29.8.09

Tomos veraniegos Panini

Este verano Panini ha editado muchos tomos que quería adquirir, de forma que no ha sido el usual verano árido. Al contrario, en todo lo que llevamos de año tan sólo he comprado un tomo Marvel-Panini. Pero ahora en julio y agosto se me han juntado los de ClanDestine y estos que voy a tratar a hora. En total 5.
Runaways, T. Moore y H. Ramos, Panini 2009. Soy un fan de este grupo. Empezé tarde con ellos (al final del vol. I español) pero me enganchó Vaughan con su concepto rico, original y desenfadado y sus estupendos y divertidos guiones. Desde entonces los he seguido, de la forma en que se hacen estas cosas, en todo, es decir, lo firmase Vaughan o no y mi opinión, incluyendo este tomo, es que, como Vaughan, ninguno. Tenía mis dudas con este equipo creativo. No he leído nada de Moore, pero no me parecía un tipo que pudiese desenvolverse bien en el mainstream guionizando un cómic protagonizado por adolescentes. Ramos, por su parte, no me gusta nada, aunque ahora, al haber sustituido su peculiar estilo manga por un cartoon bastante convencional, no me parece tan aberrante. Al final lo han hecho mejor de lo que esperaba pero, aun así, el tomo me ha resultado un tostón. Moore no lo hace mal. Se mueve bien en el mainstream y además, se ha molestado en conocer el material precedente de forma que, al igual que lo de Whedon, es un cómic muy continuista. Lo único es que los pjs ya no hablan como adolescentes sino como pjs literarios. A Moore no le han salido diálogos naturales y casuales, pero por lo demás, la personalidad de los pjs sigue ahí, igual que el humor (con algún gag hilarante). El tema es que se enroca demasiado en el argumento central. Le da demasiadas vueltas con lo que acaba aburriendo, aparte de porque la historia no es nada original y significa otro cambio en el grupo, algo demasiado mareante habida cuenta de lo reciente del último cambio (aunque el que la víctima haya sido un skrull, igual es un mensaje, un intento de desvincularse del UM). El problema no es que haya descompressive storytelling, el problema es que se sobre-explota el sencillo y convencional argumento. Por su parte Ramos agrava el problema porque es un tipo demasiado mediocre para utilizar un estilo tan complicado. No consigue hacer funcionar el cartoon y así sus figuras nunca dan lo que se necesita, aparte de que no estan en armonía con el guión de Moore. Ramos no resulta atractivo y sí torpe e incoherente (unas veces sus Runaways "sobreactuan" y otras no y las caras y cuerpos cambian de viñeta a viñeta). Por tanto es incapaz de darle chispa a un guión que lo necesitaba. Además, resulta pesado por su mediocre composición (hay viñetas abstractas) y narrativa. Tampoco le favorece el color, pues se concentra más en acentuar lo cartoon que es ahora Ramos que en otra cosa. Así que, aunque el cómic no es malo (no siempre vamos a tener unos guiones tan geniales como los de Vaughan y unos dibujos tan simpáticos como los de Alphona) es flojo porque cada autor, a pesar de sus evidentes buenas intenciones, va por su lado con su trabajo mediocre. Así que este tomo (que pena este retroceso en el formato, aunque es totalmente comprensible dada la calidad del trabajo de Moore y Ramos) se puede dejar en la balda de la tienda sin remordimientos.
Invasión Secreta: Inhumanos, J. Pokaski y T. Raney, Panini 2009. Para mi ha sido la sorpresa del año. El sleeper del 2009 si nada lo remedia ya. No es que sea brillante, ni siquiera es notable, pero esta bien hecho y es original. Evidentemente no esperaba nada de él, pero aun así esta por encima de la media y, para ser un cómic que nace para exprimir 2 crossovers (IS y Guerra de Reyes), tiene entidad por sí mismo y personalidad. Pokaski (guionista de "Héroes" enchufado por Loeb según nos cuesta Clemente) no hace nada del otro mundo. Simplemente algo solvente y profesional respetando lo anterior (aunque se resuelve en una viñeta, esto es una de las cosas más definitorias del folletín, lo de la guerra silenciosa que, por lo visto, ya ha dejado de interesar, una pena), utilizando el UM (salen krees y rigelianos), apoyándose en los pjs y contado la historia con seriedad y coherencia, de modo que estos 4 nº se hacen cortos. Uno más hubiera permitido a Pokaski redondear su trabajo. Lo mejor de Pokaski es que hace brillar a los pjs (algo que hoy en día pocos guionistas son capaces hacer). Algo muy oportuno, pues los inhumanos son pjs muy carismáticos a pesar de ser un boceto descartado de los eternos (que a su vez son un boceto descartado del Cuarto Mundo). La pareja real, Medusa y Rayo Negro, tiene muchas posibilidades y, a poco que esten bien tratados, exhudan magnanimidad y nobleza. La familia real son originales, trágicos (probablemente cosa de Lee) y estan bien diseñados. Por otro lado, los inhumanos como comunidad freak marginal perseguida por todos que se rige por una monarquía, atrae las simpatías del lector por ser unos sufridores (qué pena que Mantlo no se ocupase de ellos) y, literariamente, tiene