tranquilidad y la naturalidad. Lo mismo su crudeza, que no viene por lo mostrado, sino por la honradez y sencillez con la que se muestra, así como las secuencias oníricas (creo que nunca se ha filmado los sueños mejor que aquí, esa cámara al hombro, esa fotografía tan realista como quemada y la ausencia de sonidos conforman la mejor plasmación fílmica de lo onírico que he visto), que remiten a Buñuel y no al cine de la época, el cual, con excepciones, se limitaba a rodar linealmente a lo Hollywood sin mostrar fantasías, recuerdos o sueños. En fin, Polanski sin salirse del clasicismo practicó aquí un Cine más moderno, un Cine audaz y realista con un lenguaje más complejo, maduro y libre. Se ve en cosas como en que utiliza la cámara en mano (es con la que se rueda las escenas oníricas) cuando esta se inventó en "El Resplandor". Hasta ese momento pocos directores las utilizaban porque exigía inventar un método para que alguien pudiese cargar con las pesadas cámaras de la época. Así pues, lo mejor que hizo Polanski por la peli es darle un aspecto visual excelente sintetizando lo nuevo y lo clásico de forma que sólo el vestuario es lo que delata que "La semilla del diablo" es de los 60 y no de ayer. Otro aspecto indirecto de la actualidad de "La semilla del diablo" y de la apuesta por lo cotidiano es que es similar a un telefilm de sobremesa. Estos se dirigen fundamentalmente al público femenino por lo que estan protagonizados por mujeres y su trama es siempre un melodrama. Algo de esto hay en esta peli. Si la desnudamos y nos quedamos en lo esencial, vemos que la semilla no es más que una peli protagonizada por una mujer con una tragedia a la que nadie hace caso. La vida que toda mujer cree tener. En ese sentido Rose Mary no es más que una heroína de sobremesa más. Pero eso no tiene el resultado usual, es decir, un film mediocre y flojo que roza el ridículo cuando no cae en él, por lo bien hechas que estan las cosas.
Es muy lógico que si se cuenta con un guión muy bueno, es decir, que no sólo sea un buen argumento y un buen desarrollo de la historia, sino que también ayude mucho a los actores y a todos los demás agentes a dar la peli lo que esta necesita, y una buenísima dirección (que no sólo es poner la cámara, sino también manejar a la gente y conseguir que el actor actúe), las actuaciones sean excelentes. Todas en ese punto de naturalidad y vulgaridad que quería dar Polanski a su film. Por eso no extraña que todas, desde las más secundarias hasta la de M. Farrow, lo sean, aunque son las 4 principales las que destacan. Farrow esta excelente. Tan buena que su actuación es de las que sientan precedente, desde entonces todos los pjs femeninos del Cine de Terror han de hacer lo que ella e incluso parecerse a ella. Y eso a pesar de que su pj no es más que otra rubia frágil e ingenua del género. Cassavetes esta también perfecto. Su interpretación era difícil, pues casi siempre ha de hacerla en un segundo plano ya que lo importante de su pj siempre ocurre fuera de la pantalla, pero él lo consiguió (en esto es ejemplar la genial escena en que van a recoger a Farrow de la consulta del médico a la que esta acudió para pedir ayuda, para mí la mejor rodada, porque es un plano fijo con esta y el médico satánico en 1º plano y Cassavetes al fondo y en sombras y a pesar de ello, y con ayuda de un magnífico guión, Cassavetes esta perfecto). Hay que reconocer que es un pj tan bien escrito e interesante que se merece una peli que protagonizar. Nunca se ha hecho una peli con un pj así y creo que sería excelente, pues pocos villanos hay tan malvados y tan pusilánimes a la vez como él. No deslucen la pareja de viejos (la voz de la anciana en español es diferente a la original, lo que transforma al pj, pues no es tan desagradable en inglés). Ella, R. Gordon, hoy esta olvidada pero fue nominada 4 veces al Oscar y ganó uno por esta peli. Pero a mi, quien más me impresiona es su marido, S. Blackmer (actor fundamentalmente de tv), a quien por lo general no se destaca, pero sin él, sin su presencia, su carisma, su aire cosmpolita y solidez, la peli no hubiera sido tan buena. Sólo él podía interpretar al archibrujo con tanta solvencia y credibilidad.
No puedo terminar sin destacar el diseño de producción. Su trabajo no destaca porque es muy realista, pero sino hubiera conseguido tal nivel de normalidad y verismo la peli, a pesar de todo lo anterior, habría quedado coja. También la bs, aunque no es muy llamativa ni esta muy presente, lo que refleja la excelencia del guión, de la dirección y de las actuaciones, pues no necesitan apoyarse en la música para inquietar, asustar o avisar al espectador de que esta pasando algo.
Así pues, "La semilla del diablo" es una genial película, tanto que es la mejor del género, muy moderna gracias a un Polanski que preludia a Spielberg. También es una de las pelis más importantes de la Historia, pues supuso, tanto una revolución en el Cine Comercial de su época, análoga a la que supuso "Stars wars", como en el Cine de Terror, análoga a lo que supuso "2001" en el Cine de CF. Esto se ve muy claramente en la cantidad de pelis posteriores protagonizadas por el anticristo o por el hijo del Diablo. "La semilla de diablo" implantó en la gente la idea de que había llegado el "año uno" inoculándoles, por tanto, la necesidad de ver como el hijo del diablo crecía. Más sencillo, "La semilla del diablo" fue un fenómeno social y por tanto un hito que proyecta un sombra muy alargada. Lo meritorio de esto es que se consiguió a través de la calidad y el talento, por eso es fácil explicarse que, a pesar de ser una peli de los 60 (y saberse el final), sigue siendo angustiosa e inquietante, es decir sigue funcionando y además, y esto es lo mejor, excelente.



Bonus track: El fotógrafo del pánico (Peeping tom, M. Powell 1960) es una peli modestísima en todos los sentidos. Sólo es sobresaliente la interpretación de K. Böhm del psicópata protagonista porque, aunque no deja de ser convencional, le aporta tal veracidad que lo convierte en uno de los psicos más creíbles del Cine. La peli, como digo, formalmente no es nada del otro mundo, pero es especial por 2 cosas, su frescura audaz y su intimismo, características que explican porque fue una peli escandolosa y, sobre todo, incomprendida. La peli por un lado refleja un mundo oculto que, para los decentes (es decir, para los que quieren hacerse pasar por tales como bien ejemplifica la peli en la escena en la que el productor de pornografía, cuando entra en la sala donde esta se está haciendo, no levanta la vista del suelo), debía permanecer en la oscuridad. Este mundo era el de la pornografía (y estamos hablando de la de los 50, es decir, mucho antes del cine porno industrial o de las revistas más emblemáticas del género, es decir, de una época ingenua e inocente si la comparamos con cualquier época posterior). La peli sin moralina, con naturalidad y franqueza presenta como la pornografía existe y las personas normales son sus clientes. Esta honradez y sinceridad preside toda la peli y es lo que, a pesar de que ha envejecido bastante, la ha convertido en un clásico menor de la misma forma que hace que el resultado sea mejor que la mediocridad de todas las partes (con la salvedad de la actuación del actor principal). El otro punto que hace de esta peli un clásico menor del Cine, es que es una peli de autor. El director, Powell, uno de los mejores artesanos de cine B y entonces un cincuentón, en esta película se desnuda para contarnos porque es director y no otra cosa. Como era un tipo fogueado en el cine pop, no podía olvidar la faceta comercial, así que su confesión la envolvió en una historia de psicópatas más cercana al cuento que a como, hoy, se concibe este subgénero. Así, lo que subyace bajo la peli es que una persona nos explica porqué le fascina, hasta el punto de convertirlo en su vida, filmar a las personas, grabar lo que hacen. Porqué se mete en la vida íntima (el Cine es una intrusión en la intimidad que disculpamos todos porque es ficticia) de la gente y porque le gusta filmar las emociones y los sentimientos de esta. Esto explica porque la peli fue un escándalo y un fracaso. El público pop no es de los que quiere ver pelis de autor y no era la peli tal y como se publicitaba. Pero es precisamente por esto por lo que ha sido una peli influyente en el cine anglosajón, ya que todo director se ve reflejado en ella, y la convierte en una peli moderna a pesar de que es una peli muy de los 50. Esto último es porque trata un tema actual, pues hoy esa pasión por grabar la vida esta en la sociedad. Hoy en día, gracias a lo digital, mucha gente hace fotos de todo y rueda videos autobiográficos. Esto es, junto con una visión franca y nada peyorativa del porno, lo que hace que la peli ahora sea menos marciana. Lo que hace que en el abismo temporal que separa al espectador actual del estilo serie B de los 50 haya un puente que hace que este se sienta menos ajeno y le extrañe menos lo que cuenta la peli. Por todo esto, aparte de que, aunque es una peli modesta, esta muy bien hecha, notable la escena que preludia el 2º asesinato, al ser totalmente diferente a como se estila este tipo de cosas, y el resultado pictórico de la fotografía, y es original, es una peli que merece la pena ver.

