4.11.08

Critiquita 257: Biomega nº 1, T. Nihei, Panini 2008

Puff! Desde septiembre no hablo en el blog de algo de PDA, la editorial que hasta entonces se llevaba el grueso de mis compras. Pero es que entre su reciente implosión y el hecho que el UDC en España ha dejado de publicarse popularmente y ha reducido su variedad, el péndulo ha pasado a Panini.
"Biomega" es un manga de CF gótico, complejo y críptico. Es difícil decir de que va, ya que, además de lo anterior, es el nº 1. Pero por ahora podemos decir, si no lo he entendido mal, que todo es posible, que un virus transformador ha infectado a toda la Tierra y hay un sector del poder que quiere que la plaga triunfe y otro que quiere impedirlo. El tema esta en que el virus transforma a la humanidad en otra cosa diferente, lo que es visto por un sector del poder como algo lo suficientemente bueno como para compensar la pérdida de la humanidad. Vamos una idea similar a la que podemos encontrar en "Akira" o en "Evangelion" o en los superhéroes.
Por esto "Biomega" se presenta como una historia de zombies (la transformaciones son monstruosas y morbosas, pero a cambio dan poderes y un fuerte sentimiento gregario) pero, con un trasfondo más profundo al explorar si hay que aceptar a los zombis como la nueva humanidad. Una idea que imagino es metáfora del papel de la humanidad en el mundo posmoderno tecnificado en donde, paulatinamente, las competencias del hombre se ven reducidas por haber máquinas que hacen su trabajo de forma más eficiente. Una idea de CF que nace en los 50 a partir del temor de la humanidad (sobre todo de los talluditos de entonces) a ser sustituidos por las máquinas o a ser regidos por ellas. Idea que es el motor de los conflictos narrados por la CF de la 2º mitad del XX, como se ve en la lucha entre la emoción y la lógica y entre la diversidad y la uniformidad que aparece en pelis como "Juegos de guerra" o las de Terminator o en series de tv como "Star Trek", y que tiene en conceptos como la Nueva Carne o en subgéneros como el Cyberpunk, un intento de conciliar el antagonismo mediante la integración de los contendientes. Una idea que también, a su modo, explora "Gunm, ángel de combate" a cuenta de la humanidad de los totalcyborgs (sujetos que tienen como única parte humana el cerebro), los inmortales o de los cerebros cibernéticos. En definitiva, un temor a que la humanidad deje de ser como es al ser transformada por el "futuro", que es lógico que en Japón, el lugar más tecnificado del mundo, este más presente. Bueno, quizás haya ido demasiado lejos a partir de la lectura del primer número :)
El anterior manga de Nihei es "BLAME!" una auténtica POM. Es una obra diferente, atípica y de vocación críptica, lo que le convierte en un producto para minorías puesto que exige al lector una actitud activa y no tiene reparos en desasosegarle al pretender que se haga preguntas. Por tanto, no es una obra cerrada, en el sentido de que las preguntas que plantea, las responde, ya que uno no esta seguro de qué es lo que ha estado leyendo. Lo que hace a Nihei un autor en la antítesis de lo que pide el público popular. Pero no es por esto por lo que digo que es una POM, sino por su parte gráfica, pues es la que hace trascender a este cómic. Es un dibujo hosco, torpe y simple y de aspecto abocetado, pero es muy expresivo y plástico de forma que agiganta la calidad de la historia al potenciar las cualidades y la fuerza transmisora del guión. Gracias al dibujo, este puede inquietar y Nihei influir en el estado mental del lector convirtiéndose, por tanto, la lectura en una experiencia. Un dibujo que a través de la incorreción anatómica, más por torpeza que por intención me da a mí, de la presencia de monstruos de inspiración gótica realmente aterradores, de unos escenarios ciclópeos, opresivos, oscuros y amenazadores que, por su vastedad, hacen que los protas pasen desapercibidos en las viñetas y cuyo propósito último es asimilarlos, de la violencia cruda, del enfásis en las metamorfosis y de un perfecto dominio del b&n con el que le da a todo un aspecto rudo, malsano y áspero, consigue materializar visualmente esa inquietud y desasosiego que quiere, que viene de la asunción de la fragilidad y debilidad del humano en un Cosmos cuyas reglas no le respetan. Pero no sólo es eso, sino que su narrativa es magnífica como prueba el hecho de que solventa con suficiencia la dificultad de sostener el peso del relato al ser los diálogos casi inexistentes. Es la típica del manga, fluida y dinámica, pero en este caso, por su nivel y porque "BLAME!" es un manga casi mudo, consigue que la lectura sea muy especial al ser fascinante e inocular soledad y desorientación. Esto es lo que hace a "BLAME!" una obra excepcional.