algunas virtudes, entre ellas, la de aportar frescura y gravedad a cualquier historia que se cuente. Pero no sólo resalta a los inhumanos, también el otro pj de la miniserie, el típico villano-torturador, resulta atractivo y eso sí que es difícil, pues es un tópico pop andante. Tampoco es malo el que Pokaski haya captado muy bien esa solaridad y agresividad que toda comunidad marginal, diferente y perseguida acaba desarrollando para poder sobrevivir, así como lo que realmente es ser una monarquía, es decir una forma de gobierno personal que, por eso mismo, exige sacrificios personales como casarse por razones de estado. Lo cual sorprende gratamente, pues no suele ser habitual que los guionistas muestren estos aspectos de las monarquías de verdad. Le acompaña Raney, que es un tipo que dibujaba mejor en el siglo pasado. Aquí hace un trabajo malo (se merece un post a lo ADLO) porque tiene poca idea de anatomía. El cómic esta plagado de buenas ideas mal ejecutadas por el bajo nivel que, en esta década, esta exhibiendo el dibujante. Lo peor son las caras, sobre todo las de las féminas. Como se empeña en no dibujar las narices, sus caras resultan adefesios deformes porque, sin esa guía, no sabe donde colocar los ojos o la boca y así tenemos rostros con nariz pequeñísima o larguísima, frentones o sin frente, con ojos asimétricos, etc. Eso sí, todos con la misma punta de nariz. Y es que Raney ha exhacerbado con los años su jimlianismo, lo que ha acabado por tener efectos inquietantes porque sus mujeres, debido a la diminuta punta de nariz y unos ojos enormes, parecen todos la misma niña con el mismo cuerpo de playmate -unas Frankenstein verdaderamente turbadoras- lo que afecta a la caracterización porque, Luna, Medusa y Cristal parecen tener en los 1º planos, las más de las veces, la misma edad. Creo que Raney lo sabe y por eso, para compensar y ocultarlo, se lo curra mucho. En sus viñetas hay fondos y muchos detalles y nunca le importa repetir un diseño intrincado muchas veces, copypastea lo justo, etc. Por lo que merece un aplauso. También lo compensa con una narrativa eficaz. De todas formas, hay que reconocer que aquí, como en "Aniquilación: Conquista", el color no le favorece (vease el primer plano grande de Rayo Negro en el 2º nº) porque se empeña en el falso y efectista realismo sin reparar en que no encaja con el estilo Image de Raney. Un estilo que no es adecuado para los inhumanos, ya que a estos pjs les va mejor un estilo más clásico y grave, uno como el de Romita jr. Por último decir que el tomo esta bien porque no se han maquillado las grapas e intercala las portadas (supongo que porque no esta basado en el tpb estadounidense por la inmediatez de la publicación española, 7 meses entre el último nº estadounidense y el tomo español). Qué menudas portadas. Malísimas y feísimas, demostrando que el ordenador esta matando el dibujo porque muchos creen (incluido editores y público) que el saber manejar un programa compensa el no saber dibujar y componer. En fin, un cómic solvente, interesante y sorprendente que deja satisfecho y con ganas de leer Guerra de Reyes.
Vengadores: La Iniciativa nº 4, varios, Panini 2009. Esta cole me ha decepcionado. Empezó bien y prometía interesante, pero Slott no consiguió ir más allá de la mediocridad. Este tomo, a pesar de la ayuda de Gage, no consigue ir más allá. Seguramente el tema esta en que esta cole ha estado muy sometida a IS, pues en este tomo se revela que todo lo anterior era el prológo a este tomo. Un tomo dedicado por completo a la IS. En concreto a lo que pasa en EE.UU., ya que nos cuenta como los protas de la serie van derrotando (esto no puede ser spoiler) a los skrull estado por estado. Con lo que se demuestra el plan majadero que los guionistas Marvel les han montado a los skrull. Un plan tan tonto que ha desactivado cualquier emoción que la IS pudiese tener. Tener un superskrull en cada supergrupo de la inicitiva es estúpido porque la inferioridad numérica le avoca a la derrota. Lo mismo que la dispersión de las fuerzas (se suponía que sólo necesitaban controlar 3 bases, o sea 16 superskrull para cada una) y la falta de prioridades estratégicas (los estados estadounidenses, a pesar de lo que piensan los calvos de Marvel, no son iguales, tienen diferente población, recursos, etc. por lo que situar un supergrupo en algunos es pasarse y en otros quedarse cortos). Por otro lado, aunque este tomo incide un poco en eso de la infiltración y la paranoia, no quita que la IS sea el típico intercambio de hostias. Los skrull se han infiltrado pero, como niños pequeños jugando al escondite, han salido demasiado rápido echando por tierra, de este modo, su apabullante ventaja inicial y los guionistas la posibilidad de hacer una invasión alienígena seria y profesional. Por eso lo único bueno que ha tenido IS ha sido abrir el concepto de superskrull. En fin, Slott y Gage se montan un cómic cumplidor a pesar de que intentaron con humor negro, una truculencia inhabitual en el mainstream, muertes (de carne