16.10.09

Los dioses me han vuelto loco (Vengadores Oscuros)

Lo deben haber hecho porque me he comprado Vengadores Oscuros y, no voy a decir que me ha gustado, pero sí que me ha entretenido. Ya sabéis que no tengo en un pedestal a Bendis y Deodato. Los considero profesionales mediocres cuyas sombras oscurecen, casi por completo, sus luces. Así que sólo puede explicar el hecho de que, por el momento, vaya a seguir la cole, el que los dioses me han maldito.


Tacones de aguja en el VII dC! Delirio pop, ignorancia, dejadez o falta de creatividad?

A mi esto del Reinado Oscuro me la trae floja, quiero decir que no me impresiona. Esto me pasa porque he dejado de entender el UM desde que Bendis es el gallo del corral -La lógica interna con la que el UM funcionaba ha sido la única cosa que sufrió el efecto 2000- Dejando al margen Casa de M, pues siempre he ignorado los mutis, no he visto poderosas razones, es decir, los creativos de Marvel no me han convencido, del porqué de una guerra civil y de una Iniciativa. Tampoco le veo mucho sentido a la invasión skrull, aunque esta la digiero mejor porque es una historia muy pop, muy del género, recuerda a la Marvel pre90. Así que esto del Reinado Oscuro pues vale, pero no me habría parecido rara cualquier otra cosa. No veo más razones para este argumento que para otro distinto, de nuevo porque los guionistas no han currado lo suficiente como para convencer(me). El devenir de la invasión ha sido bastante artero y tontorrón, por lo que ningún cambio esta poderosamente justificado más allá de seguir la moda de esta década (cuánto daño hizo Bush jr. a EE.UU.): un mundo oscuro donde los malos mandan. Pero bueno, estas cosas son una de las características de la ficción pop. Así pues, no soy de esos que piensan que de esto pueden salir grandes historias. Pero lo hago sobre todo porque estoy seguro de que de estos guionistas no van a salir grandes historias.
Creo que lo ejemplifica bien esta cole. VO no es más que Bendis copiando a Busiek! Es la nueva versión de aquellos Thunderbolts que encandilaron al mismo fandom al que hoy le rechinan los dientes cada vez que lee un cómic de "su" Marvel. Vamos, que estos guionistas originalidad y frescura nula. Son fabricantes de productos y creadores de modas, pero no narradores de historias. Así pues este nº 1 de los VO, además de ser un autoplagio de los Poderosos Vengadores nº 1 (me imagino a Bendis fumando un puro y diciendo: "me encanta que los planes salgan bien") y Osborn ser el prota absoluto (quién le hubiera dicho a la Marvel de la Edad de Plata que en un futuro su pj más popular iba a ser un villano; supongo que es lo que pasa cuando dejas de hacer comic para niños), es entretenido gracias a que Bendis es un dialoguista muy competente, ya que, por lo demás, todo es bastante convencional y gastado. Es imposible no rememorar todos esos nº del vol. I de los Vengatas dedicados a presentarnos una nueva formación, o todos esos relatos que se inician con el reclutamiento de los protas. Nada nuevo bajo el sol pues. Pero bueno, Bendis es calvo, es decir, ya no va a tener más ideas originales.
En cuanto a Deodato, sigo sin explicarme como un tipo tan torpe ha llegado tan lejos. No sabe dibujar, no tiene creatividad y se ha quedado anclado en los 90, por lo que sus continuos errores y su irregular narrativa sacan continuamente de la lectura. Así que, no entiendo porque dominar el claroscuro le basta para ser aclamado y que los frikis mojen sus bragas por él (aunque bueno, si algo caracteriza a los frikis es adorar a becerros de oro). Es que soy el único que ve al emperador desnudo?


Hay algo más machista, ridículo y noventero que esto?

Reconozco que hay algo de truco en esto. El sofisticado y competentísimo coloreado que viene recibiendo desde los Thunderbolts le favorece muchísimo, ya que hace a su dibujo más sólido y eficiente de lo que en verdad es. Pero eso no enmascara que su apuesta por el claroscuro muchas veces es contraproducente al eliminar la expresividad de los pjs. Es algo que hoy en día se esta olvidando. Los comics estan protagonizados por pjs, no por dibujos, por lo tanto, estos últimos hay que tratarlos como personas, hay que mostrar sus reacciones y demás. Si sueltan parrafadas que buscan una respuesta emocional en el lector, esta no se va a producir si la esta diciendo un manchón negro (o es que esto es un cómic gafapasta?). Lo que funciona en el Cine no funciona en el Cómic, porque este no tiene sonido ni se ve en las mismas condiciones (o alguien lee en una gran sala en penumbra?). Este fallo de Deodato se junta con la narrativa pésima de Bendis, lo que da como resultado un cómic mediocremente secuenciado. Por ejemplo:


