Los dioses palidecen a medida que uno crece, como los padres. Cuando uno es pequeño, adora a sus padres porque ve en ellos la omnipotencia. Y, si los adultos adoran a dioses omnipotentes, cómo no lo va a hacer un niño? El niño ve a sus padres infalibles y todopoderosos, así que es inevitable que se quede extasiado con ellos. Pero cuando crece ve que todo es artificio, como las series con marionetas. De pequeños no vemos los cables, pero de adultos sí. Lo mismo pasa con las cosas míticas de la infancia-juventud. Esto es lo que me pasa con el cine de Gilliam. De joven fue el que más me fascinó e impresionó. El corto previo a "El sentido de la Vida" era maravilloso, " Brazil " era sobrecogedora, " Las aventuras del barón Munchausen " era fabulosa, "12 monos" era sobresaliente y, junto a ellas, estaban "Los caballeros de la Tabla Cuadrada", una peli floja pero con gags inconmensurables y uno de los 3 grandes films artúricos, y "Mied...
Este es un blog de comics. Nace con la intención de criticar (juzgar de las cosas, fundándose en los principios de la ciencia o en las reglas del arte y/o censurar, notar, vituperar las acciones o conducta de alguien.) todo lo que se me ocurra. Pero principalmente comics, libros y películas.