de cañón, nadie con caché) y mucha acción ser emocionante y entretenido. Y es que es muy difícil hacer algo así cuando los protagonistas son el Hombre 3D y Cruzado. Lo único que tiene es un puntillo subersivo al mostrar que a los buenos no les importa colaborar con un nazi. Lo que menos me ha gustado, menos aun que el que los skrull siempre tienen, a pesar de ser polimorfos, los órganos vitales en el lugar donde son golpeados por los supers (que después de todo es un fallo universal), ha sido lo de los mataskrull. Me ha parecido totalmente fuera de lugar su canibalismo. Comprendo que es una gamberrada de Millar-Morrison, pero ahora ya no es pertinente porque es algo que data de un momento en que Marvel era el coño de le Bernarda. Lo que hacen los mataskrull es canibalismo (se comen a seres inteligentes por el amor de dios Quesada! eso sí y sexo y fumar no? Vete a cagar), lo que hacen es demostrar que nosotros no somos mejores que ellos (premisa fundamental en toda guerra yanki) y que tienen razones para hacernos la guerra. Deplorable. Con todo, lo peor es el apartado gráfico. Caselli, el dibujante regular, se encarga de 2 nº. No me gustaba antes y ahora tampoco, pero sobre todo es por el color horrible que le ponen y como este estropea el dibujo con sus efectismos. Tolibao se encarga de otros 3 nº. Los hace pesados de leer por su dibujo excesivamente barroco con aroma europeo (se nota que es filipino) que evoca a Yu, sus composiciones abigarradas y cerradas y su narrativa poco fluida. El nº restante esta dibujado por Kurtz. Para mi el mejor porque su torpe estilo a lo Braithwaite es más legible y le da cierta fuerza a lo narrado. Así pues, un apartado gráfico fallido, no sólo porque, exceptuando a Caselli, los dibujantes son mediocres, sino también porque tanta variedad gráfica antitética va en contra de la historia unitaria de este tomo. Bien publicado pues, al no haber tpb que valga, las grapas no estan maquilladas y las portadas estan intercaladas. Así pues, un tomo mediocre que sólo tiene justificación si se esta siguiendo la IS porque, quitando la 2º mitad de la última grapa, el resto es morralla. En cuanto a la cole, me estoy pensando seriamente si continuarla o no.

20.8.09

A. Davis´s ClanDestine

Creo que la reanudación de la publicación de Clandestine en el siglo XXI es la confirmación de que los 90 han vuelto. Lo confirma porque Clandestine se reanuda en las mismas condiciones que antaño, es decir, estando totalmente fuera (e incluso siendo antitético) del paradigma dominante hoy (o lo que está de moda) en el género superheroico. Así que, el sorprendente hecho (un fenómeno que habría que estudiar porque seguro que es muy iluminador) de que se vuelva a repetir la jugada como si nada hubiera pasado, nos certifica que los estamos reviviendo.
En fin, A. Davis es seguramente el único gran autor de antaño que sigue en activo que sigue conservando su genialidad. Cosa que tiene más mérito porque no ha cambiado nada. No ha evolucionado con los tiempos ni se ha sumado a modas. La explicación es fácil. Es un clásico. Esto es, atemporal y universal. Así que siempre se mantiene fresco y competitivo. Gustará menos o más según las épocas, pero nunca se podrá decir que es malo. De esta forma es uno de los puentes entre el género pre80 y el post80. Él es el que pone en relación a N. Adams con Hitch, Dodson, AH!, Pelletier y muchos otros. Por tanto, tanta genialidad no puede traer nada malo y eso se ve perfectamente en Clandestine, pues viendo las páginas no parece que 15 años median entre la 1º miniserie y la 3º! Tanto la calidad del guión como del dibujo sigue impoluta. Increíble.
ClanDestine es, seguramente, la magna opus de A. Davis. Es una obra de género y pop, lo cual quiere decir que es una obra modesta que sólo busca entretener mediante la evasión, cosa que no evita que, al menos para mi, a pesar de no ser un "Watchmen", sea una obra impresionante. La diferencia esta en que Moore es un creador y Davis un intérprete. Moore crea cosas nuevas (dentro de los límites que imponen más de 5000 años de Historia) y Davis interpreta las partituras de otros de forma brillantísima. Esto se ve claramente en ClanDestine (y en el resto de obras de Davis), pues en él son muy reconocibles las reglas del género, tan viejas como efectivas y eficaces. Por eso lo meritorio reside en como Davis las respeta, las maneja y se alía con ellas (eso de que si se cuenta una buena historia vale, es una soberana gilipollez o excusa para mediocres) y en como aporta su toque personal para que, aún siendo una obra de género, tenga su puntillo de originalidad y frescura para que no amuerme al aficionado (que es alguien que busca siempre lo mismo sin caer en la cuenta de que eso es la forma más fácil de caer en el aburrimiento). Es meritorio porque, como se ve tanto ahora como en los 90, es difícil de hacer. Por eso ClanDestine formalmente es igual de perfecta que "Watchmen" y, por eso, impresionante a su modo ya que, a pesar de que el truco es evidente, tiene magia.