Vaya por delante que las cosas se pueden narrar como se quiera. Que toda opción es válida, pero siempre hay formas de hacerlo muy bien y por eso deberían ser las escogidas. Saber cuales son es fácil, pues son las que mejor expresan y transmiten lo que se esta contado. Aquí, el dúo dinamico de calvos lo hace con el culo porque un diálogo largo e importante como este no se puede narrar de esta forma, con un zoom sin sentido a la cara del pj menos importante de los 2 que salen. El plano general es sólo para situar, por lo que debería ser lo 1º que vemos y no los bocadillos. Por otro lado aquí no se puede utilizar ese plano porque ocurre una acción, Osborn entrega algo, por lo que hay que verlo en ese momento y no 3 viñetas después, cuando el momento ha pasado. Por tanto, se debería haber utilizado, como mucho, un plano medio. La parte del diálogo de la 1º viñeta se debería haber tratado, como mínimo, en un plano corto de Osborn, para que veamos tanto su determinación como su poder. Lo contrario supone meter la pata hasta el fondo como lo ha hecho el dúo dinámico de calvos, ya que, con su forma, le han quitado a la conversación toda la fuerza. El problema viene con la, estúpida para el Cómic, forma de dialogar de Bendis. Las 4 réplicas de Victoria dificultan el narrarlo en una sola viñeta en que salga sólo Orborn ya que, al ser preguntas, en off quedarían raras. Aunque esto seguramente se podría solventar encajando bien el anterior plano medio con el plano corto. A partir de aquí ya deberíamos haber comunicado a Bendis que su guión esta mal estructurado. Que no puede meter todo eso en una página de 5 viñetas, por lo que ha de recortarlo o solucionarlo en 2 páginas. Pero apechugamos y seguimos, la 2º viñeta podía quedarse tal cual, aunque apaisada, ya que hay tanto diálogo que es antiestético y erróneo hacerlo en vertical ya que el lector, cuando lee, no ve el dibujo. Es como si en la tv oyésemos el diálogo antes de ver, tanto el escenario como la cara que el actor ha puesto al recitar su diálogo. Esta muy bien elegido eso de Osborn delante y Victoria detrás tomando notas. Pero hubiera sido mucho más potente si a Osborn se le hubiera dibujado de frente para que se viese como le brilla la cara por su subidón de poder y no como aquí, un manchurrón negro (pero claro que dibuja Deodato, y él es el 1º en saber que no es capaz de hacer eso). La pregunta de Victoria: "De eso se trata todo?", es clave en la conversación, en el cómic y en el argumento este del RO, por lo que se merece, por lo menos, un plano medio y no la chapuza de un plano vertical, lejano y estrecho donde el pj se mira las uñas en vez de al cuestionado -Si preguntas mirándote las uñas no tienes el mismo efecto que si lo haces mirando a la cara del interpelado- La contestación de Osborn debería estar en un plano corto o medio porque esa es la mejor forma de parecer el tipo duro que va a por todas de los bocadillos. Si se le hubiera dibujado mirando al infinito, todo gallardo, pensando en el futuro de esplendor que le espera y seguro de que no hay que mirar a sus lacayos para que estos obedezcan, hubiera sonado mejor, no? Aquí, como las réplicas son muy simples y afirmativas, se pueden dar en off sin problemas. Finalmente las 2 últimas viñetas, dado la estructura televisiva de los diálogos, deberían haber sido 6 viñetas si se quiere solventar con eficacia la conversación. Aunque alguna se podría ahorrar dependiendo de como se haya estructurado la página. 1º viñeta, Victoria recita su 1º bocadillo, 2º, la respuesta de Osborn viéndole la cara y no sólo la punta de la nariz, pues los espectadores han de comprobar que el tipo va en serio, 3º, la pregunta de Victoria, la cual, al ser importante y directa, exige un contraplano del interpelado. Lo que daría la 4º viñeta. A la que le seguirían 2 de Victoria, una que la mostrase mientras oye como va a ser su futuro y otra en la que se la viese sorprendentemente feliz y luminosa, que es el efecto buscado por el guión. Aquí, como vemos, Deodato casi acierta, pero el tan manierista como sobrante reflejo en la lente y la cara partida cercenan toda la expresividad del pj. Así que al final lo bueno y lo malo, de nuevo, se neutralizan entre sí. Por otro lado, la última frase, o la siguiente, sobra, pues son similares. Como no se ha quitado, en vez de dar agilidad y ayudar a la transición, resulta redundante. De esta forma, entrambos, tiran por tierra un guión que, sin ser nada del otro mundo, es interesante y entretenido.

Qué te han hecho en los tobillos Ms. Marvel?!

Encima hay que contar con que Deodato, si no se basa en personas, sólo tiene 2 rostros. Es imposible diferenciar a Piedra Lunar de Ms. Marvel y de todas las "despampanantes" rubias, como Amora en su breve etapa en Thor hace mucho, mucho tiempo, que este brasileño con 2 manos izdas. ha dibujado durante toda su carrera. Lo mismo pasa con Vigía, sólo se diferencia de su Thor por el uniforme. Para terminar con el vapuleo, volver a mencionar lo absurdo de dar el rostro de T. L. Jones a Osborn. Lo curioso es que dice Deodato que ha mezclado en ese rostro a este actor, a Bush jr. y a Walken, alguien ve a estos 2 últimos por algún lado, aunque sea en el blanco de los ojos? Bueno, fijándome bien creo que se refiere a que a veces se "inspira" en una foto de Bush o de Walken, no que haya mezclado sus rostros para hacer algo frankenstiniano. En fin, yendo al tema, a mi esto del Jones me saca totalmente de la historia porque cada vez que veo al Osborn este, yo me creo que estoy viendo al alcaide de "Asesinos natos" (aparte de a una persona real), por lo que no puedo entrar en el juego.

Dios! Ms. Marvel se esta deshaciendo!! No me puedo creer, Deodato que no hayas encontrado una foto que calcar.

Así pues este 1º nº de VO (que no encaja como un guante con lo narrado en los Thunderbolts) es entretenido y consolador, pues Bendis retoma la historia del dr. Doom que dejó colgada en sus PV, aunque parece que esta es más una historia que sale de la Casa de las Ideas (del reciclaje más bien) que una trama personal. El cómic funciona, aunque a veces sea chirriando debido a decisiones narrativas erróneas, el mal dibujo de Deodato y por abusar del claroscuro, de forma que no es la típica grapa-timo de Bendis, aunque seguramente sea porque tiene 32 páginas, pero tampoco es que cree muchas expectativas o intriga. Esto, sobre todo, viene por el ritmo lento, ya que, aunque uno no sabe que es lo que va a venir, lo que esta bien, sabe que lo va hacer muuuuyyyyyy leeeeennnntoooo, lo que esta mal. Pero bueno, esto viene siendo la tónica general y lo seguirá siendo hasta que alguien meta en cintura a los guionistas.

14.10.09

Videados 70: Brazil, T. Gilliam 1985

Los dioses palidecen a medida que uno crece, como los padres. Cuando uno es pequeño, adora a sus padres porque ve en ellos la omnipotencia. Y, si los adultos adoran a dioses omnipotentes, cómo no lo va a hacer un niño? El niño ve a sus padres infalibles y todopoderosos, así que es inevitable que se quede extasiado con ellos. Pero cuando crece ve que todo es artificio, como las series con marionetas. De pequeños no vemos los cables, pero de adultos sí. Lo mismo pasa con las cosas míticas de la infancia-juventud.
Esto es lo que me pasa con el cine de Gilliam. De joven fue el que más me fascinó e impresionó. El corto previo a "El sentido de la Vida" era maravilloso, "Brazil" era sobrecogedora, "Las aventuras del barón Munchausen" era fabulosa, "12 monos" era sobresaliente y, junto a ellas, estaban "Los caballeros de la Tabla Cuadrada", una peli floja pero con gags inconmensurables y uno de los 3 grandes films artúricos, y "Miedo y asco en las Vegas", joyitas, sí, pero que igualmente formaban parte de la corona. El 1º aviso de que Gilliam no era tan divino como parecía lo dieron sus 2 últimas pelis. Muy, muy flojas. Casi es increíble que sean suyas. Desde entonces he vuelto a revidear aquellas pelis olímpicas y las he visto muy humanas. No es que Gilliam esté en decadencia, es que nunca fue divino.
Por eso ahora, "Las aventuras del barón Munchausen" se queda corta y "12 monos" es una peli tan sólo entretenida y correcta. Ni siquiera me animó a escribirle un post. Tienen sus momentos brillantes pero el todo es muy humano. Con "Brazil" me ha pasado lo mismo. Así que, salvo el corto de "El sentido de la Vida", que sigue siendo impresionante, magnífico y extático, todo lo demás ha palidecido, ya no brilla como antaño. También es cierto que cuando algo te impresiona sobremanera se graba muy profundamente en tu mente, por lo que cuando se revive resulta bastante insulso porque ya te lo sabes, sensación que se incrementa en cada revivencia, de forma que nunca llega a producir el entusiasmo que nos produjó la primera vez. Algo de eso hay en este ragnarok que les cuento, porque, tanto "Brazil" como el barón Munchausen, no importa lo que voy escribir, son pelis estupendas.