Pero esto no es un post sobre "Biomega"? Pues sí, pero es que este manga es igual que "BLAME!" ya que Nihei es un autor, es decir, alguien que trata siempre lo mismos temas de la misma forma. Por eso todo lo que he dicho en el párrafo anterior se puede aplicar a esta obra. La única salvedad es que en esta obra, el mangaka ha ganado en experiencia, por lo que el dibujo de las figuras humanas ha ganado en corrección y por tanto, tienen más presencia en el manga, por lo que la narrativa ha ganado en complejidad y el enfoque narrativo ha cambiado, ya que se ha personalizado. Es decir, los protas han ganado en importancia, ahora son más comunicativos (más guión) y estan más presentes, de forma que "Biomega" es un cómic más accesible y más convencional e incluso más positivo, pues hay algo de humor y ternura (el oso parlanchín), que la obra anterior. Pero estos cambios no han hecho que Nihei renuncie a ese aspecto visual terrorífico, gótico y hosco conseguido a través un entintamiento basado en las tramas que huye de la armonía y da la sensación de inacabado, ni a la arquitectura, aquí más decimonónica que futurista, imposible por su tamaño y perspectiva que evoca a la del Cine Expresionista (las figuras evocan "El grito"), que es uno de los principales vehículos de Nihei para transmitir desasosiego e inquietud, ya que logran que a los lectores nos parezca que estamos leyendo una pesadilla, ni tampoco al laconismo, a la violencia, a la metamorfosis (que evocan a Kafka), a la vocación críptica y a la intención de incomodar. En suma, no ha hecho que pierda su extraordinaria capacidad para crear atmósferas, ni su narrativa fascinante.
Por tanto, Nihei en esta obra confirma que es un autor conceptual de enorme talento cuya intención no es contar una historia sino emocionar al espectador o, por lo menos, transmitir sus oscuros sentimientos de forma que podría calificársele de neoexpresionista pues deforma la realidad intencionalmente para poder expresar el miedo a la pérdida de la identidad (más racial que individual) y el fin del mundo (entendido más que como la destrucción del planeta, como una metamorfosis radical de la realidad). De ahí su apuesta por la deformidad, la enfermedad y la violencia, por el silencio y los escenarios inabarcables para la vista e inasequibles para el cuerpo humano. En definitiva "Biomega" es un manga (como su autor) exquisito, entendido esto último sobre todo como para minorías, y una lectura ideal para aquellos que buscan algo más que pasar el rato o algo infantiloide.
La edición de Panini es correcta. Lo bueno es que las onomatopeyas estan traducidas, aunque me da que es porque se ha hecho a partir de una edición de otro país occidental, porque la traducción de estas es algo necesario pues, en la forma japonesa de entender el Cómic, no han degenerado en adornos. Además, la rotulación emula bien la japonesa, así que me parece un cambio a mejor. Lo malo es el pequeño tamaño, ya que es algo con lo que hemos salido perdiendo al ser la edición de "BLAME!" por Glénat más grande (por qué el tomo usado por Glénat es diferente al usado por Panini?) aunque insuficiente, pues a las obras de Nihei les sentaría bien un tamaño superior, más occidental.
En fin, "Biomega" parace que va a ser un cómic muy interesante dada su excelente factura y su singularidad, pero no es una lectura fácil tanto por su cripticismo, como por su hosco y desagradable aspecto visual y su narrativa compleja. Eso sí, me da la sensación que no va a ser tan grande como "BLAME!".

8 comentarios:

Hellpop dijo...

No sabía que te gustaba Nihei. La verdad es que este Biomega, del que desconocía su edición por parte de Panini (pero que me he enterado gracias a ti) parece del palo que toca siempre el autor, y que tan bien has explicado.

Le tengo que echar un vistazo, a priori me interesa, pero tengo últimamente taaaan poco tiempo para leer...

lord_pengallan dijo...

Bueno, lo bueno que tiene Nihei es que no precisa de tiempo para ser leído :)

Hellpop dijo...

XD Para leer en el sentido estricto no, cierto, pero sí para ser observado y para ser degustado como todo cómic medio decente se merece (yo es que le dedico mucho tiempo a estas cosas, la verdad).

Al final caerá.

Ternin dijo...

Lo tengo ya y espera su momento de gloria este fin de semana. Gracias por la reseña.

lord_pengallan dijo...

Bueno Ternin ahora a ver que te parece.

Ternin dijo...

Pues si te pasas por mi casa, te lo cuento.

INU dijo...

"hosco y desagradable aspecto"

creo que no son buenos adjetivos para caracterizar la obra de nihei

lord_pengallan dijo...

Por?

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