Davis, como guionista, es tradicional. Por tanto no se cree que ha inventado la rueda y en sus escritos no hay fantasía, voluntad de hacer algo nuevo y de impactar. Lo que sí hay es humor y optimismo, una gran sabiduría narrativa, un gran manejo del misterio y la antelación para mantener el interés del lector, unos pjs sólidos, cercanos y carismáticos (a pesar de ser un dialoguista mediocre), más Fantasía que CF, un buen entendimiento de que es la grapa (algo que, en estos tomos donde se tunea a las grapas para que no lo parezcan, pasa casi desapercibido) y una ternura y cierta dosis de blancura que convierten el asunto en algo entrañable. De esta forma, la lectura siempre resulta entretenida, divertida, agradable, fresca e inagotable (si no se abusa). Aunque aquí esto hay que matizarlo, pues en ClanDestine hay bastante originalidad. Su forma de integrar lo familiar con lo superheroico, muy diferente a otras propuestas similares como son los 4F, Spiderman o, por salirse un poco de lo habitual, "Los Increíbles", su submundo fresco y pjs (gente con poderes bastante egoísta o reprimida) distintos lo prueban.
Hay que reconocer que influye mucho en que lo anterior funcione, el que Davis sea un dibujante espléndido, por encima de lo sobresaliente. Tanto que transciende lo hot. Su dominio de la anatomía es total, así como de la perspectiva. Su estilo apolíneo (gente joven, atlética y muy guapa) le da a todo (al igual que las pertinentes tintas de Farmer) un aire muy atractivo y bonito (lo cual es un handicap para ciertas temáticas). También es un dibujante bastante polivalente, es decir, puede dibujar cualquier cosa competentemente. Su narrativa y composición no son nada del otro mundo, pero, al ser sabias, son efectivas y realzan todo, desde el dibujo hasta el guión. Dibuja bastante bien la gestualidad (su estilo apolíneo le limita bastante en esta faceta) y es un tipo trabajador y exigente consigo mismo, lo cual da mucha solidez a todo, pues sus viñetas siempre tienen fondos trabajados y detalles sin importancia por sí mismos pero imprescindibles si se quiere comunicar cierto verismo, solidez y naturalidad a lo que se está contando. Por esto los cómics de Davis funcionan, más que como un cómic, como una peli ya que lo hacen porque nos parecen reales (o igual de irreales que el cine, pues este también se inclina por la gente joven, atlética y guapa). Y es que, como muy bien demostró Gibbons en "Watchmen", lo que da solidez y realismo no es un dibujo hiperrealista o un color fotográfico, sino viñetas con fondos, respeto por el raccord y la no repetición de una viñeta varias veces, pues es en los sutiles cambios cuando el cómic consigue dar la impresión de movimiento y temporalidad, de cinematismo y, por tanto, de vida. No entiendo como la mayoría de los profesionales mainstream no caen en ello o es el público? Así pues, ClanDestine no podía ser malo.
La 1º miniserie la tengo en su 1º edición. La de forum de 1995 (por cierto, incluye un checklist con 156 comiquerías, en 15 años sólo se han creado 100 más), lo que significa grapa, distinta traducción y, en este caso, muchos extras (tantos como la edición de Panini y algunos distintos) lo que demuestra que eso de que la grapa es mala es tan solo algo mental. Es un gran comienzo cuya única mota de polvo es el haber sido truncada desde el exterior, algo que se nota y, por tanto, deja un sabor agridulce. Pero eso es lo de menos (siempre centrándome en lo malo). El trabajo que hizo aquí Davis es fabuloso. El dibujo es magnífico. Recuerdo que en su momento me impresionó mucho, no por Davis, ya que le conocía (por eso me pillé la serie), sino porque tiene unas cotas de refinamiento a las que en aquella época no llegaba nadie. Los reflejos luminosos en el parabrisas del coche al principio del nº 2 son algo espectacular nunca hecho antes que contribuye a dar verosimilitud y velocidad a la escena. Tal nivel de detalle o manierismo en escenas poco importantes es algo desacostumbrado y uno de los secretos de los que son maestros en el estilo clásico, idealista o realista apolíneo. Detalles como estos pocas veces (y eso que ahora hay un coloreado técnicamente mucho más competente) se han vuelto a dar. Pero lo mejor de ClanDestine son sus fantásticos guiones. La trama (lo de la familia), los pjs, el transcurrir, son soberbios al igual que lo bien que utiliza el UM (Modok, I.M.A., Estela Plateada, el dr. Extraño, Spiderman, Namor, el Capi y los supers en general) para apoyar la serie y darla más coherencia demostrando que este no es un impedimento para nada. Vale que ninguna de las historias es el colmo de lo originalidad, pero el choque entre los gemelos y su vocación superheroica con sus hermanos resabiados, egoístas y que, por tradición, no se plantean cambiar su vida, más los numerosos golpes de efecto, su tímido aire sitcom (es una pena que no se decidan a convertirlo en una, pues ClanDestine se movería como pez en el agua en ese contexto), la frescura de unos pjs que, a pesar de sus poderes y longevidad, no se han convertido en un poder en la sombra que dirige el mundo y el carisma de algunos de estos lo neutraliza con creces. De esta forma esta 1º miniserie es una lectura fabulosa llena de momentos impresionantes