La 1º vez que vi "Brazil" fue en el verano de 1985. Seguramente se estrenó antes porque yo la vi en un cine de verano. Tenía 9 años y fui con un amigo y su madre. La experiencia fue sobrecogedora (esta y "El sentido de la Vida" fueron las 2 pelis que traumatizaron mi infancia) como demuestra el hecho de que me acuerde de este, a todas luces, acontecimiento baladí. Recuerdo que me pareció aterradora, pero, sobre todo, recuerdo a su madre disculpándose por haberme traído a verla. Creo que es la única vez que un adulto me ha pedido disculpas siendo yo niño. Cómo debía ser mi cara para que la pobre mujer tuviese mala conciencia. Recuerdo la última escena como algo terrorífico, lo que me acojonó esa careta de bebé que luce el "inquisidor", y lo espantoso que me pareció la muerte de Tuttle (De Niro). Por eso, aún hoy, morir devorado por el papel me sigue pareciendo la muerte más horrible que he presenciado (nunca haber visto una de verdad ayuda). En aquel momento no la entendí, por lo que creo que fue precisamente su inexplicabilidad lo que me aterró. Bueno, y qué decir de la amiga de la madre del prota? Su descomposición fue (y es) algo totalmente repulsivo. En fin, recuerdo que no me enteré de nada pero que me hizo sentir cosas que no había experimentado hasta entonces. Por eso tardé mucho en videarla de nuevo, diez años, quizás alguno más.
"Brazil" es un clásico porque es una de las mejores pelis antisistema que se han hecho. También porque ha resultado ser profética de forma que es, conceptualmente, modernísima y pertinente. Hoy, el consumismo, la obsesión por la belleza-juventud y la burocracia, aunque no de la forma elucubrada en la peli, han llegado al nivel con el que "Brazil" fantaseaba hace un cuarto de siglo (se rodó en 1984). Por eso es una peli influyente y de culto. Pero tiene un problema que diluye su calidad, como todas las grandes pelis de Gilliam, que es que son demasiado audaces visualmente y demasiado ciclópeas ideológicamente como para que Gilliam sea capaz de filmarlas de forma que la práctica se corresponda con la teoría. Aunque hay que decir que le exculpa en parte el que la producción jamás le secunda. Por eso "Brazil", como peli, como historia, es mediocre porque llega un momento, a partir del encuentro de la pareja, en que se pierde. Sabe a donde quiere ir, pero es incapaz de encontrar el camino o quizás, más bien, es que viaja con un equipaje tan pesado que le cuesta avanzar, por lo que llega un momento (no elegido por Gilliam, este es el principal error) en que se ve obligada a despojarse de él de cualquier manera. "Brazil" tiene tantas subtramas que llega un momento en que, para durar lo que el productor quiere (y el espectador puede soportar), las tramas se han de solucionar abruptamente y en un santiamén. Por eso nunca se acaba de comprender como es que Lowry llega al hiperkitch funeral (el ataúd rosa envuelto para regalo quizás sea lo mejor del film) o como al final le pillan. Cómo averiguaron donde estaba? De esta forma, el tremendo peso argumental de "Brazil" provoca que sea irregular, confusa y un poco plomo porque el desarrollo narrativo no es orgánico. En fin, que la arquitectura formal de Gilliam, como casi siempre, no es lo suficientemente sólida como para soportar todo lo que quiere transmitir su barroca, genial y compleja mente pero también megalómana y tozuda.
Por eso lo mejor de la peli, al estar muy bien representado, es el fondo, los temas, las ideas, que es lo que la hace riquísima, como demuestra la literatura que ha generado (lo que hace un poco futil mi post), de forma que en cada videado uno siempre encuentra algo nuevo o detalles que antes no vió. En este trasfondo tan rico, sin pretender ser exhaustivo, hay algo de Orwell (no es coincidencia que se rodase en 1984, lo que queda demostrado por el título provisional "1984 1/2") en el estado controlador del film, pero hay mucho más de Kafka en el antihéroe, en la demencial burocracia porque es ella, y no el burócrata, la que controla, en la broma pesada que supone el arranque de la historia, en el protagonismo del funcionariado, en el alienante ambiente de oficinas (la nueva cadena de montaje) y sobre todo, a diferencia de "1984", lo impersonal del poder opresor (para saber más). También hay mucho de la paranoia de P. K. Dick (este verano releí algo de él y es bastante similar) en esas burocracias omnisapientes y controladoras y en esa confrontación entre lo real y lo irreal que es el conflicto a resolver. Elemento que también le comunica con Buñuel y el surrealismo, lo mismo que la crítica antiburguesa, el amor fou, el elemento onírico y la pretensión de confundir al espectador. También hay algo del humor de los Monty Python, al igual que del cine de los 50 y 60 con el que se crió el director (en 1962 Welles filmó la 1º versión de "El proceso" de Kafka") , aquel que denunció, de forma mucho más sutil, que la sociedad capitalista y democrática también aliena. De pelis como "El apartamento". Ahora que la tengo fresca, es imposible no ver la semejanza de recursos estilísticos, la masa uniforme, los edificios ciclópeos y la vastedad de los decorados que dejan claro lo insignificante del hombre de la calle (en "Brazil", como en las cárceles, los sujetos tienen nº y no nombre), e ideológicos, la publicidad engañosa, lo gris de la vida cotidiana, la hipocresía de la Navidad (donde mejor plasmado esta es en que el jefe hace de Santa Claus para los niños; de Santa hace el jefe de los torturadores!) y la soledad de la gente. Del cine noir de los 40 toma la fotografía expresionista, por eso el aire retrofuturista de "Brazil" era imposible de evitar.
De todo esto, y más, es de donde Gilliam saca sus ideas para hacer una crítica maleducada e incómoda, al ser honrada, devastadora, cruel y certera, a la sociedad occidental actual. Así no extraña que fuese rechazada por su época, pues los 80 querían ser una década feliz (Naranjito) y no quería que la realidad lo estropease aunque lo hizo, como demuestran los mensajes antidroga, puro 80, de las sitcom. De hecho en su momento se puso en circulación una versión con final feliz y 50' menos de metraje.
Hay muchas cosas en ella. La principal es que nos quiere mostrar la deshumanización, entendida como un proceso de vaciado de las cosas que nos hacen humanos, hacia la que vamos sin remedio si dejamos que la burocracia y la publicidad cada año aumenten su poder. Por eso, la historia de "Brazil" es, simplemente, la de un error burocrático que la superestructura se niega a reconocer porque no esta dispuesta a asumir que no es infalible (lo expresa muy bien el protagonista cuando pide ver el cheque de indemnización porque nunca ha visto uno, es decir, nunca ha visto que el estado reconozca un error). Gracias a esta historia vemos el daño que nos esta causando el consumismo, la publicidad, el binomio belleza-juventud (acertadísima la elección de K. Helmond, una pionera de la cirugía y por tanto monstruo desagradable, quien no sé si es tonta o tiene mucho sentido del humor) y el poder estatal-burocrático (que es el método pacífico para conseguir el orden, el control, la homogeneización y la estabilidad) pues estan matando nuestra inventiva, nuestra particularidad y nuestra libertad. Por ello, mediante la plasmación del atropello a lo humano -la fantasía, el amor, la libertad, los sueños- efectuado por un estado despiadado, no muy del diferente del que nos gobierna, "Brazil" nos incita a rebelarnos. Y más, al llenar este de idiotas.
Gilliam quiere hablar de tantas cosas que, como ya he escrito, lía la peli introduciendo cosas que luego deja de lado. Eso le pasa al ataque al consumismo. La peli empieza con él, la 1º escena es la de un estúpido anuncio que surge de una tv en un escaparate, el cual explota en cuanto un viandante con un carro de la compra lleno pasa por delante de él, pero a partir de este momento pasa casi al olvido. Sólo los regalos impersonales que se hace todo el mundo (un elemento de escritorio que decide por uno) y cuando la pareja escapa en un camión entre chimeneas nucleares pintadas como cielos de cuento y vallas publicitaras que hacen de anteojeras impidiendo a los viajeros percibir la tierra devastada en la que viven (el ecologismo es uno más de los numerosos elementos desapercibidos de la peli), lo mantiene vivo. Lo mismo pasa con el detalle de que la peli transcurre en Navidad. A Gilliam le interesaba otras cosas y otros decorados de modo que esto se olvida a pesar de que se repite mucho. Lo mismo pasa con el terrorismo. Algo muy valiente y nada fantasioso, porque es recordar algo doloroso y real, pues en 1984 estaban ETA, el IRA y los palestinos. De hecho, como en la peli, el terrorismo voló Harrod´s en esa Navidad. Comienza con este, como acabamos de ver, y es uno de los motores de la trama, pero es un tema como el Guadiana, aparece y desaparece. Así que al final nos quedamos sin saber si, como parece, el terrorismo es una ficción del estado para justificarse. Lo que mejor esta representado es la asesina pasión estatal por el control, lo que exige información, lo que exige que el estado atropelle a sus ciudadanos para conseguirla. El mejor detalle que ejemplifica esto es, precisamente, muy sutil. Al principio se ve una estatua con el lema "La verdad os hará libres". Un magnífico retorcimiento del clásico versículo neotestamentario, Jn 8,32, que proporciona un lema muy adecuado para una sociedad que, como quiere el contro absoluto, incita sus miembros a renunciar a su intimidad. Otro tema bien representado, probablemente el que tiene las mejores escenas, es el de los deseos y el amor, como son estos los que son atropellados, los que nos incitan a rebelarnos (el prota no piensa en rebelarse hasta que se encuentra en el mundo real con la mujer con la que sueña) y, sobre todo, nuestro refugio. Lo único que en un mundo demencialmente cuerdo (en el sentido de antítesis de la fantasía) nos permite permanecer cuerdos. De hecho es lo anodino de la realidad lo que potencia los sueños (como muy bien sabe la publicidad). Es como la frase esa que ahora no sé de donde sale que dice que en la cárcel basta cerrar los ojos para ser libre (por eso el prota en los sueños vuela). Mientras conservemos nuestros anhelos y fantasías (por eso la escena de presentación del prota tiene como argumento el que llega tarde a trabajar porque se ha quedado soñando), todo irá bien y seremos libres. El problema viene, dice "Brazil", cuando la sociedad que hemos creado no tolera lo que queremos. Lo cual para Gilliam es horrible porque la sociedad no puede dictarnos nuestros deseos. Hay un tercer tema entre los mejor plasmados, la deshumanización. Se ve constantemente, ahí esta la madre y el amigo del prota (que es aterrador no por su función, sino porque cambia el nombre de su esposa por no contradecir a su jefe; original y devastadora escena que denuncia el lacayismo como el principal fundamento de los totalitarismos), pero para mí donde mejor se ve es en una escena vanal, de transición. Aquella en la que el prota vuelve en transporte público a su casa sentado, como todos los demás hombres trajeados, obligando con ello a ir de pie a la única mujer quien, para más inri, es coja! Una escena muda, que vuelve a demostrar que el Cine es más elocuente cuando es mudo, que refleja de forma genial el desinterés por el otro propio de nuestra sociedad.
Bueno, voy terminando porque esta peli es tan densa (han reparado en sus elementos bíblicos?) que si no paro ahora nunca terminaré el post. Gilliam en esta peli esta como de costumbre, brillante en las escenas pero torpe en el resultado final. Le ocurre siempre porque acaba perdiendo de vista el conjunto al ser un tipo barroco y detallista (ahí estan por ejemplo todo lo de las cañerías, con ese Hoskins sellando su destino para "Super Mario Bros", a pesar de que es bueno, es redundante, era para otra peli), por eso, sus films siempre tienen secuencias sobresalientes, casi a la altura de Hithcock o Kubrick, pero sus pelis no son redondas como las de ellos. Es genial el hilarante colofón del gag de la detención de Buttle, esas máquinas automáticas que preparan mal el desayuno (otra de las sutiles pullas de la peli a la sociedad mecanizada moderna), la transcripción de las torturas (puro Monty Python) o los sueños de Lowry admirablemente solventados a la antigua, es decir, nada de ordenador (otra peli que demuestra que este artilugio no era tan necesario como Hollywood se cree) simplemente con maquillaje, imaginación y los trucos más elementales (sobre todo los perspectivos, que son los que domina Gilliam, no en balde le encantan las anamorfosis y sus películas estan plagadas de cristales distorsionantes) de forma que quedan más sólidos que los de ordenata, pero la peli en conjunto es muy inferior a estas escenas. También es sobresaliente como saca partido de los decorados de cartón piedra, como enmascara esa condición y nos hace creer que son edificios de verdad, en suma, el gran partido que le saca a la producción. Por eso "Brazil", gracias al talento de Gilliam, al excelente diseño de producción y una fotografía muy competente, es una delicia visual, pero el sobrecargado conjunto neutraliza un tanto esas virtudes. Por lo que, aunque he visto la versión de 134' cuando hay una de 142' (me cago en la puta, de estas cosas siempre te enteras tarde), no creo que 8' arreglen el tema. Por eso las actuaciones brillantes no pueden hacer nada contra una peli que es un cacao monumental y una dirección que se concentra en la parte en vez de en el todo. J. Pryce esta maravilloso como el J. Lemmon moderno, pero el problema es que interpreta tan bien la nadería de su pj y tiene tan poco carisma, a diferencia de Lemmon, que el espectador nunca es atraído por su guía, por lo que la peli acaba resultándole lejana. También estan muy bien I. Holm en su interpretación de un pusilánime jefecillo al que es imposible no querer como jefe y De Niro haciendo del carismático y subversivo héroe de acción Tuttle. Impresionante la soltura y naturalidad con el que se desenvuelve y lo bien que recita líneas de diálogo muy difíciles de recordar por ser jerga burocrática sin sentido. Los demás aspectos de la peli estan sólidos y solventes de forma que apoyan las intenciones de Gilliam pero, como todo lo demás, no pueden superar el reto que suponía el ambicioso planteamiento de este.
Así pues "Brazil", auténtica peli de autor, tiene sus fallos, pero lo importante es que estos no hacen de ella una peli mala, mediocre o floja. Aunque la impiden ser un gran peli, pues no tiene la claridad y sencillez de los mitos a pesar de la cantidad de elementos míticos que tiene, no la impiden mostrar lo que puede llegar a hacer el Cine. Además, es una peli muy interesante y diferente, así como espectacular. Sin olvidar que es tan brillante su radiografía de la sociedad occidental actual que, 25 años después, sigue siendo válida, lo que demuestra que no hemos querido cambiar nada (de ahí quizás la crisis). Por eso no cabe calificarla de peli de CF, aunque siempre se haga, pues une el pasado, el presente y el futuro. Por eso creo que la etiqueta más adecuada es la de ficción pues, al margen de los elementos propios de la caricatura y la parodia, es imposible encontrar algo que no sea actual, y además, hay pocos protas tan reales como Sam Lowry y sus sueños de amor y de fuga al paraíso como antídoto a una vida alienante, prescindible e inútil. Así que hay que verla al menos una vez porque es sano exponerse a la disensión y refrescante encontrarse con cosas diferentes, no siempre se ha de optar por la chorrada aborregante y palomitera de la semana.