y sorprendentes, tanto en lo gráfico como en lo argumental. La 1º historia, que incluye la fantástica presentación del progenitor, es buenísima, las aventuras de este son lo mejor en cuanto dibujo de todas las miniseries y el entrañable episodio con Spiderman (que recuerda al de los Runaways) es maravilloso por eso mismo. También, el verismo dado a los pjs (a pesar de que todos hablen igual), sobre todo a la pareja adolescente, y el ágil ritmo conseguido por el simple truco de no entretenerse en un misterio o una trama (lo cual me imagino que sorprenderá mucho al lector joven de hoy, hechará de menos su descompressive storytelling? Se mareará? Se sentirá timado porque la historia no dura 50 nº y ha tenido que leer mucho? Verá la luz y abrazará el lado ochentero de la vida?) tienen su parte de responsabilidad en el buen resultado final. En fin, una gran miniserie hecha a partir de un concepto muy rico en ideas. La razón de su abrupto final, tal como cuenta Davis en una carta abierta incluida sólo en la edición forum, es que Marvel no mimó a Clandestine en el grado que prometió a Davis y que este deseaba. Su esfuerzo en ofrecer un producto visualmente primoroso se echó por tierra porque Marvel lo editó de forma cutre y, como, al ir el mercado en otra dirección, eso no iba a cambiar (no tenía ventas suficientes), Davis, sintiendo que sus esfuerzos eran despreciados, decidió dejarlo y lo hizo de una forma que le honra pues, a pesar de que ClanDestine es algo personal, no puso pegas a que Marvel hiciese lo que quisiese con él.
La 2º miniserie, la del crossover con los X-Men, publicada por forum y muy difícil de encontrar (no sé si ahora será más fácil, dependerá si la gente quiere cambiar sus "infames" grapas por tomos) la he podido leer gracias a la reedición de Panini. Es muy mediocre. Seguramente porque esta demasiado próxima, 2 años, al desagradable final de la anterior miniserie y lo tremendamente cohercitivos que resultan los mutantes. De esta forma, la limitación de contar una historia sin tocar un pelo a los pjs (muy difícil en el caso de Xavier:), se traduce en una historia insulsa, por lo sencilla y básica que es, de cariz fantástico, lo que le da cierta originalidad, que sólo funciona por los ClanDestine y porque Davis es un maestro. Se nota que no estaba muy motivado, se ve en su dibujo, menos elaborado de lo habitual, y en su narrativa, más sobria y severa de lo que es corriente en él. Lo único que tiene de interés es la ampliación de la familia (lo que demuestra lo rico y polivalente del concepto ClanDestine) y el ahondamiento en unos protas que en la miniserie anterior tan solo habían sido perfilados.
Con la 3º miniserie la calidad de ClanDestine se recupera, pues la de esta miniserie es parangonable a la 1º. Una historia típica de Davis, un misterio fácil y típico (sociedad secreta poderosa) pero que es más que suficiente gracias a cosas como que esta manipula a otra sociedad secreta y poderosa y a la profundización en los pjs (lo único malo de esta miniserie es que algunos protas siguen siendo todavía clichés), a las sorpresas inesperadas, como la de los vampiros (creo que ya ha dejado de serla;), a la comedia, a la dinámica de pjs y lo bien que Davis enriquece una historia sencilla y básica, esta vez con el Excalibur del tren pandimensional!, e hilvana hechos aparentemente inconexos. Qué bien dibuja y con que soltura maneja las reglas del género! Es un auténtico placer leerlo. Así pues, esta miniserie es una vuelta de tuerca más a un concepto que, por lo menos en manos de Davis, parece que aún tiene muchas historias por delante. Podría ser una serie abierta (como se pretendió al principio), aunque sería muy agotador mantener la calidad y no adulterar el concepto antes de que canse al público. Lo mejor es ese final abierto que hace pensar que hay interés en Marvel y en Davis por seguir explorando este concepto rico y diferente. Qué pasará?
Voy a comentar, espero que brevemente, la edición. No me molesta el popurri editorial que tengo (grapas, tomo barato y tomo caro). Prefería todo en grapa, pero he asumido que el horno no esta para bollos. Lo que me llama la atención es el tomo barato y caro para productos iguales. Porque no se ha editado todo igual? Por qué se ha de ser rígido por un lado (no se puede editar lo nuevo en MG porque es una cole para historias de los 60-90) y por el otro no (sí podemos tener cientos de formatos diferentes para editar lo mismo, comics de superhéroes)? Diríase que si no tienes muchos formatos distintos no eres una editorial. No lo entiendo, por qué, por una miniserie de los mismos pjs y de las mismas páginas, he de pagar 2 precios distintos? Por qué para una miniserie sí vale papel malo y para otra no? Es que la 3º miniserie va a otro público? La verdad es que creo que los 100% Marvel no deberían tener tan buen papel, no sé para que sirve eso. Y las solapas? Por qué? Además, lo encuentro un poco contradictorio, ya que significa publicar lujosamente cosas que nadie quiere, pues lo que se publica en 100% son cosas con poca expectativa de venta. Si en general es despreciado u obviado, por qué vestir a la mona de seda? No sería mejor un término medio entre MG y 100% (somo si lo 1º no fuese, también, lo 2º).