8.10.09

Relecturas LXXI: Hyperion contra Nighthawk, M. Guggenheim y P. Gulacy, Panini 2007

Aunque este cómic ya lo leí cuando salió, no ha sido hasta ahora cuando me he hecho con él. Me interesa no por lo bueno que es, que lo es, sino porque es singular.
Os cuento. El cómic trata el tema de Darfur de forma comprometida, crítica y nada positiva. Es este ejercicio de agrio realismo lo que le da un plus a este cómic, porque jamás he leído un cómic Marvel de estas características. Es cierto que Marvel se ha comprometido alguna vez. Ha tratado las drogas, por ejemplo el famoso nº de Spiderman que no he leído, o el SIDA, recuerdo un nº del Hulk de P. David, y últimamente ha aparecido África en el mainstream. Por ejemplo, ahora la JSA lo esta tratando y en Escuadrón Supremo no es la 1º vez que sale, pues Stra lo trató ya en sus nº de Supreme Powers y en Thor. Pero nunca he visto que un tema así se trate de forma tan cruda y agria. Es esto lo que le da interés y fuerza a una historia que, de otro modo, no destacaría.
Se nota que M. Guggenheim es un avezado guionista, sobre todo televisivo, porque aquí su trabajo es estupendo. Su trama (no sé de donde saldría la idea en Marvel de hacer un cómic sobre Darfur; no sé si este cómic es algo personal o un encargo) es simple y lineal, pero Guggenheim, gracias a su oficio y experiencia, la sabe contar muy bien de forma que intrigue y emocione al lector hasta el final, consiguiendo que, lo que no daba para más que una grapa, dé para 4. El truco de Guggenheim ha sido dividir la historia en 2 partes, pasado y presente, y en 2 puntos de vista, el de sus protas, Hiperión y Halcón Nocturno (en el interior estan traducidos) y terminar con un breve epílogo. De esta forma, nos cuenta el pasado y el presente de la trama de forma simultánea y desde 2 puntos de vista que son complementarios, luego el lector no percibe la totalidad hasta que lee las 4 subhistorias. Lo cual hace que su lectura natural sea en tomo, ya que es importante tener los frescos los detalles para apreciar la labor de Guggenheim. Esta es la inteligente forma que usa Guggenheim para que la intriga dure toda la historia. Pericia narrativa que se ve favorecida por un ágil ritmo narrativo y unos notables diálogos. Un poco manidos, como la mayoría de las situaciones del cómic, pero muy eficaces y certeros, de forma que Guggenheim consigue ofrecer un lectura trepidante.
Algo tiene que ver en esto el gran Gulacy. Reconozco que al principio, hace años, este dibujante no me llamaba, pero con el tiempo me ha ido gustando hasta que casi me he convertido en un fan. Su estilo es bastante impactante, puede que no recuerdes su nombre, pero sí que has visto ese estilo en otra parte. Es difícil describirlo, a mi me parece una mezcla entre Corben y O´Neill. Tiene algo de esa exageración, de ese fotorrealismo (sobre todo en los rostros y en las poses gracias a un notable entintamiento a base de manchas) y de esos rostros, principalmente los ojos, en Gulacy absolutamente inquietantes, del estilo de Corben. Pero esa línea finísima, esa anatomía expresionista, esa soltura y esa querencia a lo grotesco me recuerdan a O´Neill. En fin, un estilo muy expresivo por su delirante combinación de caricatura y realismo y por una excelente narrativa muy rápida, dinámica y cinemática, cualidad que refuerza el realismo del estilo, gracias a una sabia composición y a una soberbia secuencialidad. De esta forma, el dibujo de Gulacy, guste o no guste, es impactante y siempre mejora las capacidades expresivas de los guiones que ilustra. Sobre todo aquí, porque la brutalidad con la que Gulacy trata siempre la violencia encaja perfectamente con el guión despiadado de Guggenheim y con la violencia inmisericorde de los yanyauid. En este caso, además, tiene a su favor un solvente coloreado que potencia el realismo de Gulacy de forma que "Hyperion contra Nighthawk" es espectacular, sobre todo la violencia, que es tan rápida como la del Cine y muy dolorosa. Destacan las escenas que comparten los dos protas y la pelea entre 4 yanyauid montados y armados contra Halcón Nocturno. Así se comprende que su Sang-Chi, el cual nunca he visto, sea algo que haya quedado en la memoria de los que tuvieron el privilegio de disfrutarlo.
Así pues tenemos un cómic muy bien hecho, valiente y reflexivo. Pues el cómic, aunque es de mamporros, es decir, un cómic de superhéroes, no deja de analizar a los superhéroes y a los problemas del 3º Mundo. El cómic es, sobre todo, un relato sobre los límites de los superhéroes, ni Hiperión ni Halcón Nocturno, ya cada uno por separado y con su método, ya emparejados, son incapaces de resolver lo de Darfur. Porque, para Guggenheim, los problemas de verdad no se resuelven con 2 tortas y en una viñeta. Hay todo un entramado sociopolítico-económico-cultural que no se puede resolver simplemente cortando el nudo. También, Guggenheim opina que lo que viene haciendo el 1º Mundo hasta ahora es igual de inútil, sobre todo porque nos creemos superhéroes. Nos creemos que con dar dinero y alimentos ya basta. Que es cuestión de ir allí ser buenos un solo día y ya esta. Por eso, en "Hyperion contra Nighthawk" Darfur al final esta como al principio. Los dioses se han pasado por allí pero nada. La visita de 2 superhéroes y su empeño por enderezar las cosas no ha cambiado nada porque es el status quo lo que impide la solución. Así pues, este cómic es bastante demoledor y valiente pues critica tanto el falso buenismo (demoledor cuando analiza la ineficacia de la ayuda humanitaria) de Occidente como su realpolitik, pues la combinación de ambas son las responsables de que los problemas del 3º Mundo, no sólo no se resuelvan, sino que se agraven. Así que al final estamos como al principio, nadie sabe como resolver lo de Darfur sin las reglas son hacerlo desde el sillón de casa y mediante agentes.
Así pues, esta serie limitada es un cómic valiente, agrio, sólido gracias a Guggenheim, explosivo gracias a Gulacy, aunque abusa del corta-pega, y singular porque es uno de los pocos comics de superhéroes comprometidos de forma adulta y no de forma paternalista o ingenua. Seguramente por eso también es de los pocos donde los buenos no triunfan. Un cómic notable donde el realismo introducido en el género superheroico no da el acostumbrado resultado. Aquí los superhéroes no son unos famosos decadentes o unos egoístas psicópatas, tampoco estan controlados por los gobiernos, simplemente son tan limitados como los humanos de la calle ante los problemas de verdad.

6.10.09

Powers: Bendis con 2 cojones y Panini adelantando por la derecha a Planeta

Me extraña que todavía nadie haya hablado del tomo de Powers que ha sacado Panini. Que ya hace 2 semanas de eso y es bastante polémico. Me consta que no soy el único que lo ha comprado, así que no puedo imaginar que haya sido el único que lo ha leído. Además, precisamente vivimos en una época en que no es necesario pasar por caja para leer. Qué pasa? Bendis ha perdido su mojo? O es que Bendis sólo mola si maltrata al UM?
En fin, hace unos meses critiqué lo publicado por PDA de Powers. Allí comentaba que la serie esta bien a pesar de que no es nada del otro mundo. Tiene cierta frescura, el aliciente de tratar el sexo y la violencia superheroica sin tapujos y la influencia positiva que ejerce en los autores el saberse libres de presiones editoriales y dueños de su trabajo (aunque eso no sé si pasa ahora en la etapa Marvel). Pero eso no oculta que Bendis y Oeming son unos autores mediocres que narran como el culo.
He leído el tomo y no he podido creer lo que me he econtrado en él. Los autores no han continuado donde lo dejaron! Ha sido totalmente sorprendente. En el último nº publicado aquí habían dejado la cosas muy emocionantes y sorprendentes pero, en este tomo, Bendis, con 2 cojones como los del caballo de Espartero (aunque supongo que esto no les dice mucho a los que no son de Madrid y, por tanto, no se los han visto al susodicho), ha dejado de lado el hilo argumental para ir al pasado, pero no al pasado de ayer, sino a la Prehistoria, la anterior al hombre, la de los austrolopitecos lo menos, en un homenaje sin complejos a "2001". Por eso mismo, cuando uno se dispone a leer el 1º episodio se encuentra con, atención, que es mudo! Porque yo he tenido que esperar años (4) a leer la continuación y, por tanto, ya ni emoción ni na, pero si me pasa esto. Si después de dejar las cosas al borde del abismo, el mes siguiente, Bendis, me viene con un nº mudo que encima no continua lo anterior, me cago en to. Joder, que un cómic cuesta dinero, no se puede pedir algo a cambio de nada. Qué sería del capitalismo?
Pero no sólo es que el nº es mudo (lo que responde a los particulares conceptos del guionista de audacia y compromiso con la obra), es que es muy bizarro para los estándares estadounidenses, pues simplemente hay en él monos follando, entre ellos, y pegándose, entre ellos también, sin tapujos ni subterfugios. Después ya le siguen unos cuantos escritos, que continuan el hilo argumental iniciado en el nº prehistórico, que dan más detalles sobre el universo superheroico de Powers. Estos no son muy originales, pero sí es fresco que los traten porque no son temas muy manidos (la responsabilidad y la legitimidad del superhéroe, la humanidad del mismo...). La pena es que Bendis, como siempre, es poco profundo y, por tanto, desaprovecha la frescura y la novedad que supone su Powers.
El cómic es entretenido. En él Bendis no escribe como solía. Simplemente se concentra en hacer avanzar su historia de modo que todo él es muy funcional. Lo que, añadido a lo anterior, hace que el contenido no sea muy allá y la serie, en este tomo, pierda esa frescura y singularidad que hasta ahora la había caracterizado, por lo que no es de los mejores tomos de la cole pero los hay peores. Por tanto, en lo que atañe a Bendis, es un trabajo de puro trámite que sólo tiene justificación dentro de la serie. Aunque el radical cambio de tercio que es este tomo hace de él una especie de nº 1, dudo que tenga mucho interés para aquellos que desconocen lo anterior o, incluso, los que ya lo conocen, porque para aportar un par de detalles Bendis necesita 7 grapas de 30 páginas!
En cuanto a Oeming, pues sigue rayando en lo pésimo como siempre. Por mucho que él diga que su estilo es una interpretación personal, hecho por un tipo con ganas pero sin talento añado yo, del de Toth y Timm en verdad lo es del de Mignola y Timm. El dibujo es muy torpe a pesar de la tremenda libertad que da el estilo cartoon que ha adoptado. Pero no sólo es el macarrónico dibujo, sino, también, el entintamiento sin sentido de Oeming, porque hecha por tierra los intentos por dar atmósfera que pretende conseguir. Aún con todo, hay que reconocer que funciona, que da el mínimo necesario y que su estilo torpe, simple y desmañado le sienta bien a los guiones de Bendis y da singularidad y dinamismo a la cole. No creo que sea el más adecuado, ya que, al ser un cómic de superhéroes con estilo cartoon, su historia parece un cuento o una fábula y con ello pierde contundencia. Si hubiera estado dibujado con el estilo mainstream, como Authority o The boys, su apuesta por un género menos infantiloide y blanco impactaría más y, por tanto, la obra tendría más transcendencia.
En cuanto a la narración, la combinación de ambos es nefasta. Sus comics son un caos porque nunca sabes como hay que leerlos. Que orden o sentido de lectura tienen. Vale que Bendis debe hacer unos guiones muy torpes narrativamente, pero Oeming, ya que es dibujante, debería ser capaz de presentar unas páginas coherentes visualmente, que es en eso en lo que consiste su trabajo. Como eso no ocurre, cada 2x3 el lector se confunde y empieza a leer como no debe con el agravante de que, como escribe Bendis, no se percata del error hasta que casi ha terminado la página. Esto es la mayor remora de Powers. Se puede tolerar a Bendis porque aquí va a por todas y es fresco, se puede tolerar el torpe dibujo de Oeming porque no es malo del todo, gracias a que el color le ayuda mucho, pero no se puede tolerar que la lectura se interrumpa cada 2x3 porque los autores no saben explicarse. En fin, si se compara con lo que hace Miller (al que intentan imitar con todo sus esfuerzas y empeño) o Moore parece que Powers no es un cómic.
La edición de Panini es sorprendente. La verdad es que es chula. Es de calidad pero sin pasarse, las portadas estan en su sitio y es un todo compacto y sólido (visualmente hablando, los tomos de Panini no destacan por ser perennes). Pero, eso no es lo sorprendente, lo sorprendente son los extras (me cago en los dvds que han puesto semejante chorrada de moda) porque incluyen el guión del nº mudo! En el cual podemos comprobar que Oeming no respeta mucho la narrativa de Bendis y que esta es muy poco visual. Me imagino, cuando el affaire Crisis Final, a Viturtia riéndose porque sabía lo que nos esperaba. Cuando protestábamos airados por la absurda planificación de PDA, Panini ya nos tenía preparado como extra el guión del nº mudo (que me imagino publicado para que nadie protestase porque el cómic, que había comprado, no se leía). No queríamos caldo, pues 2 tazas! En fin, es preocupante, o dicho de forma menos megalómana, me preocupa a donde ha llegado el mercado del cómic español. Extras que no son tales porque te los cobran, extras estúpidos, tomos de 25€, como este, cada vez más habituales y encima periódicos, guiones del cómic que te acabas de leer en el cómic que te acabas de leer... A lo que hay que añadir el discutible criterio, proveniente del conservador Viturtia, con el que Panini ha abordado esta serie. Continua Powers donde se quedó hace 4 años! Con lo que ha llovido desde entonces! Y encima condicionando la reedición del material antiguo a que lo nuevo se venda. O sea, que lo mismo Panini deja en la estacada (y todos sabemos que no sería la 1º vez) a los que quieran comenzarla como se hacía en los viejos tiempos, en los buenos tiempos, en los 80, es decir, in media res. A mi me no me parece una buena idea, además, creo que no habla bien de la salud de nuestro mercado, porque los 1º nº de Powers salieron hace 7 años, por lo que buscarlos fuera de una ciudad grande debe ser una odisea, así que saltárselos porque no se esta seguro si venderán da algo de yuyu. En fin, parece que la intención de Panini es finiquitar esto rápidamente para empezar a publicar el material nuevo en enero. Lo cual huele a que no será en formatos tan abultados y caros como este, quizás en grapa? Bueno, igual estoy flipando demasiado. Por qué vender más barato lo que te compran por 25€?
En fin, "Para siempre", es un paso más, el más bizarro hasta ahora, en la ambiciosa historia (que en mi opinión fue creándose sobre la marcha) que Bendis y Oeming quieren contarnos en Powers, donde no sólo se abandona el estilo de la serie (guiones made in Bendis y aire policíaco) sino también la trama para echar un vistazo a los orígenes. Algo necesario, pero que se podría haber hecho de una manera más habilidosa e inteligente, es decir, integrándolo con la progresión de la historia, en vez de cortarla por lo sano y dedicar muchas páginas a contar poca cosa (y es que hoy en día los guionistas escriben como si los demás flipásemos tanto como ellos con sus historias; ya no hay editores). Pero, si obviamos (o no nos importa), este detalle, así como el gris trabajo del dúo autoral, queda un cómic majo, por novedoso y singular, y entretenido que podría haber sido mejor. Pero qué coño, eso ocurre casi siempre.