En fin, ClanDestine es una tríada de miniseries, en conjunto, sobresaliente, hecha con sabiduría y clasicismo que resulta muy entretenida, divertida e interesante. Un acercamiento oblicuo al género superheroico dibujado de una forma tan excelente que rara vez vamos a poder contemplar tanta calidad, que sorprende sobre todo porque, a pesar de ser muy tradicional, va contracorriente. Un recordatorio de como se hacían los comics antes, que nos revela que hemos salido perdiendo con el cambio de paradigma y un ejemplo de cómic de género que, estoy seguro, se estudia en las escuelas para que la gente aprenda como hay que hacer las cosas.

11.8.09

Critiquita 279: Abara, T. Nihei, Panini 2009

Nihei es el autor de "BLAME!", un manga fascinante y alucinante con el que disfruté mucho, tanto por su calidad como por su originalidad. Por eso encumbré a este autor. Pero con "Lobezno: Snikt!", "Biomega" y "Abara" se me ha caído un mito. No es que Nihei sea malo. Al contrario, es un mangaka completo muy competente, lo que pasa es que, entre que ya no es novedad, que como autor se repite mucho y lo esqueléticas que son sus historias, ya no mola tanto. Es decir, es un autor que ha creado un universo endogámico, lo que le ha hecho perder frescura, originalidad y, sobre todo, interés.
"Lobezno: Snikt!" es un cómic flojo y vacuo. "Biomega" no esta mal, aún hay que esperar su final, es una historia bastante convencional que, al estar bien contada, mantiene su interés. Pero "Abara" (2 tomos) es mediocre, lo mismo que la historia corta "Digimortal" incluida en esta edición de Panini para cuadrar páginas y precios (ya saben que las editoriales han perdido la flexibilidad de antaño por la que podían alterar el precio y el nº de páginas de una misma publicación).
No se puede contar de que va "Abara" (costillas) porque no va de nada. Nihei establece un argumentillo pero no es más que un macguffin para que el lector llegue hasta el final.
Uno de los secretos del éxito de Nihei es el misterio. Uno de los principales impulsos del lector es el seductor misterio de las historias de Nihei. Lo que pasa es que ese misterio siempre es un misterio ya que nunca es resuelto. Sus obras nunca nos cuentan como empezó todo y como terminó. Tampoco el porqué de muchas cosas que acontecen a lo largo de la lectura. Creo que ni Nihei sabe las respuestas a los misterios de sus obras. No le importa. Tampoco es que sea necesario que se resuelva el misterio de una obra para poder disfrutarla. Lo que pasa es que para eso esta ha de ser excelente, porque si no, la dificultad del lector para meterse en la historia le acaba llevando al aburrimiento. Pero esto no es solo lo que pasa en "Abara", porque además hay una historia que tiene los mismos elementos que "Lobezno: Snikt!", "BLAME!" y "Biomega", lo cual ya aburre por repetición, y además, a diferencia de las otras obras, no hay un protagonista al que seguir o, que al menos, su carisma motive al lector a seguir sus aventuras, ni hay asideros para que el lector se monte una película en su cabeza que le espolee a seguir la historia. El colmo llega con "Digimortal". Tras leer la decepcionante "Abara" con un final ininteligible que parece producto de una huida hacia delante de un Nihei condenado a contar historias aun cuando no las tenga (teoría que cobra fuerza con el hecho de que "Abara" es una historia escrita para publicar algo mientras el problema editorial que le impedía continuar con su "Biomega" se resolvía), nos encontramos más de lo mismo pero en muchísimas menos páginas, si bien es cierto que pone 1º parte, por lo que la broma puede que siga. Así, tras la lectura, el sopor y la mala sangre asociada al pensamiento "por qué lo he comprado?" es insufrible (a lo mejor no debí leer los tomos seguidos).
Con "Abara" me queda claro que Nihei sigue un esquema, por lo que su estatua cae. Nihei pone un párrafo explicativo al principio que describe muy básicamente el contexto donde va a transcurrir la historia para, acto seguido, presentarnos un monstruo, del que no se nos dice nada, que se va enfrentar a otros monstruos, por vagos pero poderosos motivos que convierten a estos últimos en malos, lo que justifica la subsiguiente masacre, y ya. Eso es todo. Y es escaso aunque todo este adornado con lo que a estas alturas se muestra como los fetiches de Nihei: futuro tan lejano que el pasado se ha olvidado, megacorporaciones privadas malvadas, tecnología arcana de destrucción masiva, cierta influencia de la Nueva Carne, misterio que no es más que ausencia de historia y pjs dignos de un spaguetti western. Si esto en "BLAME!" funcionaba a la perfección porque la historia era una búsqueda y parte del interés era ver si el prota iba a encontrar algo o no y por eso no importó que al final no sepamos qué encontró y si eso le sirvió de algo (se puede conjeturar pero no aseverar), y en "Biomega", de momento, una mejor caracterización de los pjs llena el vacío. En "Abara", como en "Lobezno: Snikt!", no funciona por insuficiente y reiterativo.
Es muy probable que Nihei sea un autor de sensaciones (no es caprichoso el que su estilo sea expresionista). Un autor que no quiere contar historias, sino provocar sensaciones. Para eso tiene muchas aptitudes: un dibujo impactante, un entintamiento muy competente, una narración tan sobresaliente que le permite ser muy lacónico (aunque claro, como no hay nada que contar ...) y una imaginación visual tan original como limitada (sus monstruos, aunque espectaculares y ominosos, son prácticamente los mismos en todos sus mangas, sus escenarios lo mismo). Pero eso no basta. En "BLAME!" había algo más que conseguía conmover al lector en cada tomo. Pero aquí no hay nada porque lo poco que hay es lo que Nihei ha convertido en convencional o en cliché y eso no transmite. Así que "Abara", a pesar de no ser mala por el espléndido, pero ya poco original, trabajo visual de Nihei, es fallida al no tener entidad y, por tanto, ser demasiado débil para impactar.
Así pues, el apartado gráfico de "Abara" es la parte más sobresaliente del manga. Aunque se mide en los mismos parámetros que sus otras obras, lo cual ya no es novedoso ni fresco a los ojos del fan, sí hay una mayor elaboración de los rostros, un esfuerzo mayor por acercarse a las proporciones humanas y algún destello de originalidad. Con todo ello confirma más que demuestra, que Nihei es un autor de Terror muy competente en lo gráfico. Su dibujo, que se basa en los acusados contrastes entre los garabatos y las manchas, entre el blanco y el negro, entre su estilo expresionista y la inexpresividad de los pjs, entre las arquitectura, mixtura entre la de los rascacielos y la ecléctica, ciclópea y apabullante y sus pequeños moradores, entre la fragilidad de sus pjs y lo terrorífico de sus monstruos, entre la quietud de los escenarios vacíos y la tensión de los combates ultraviolentos y entre el ritmo lento dominante y la rapidez con la que transcurren los acontecimientos (sus comics son largas transiciones punteadas por breves pero intensas y, sobre todo, espectaculares escenas de acción), que dan a sus mangas un aspecto inquietante y extremo muy atractivo y singular, en la perfecta captura con el lápiz de los elementos visuales del cine de Terror actual (estética gótica, gemelos, niños inquietantes, metamorfosis, androginia ...) y en un voluntario expresionismo, es excelente para el género enfocado a no ocultar nada, a acongojar mostrando tanto, la violencia, la muerte y los monstruos en todo su morboso y truculento esplendor, como la desolación más absoluta (algo potenciado por la falta de expresividad y el laconismo de los pjs y el manga). Un dibujo sobresaliente que no esta solo, pues esta muy bien apoyado por una narración cinematiquísima soberbia que resulta hipnótica. La escena del 1º combate de "Abara" es una obra maestra del bullet time y prueba que uno de los talentos de Nihei es su capacidad para cambiar el ritmo y sostener o dilatar, a lo Leone, los acontecimientos.
La edición de Panini es ambigüa. Por un lado su tamaño mayor del habitual y su precio ajustado la hace buena, mejor que la que esta teniendo "Biomega" que, al ser pequeña, perjudica sin razón alguna al fantástico arte de Nihei y, con ello, a la funcionabilidad del manga ya que no es significativamente más barata (1.5€) y tiene el mismo nº de páginas (216). Pero por otro lado seguimos teniendo que ver en b&n páginas o ilustraciones en color (cojones pa eso no las publiquéis) y se me ha despegado parte del 2º tomo, aunque esto último puede haber sido algo puntual que ejemplifica lo suertudo que soy, puede no serlo. Así que tengan precaución a la hora de leerlo.
En fin "Abara" es una obra fallida y mediocre por lo que sólo es apta para fans acríticos del autor o del subgénero de Terror Cyberpunk. También para un rápido y barato acercamiento a Nihei para calibrar si es del gusto de uno sin tener que seguir una cole de varios tomos. Una obra decepcionante para los que flipamos con "BLAME!". Una obra que no aporta nada a pesar de que ayuda conformar el Niheiverso. Un ejercicio de estilo que sirve para dar salida a descartes de historias.

10.8.09

Critiquita 278: Piratas del espacio, B. Mantlo y J. Guice, forum 1985

"... Cuando nos convertimos en historietistas profesionales luchamos por dar forma a todo lo que habíamos absorbido, por alcanzar en nuestro trabajo algo de la magia que habíamos descubierto en el trabajo de los demás, por transmitir a nuestros lectores el mismo sentido de lo maravilloso, el mismo sentido de la aventura.
Ambos hemos trabajado en el campo del Cómic escribiendo y dibujando durante años en esa particular forma de literatura llamada comic-book. Hemos intentado innovar, entretener, excitar. Si hemos fallado en transmitiros ese sentido de lo maravilloso que alcanzamos siendo niños, al menos lo habremos intentado. Si lo hemos logrado, pensad que en el intento hemos disfrutado tanto como vosotros mismos.