1.10.09

Critiquita 284: Amadís de Gaula, R. Gómez y E. Ríos, SM 2009

Ya he dicho en alguna otra ocasión que soy aficionado a las novelas de caballerías aunque hace mucho que no leo alguna. Leí "Amadís de Gaula" en el cole y he de decir que me gustó, pero, obviamente no recuerdo de ella nada más que eso. Aunque sí, que no es la que más, ese puesto es de la novela río (y eso antes de que existiese no sólo ese concepto, sino el de novela) que es la Vulgata. Así que, y teniendo en cuenta el cómic que nos ha convocado tiene un precio bajo, no he podido resistirme.
"Amadís de Gaula" es una novela de caballerías española reescrita por G. Rodríguez de Montalvo (aunque del original no se sabe nada) en el siglo XVI y que fue un exitazo internacional en una época en que eso era muy arduo de conseguir. Como todas las novelas anteriores a los medios de entretenimiento de masas, es larga y densa, por lo que parte del interés del cómic estaba en ver como Gómez se las ingeniaba para sublimarlo todo en 32 páginas. Porto se las ingenió en "Tirante el Blanco" muy bien y el reto era más difícil porque el material de partida supera las 1000 páginas. Pues bien, si Porto lo resolvió centrándose en un segmento bien escogido, Gómez ha optado por lo contrario y, en mi opinión, la ha cagado. Es así porque su guión no es un relato, ni una adaptación, sino un resumen amplio de la trama de Amadís. El hecho de que la 1º mitad del cómic sí sea un relato y la 2º sea un resumen, confuso además porque no te cuenta los hechos linealmente sino por pjs y, como estos se cruzan y se descruzan, todo resulta un tanto caótico, puede que indique que bien el tiempo, bien el límite de páginas se echó sobre Gómez y este tuvo que resolver la papeleta rápido y mal. Algo muy hispánico. De esta forma Gómez hecha por tierra el buen material de partida.
Ríos resuelve bien la difícil papeleta que es el guión de Gómez. Por lo que uno se lamenta de que este no hiciese mejor su trabajo porque contaba con una solvente dibujante de comics. He de reconocer que cuando eché un vistazo al cómic en la tienda casi lo dejo allí porque el estilo de Ríos es euroshojo. Es decir, un híbrido entre el estilo manga femenino y el de la línea clara. Un estilo que no creo que pegue con el de las novelas caballerías, aunque seguramente es mi edad la que este hablando. Tras la lectura sigo pensando lo mismo, pero el talento de Ríos ha aguado bastante mi reticencia inicial. Lo mejor de su trabajo es la narración, también un híbrido entre la europea y la manga. Por un lado la estructura de página es europea (supongo que el guión y el formato obligaba) y por el otro los encuadres de las viñetas y el ritmo remite constantemente a los mangas. Gracias a esta narración, Ríos consigue disimular el torpe y poco chisposo guión de Gómez al hacerlo funcionar y convertirlo en una ágil e interesante lectura.
En cuanto el aspecto visual como, he escrito, no me ha convencido. El estilo de Ríos es femenino, es decir, blandorro, suave, ligero, curvilíneo y delicado. Así que por muy romanticonas que sean en el fondo las novelas de caballerías, no imagino yo así a estas. Porque, además de que son novelas con mucha acción y violencia gore, es un romanticismo medieval, nada que ver con el concepto pasteloso de lo rosa que tiene el manga femenino. Por otro lado, resulta curioso como la imaginería europea que plasma Ríos en el cómic viene por vía indirecta, es decir, no viene directamente de Europa sino que viene tamizada por el manga (a quienes les resulta muy exótico la Edad Media Europea). De esta forma, hay cierto aire oriental (chino) y cierto aspecto de cuento para niñas en el acabado final. Este último aspecto esta reforzado por un color plano y sencillo dado con mucho gusto donde predominan los tonos pasteles y los colores cálidos, o sea muy femenino, al que no se le puede objetar nada salvo que es un poco monótono.
Yo habría esperado otra cosa pero reconozco que, la de Ríos, no es una opción errónea porque conecta con, y resalta, ese aspecto de las novelas de caballerías que las hace antecedentes de los actuales culebrones, folletines, soap operas, shojo y melodramas de sobremesa. Los mismos enredos y confusiones, el mismo amor romántico, las mismas dificultades, casi los mismos pjs... Todo los recursos de estos tipos de relatos vienen de las novelas de caballerías, la modernidad no ha inventado nada en este aspecto. Por otro lado, sus elementos fantásticos (gigantes, magia, enanos...) estan muy bien traídos e integrados en la trama de forma que se muestran como maestros de la actual monotemática literatura de Fantasía, y eso que, me juego el cuello, el 99% de los escritores que viven de sobreexplotar ese género no han leído una en su vida (seguro que si eso cambiase tendría efectos positivos). La combinación de ambos predicados me lleva a pensar que las novelas de caballerías no estan obsoletas. El realismo decimonónico las apartó, pero ahora que la Fantasía (en su acepción más laxa) vuelve a ser una opción válida, su carácter folletinesco y fantástico las hacen muy competitivas con las novelas románticas y fantásticas. Realmente lo que frena al público y a los editores es su antigüedad. O más bien la idea actual de que lo antiguo no tiene nada que ofrecer al público (pos)moderno. Por eso creo que esta iniciativa de SM, sigues pensando que los clásicos son cosa del pasado?, es bastante oportuna y no esta desencaminada, por ejemplo, este cómic ha echo que me den ganas de releer el original, pues es seguro que Amadís, Tirante y las demás gustarían a aquellos que disfrutan con sus descendientes porque utilizan los mismos mecanismos, apelan a las mismas áreas cerebrales, tienen violencia sexo y amor y, hoy en día más, producen tanta evasión como sus contrapartidas modernas porque su idealismo e interés por entretener y emocionar las mantiene lozanas.
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