"Piratas del espacio" es nuestra forma de decir "gracias" a los miembros de la raza humana vivos y muertos que nos han inspirado. Es nuestro homenaje al pasado. Nuestro legado para el futuro.
Ojalá encuentres esa maravilla, esa gloria y esa aventura en estas páginas. Si no la encuentras no será porque no lo hayamos intentado.
Paz".
Bill Mantlo y Jackson Guice.
Esto que acabáis de leer es el fragmento final del texto con el que finaliza el cómic "Piratas del espacio" (por cierto, en él dice de Shooter "que es el mejor amigo del autor"). He decidido ponerlo al principio del post porque es una explicación elocuentísima y de 1º mano del estilo de Mantlo. Explica mejor de lo que yo podría hacer que es lo que Mantlo quería conseguir con sus rocambolescos y melodramáticos guiones, que es lo que transmitía a la imaginación de un tierno adolescente (en los 80 todo adolescente era tierno) inmerso en un mundo limitado y gris.
Esto es el gran valor de Mantlo. Algo que todo el que leyó comics suyos siendo un tierno adolescente puede atestiguar. Así, todos los que lo hicimos aunque, quizás ya no nos gusten (lo cual sería raro), no podemos evitar rememorarlos con placer, recordar con alegría cuando los leíamos y profesar cierto afecto a un hombre que nos entretuvo y fascinó cuando éramos pequeños, contribuyendo, así, a hacer de nuestra infancia algo maravilloso y un pasado del que no nos gustó nada ser expulsados.
"Espadas de aventureros", en el original y por eso el título castellano me parece mejor, aunque es demasiado impersonal y genérico, porque suena muy raro, me lo compré hace poco. Lo había visto alguna vez por ahí pero no me había fijado en él. La última vez sí y por eso pude ver que era un cómic de Mantlo! Me estuve pensando el hacerme con él porque por un lado podría ser una lectura maravillosa pero, por otro, algo frustrante si resultase ser el principio de algo maravilloso que se quedó colgado por siempre. Al final, lo satisfecho que me dejó "Jack, Sota de Corazones" pudo más. También, el precio, aunque alto para un cómic que no quiere nadie, es bajo comparado con el precio que se le pondría hoy a una edición así.
"Piratas del espacio" es un cómic tremendamente ochentero. Su historia es la que en los 80 la ficción estadounidense contaba una y otra vez a los adolescentes. Un viaje de aventuras (es curioso que una década obsesionada con la maldad de las drogas tenga como historia ideosincrática un trip) que evoca al Viaje del Héroe. Es por eso que en sus páginas esta la esencia de la mejor década para ser niño de la Historia (así que tengan cuidado cuando se sumergan en ellas). Es la sublimación perfecta de lo que querían hacer muchos creadores de aquella década como Spielberg y Lucas (por citar los más conocidos). El reproducir, el volver a contar de forma moderna las novelas de aventuras de finales del XIX (Stevenson, Verne, Kipling, London ...) que continuaron otros como Salgari y las pelis de aventuras de los años 30 y 40, sobre todo las del sátiro de Errol Flynn. En suma, volver a la infancia perdida.
"Piratas del espacio" cuenta la típica historia donde una treceañera (en esto ya no es tan típica, pues la ficción estadounidense siempre ha sido machista y sobre todo en los 80; Mantlo como siempre innovando) pasa de una infancia anodina y típica a una aventura fascinante y maravillosa. Descubre, como es habitual, que no es quien creía y este descubrimiento le transporta a un mundo donde aún se puede vivir aventuras y donde no hay padres (sobre)protectores.
En esto Mantlo no se quedó calvo. Pero como siempre hacía contó la historia de forma fresca y original y con su peculiar desmadre. Por eso la típica historia de piratas como rebeldes contra la injusticia trasladada al espacio, no aburre. No aburre por la frescura y el carisma de los pjs que creó (ese Lógiko) y por el buen oficio con que desarrolla tan genérica historia de space opera y también, por la admirable síntesis de elementos dispares -piratas, espacio y superhéroes!- y por como hilvana los dos mundos. De esta forma, al estar bien contada, "Piratas del espacio" es una idea entretenida e interesante pese a no ser original.
Guice dibuja torpemente con un estilo europeo y una narrativa propia del cómic de superhéroes. Se nota que le puso cuidado y empeño y se preocupó mucho por la gestualidad de sus figuras, pero no se muestra como un talentoso e imaginativo dibujante de CF y la reproducción y el color no benefician al resultado final, ya que su línea fina y delicada a veces desaparece o es ocultada. Por todo esto el resultado final resulta tosco pero, al ser efectivo, hace la lectura fluida y dinámica de modo que ayuda a que los tópicos no aburran.
El color de Ramírez es espectacular teniendo en cuenta como era el color de los 80. La página doble con la que comienza el cómic es impresionante. Así, a pesar de que lleva al límite las capacidad tecnológicas y reproductivas (aunque habría que ver la edición estadounidense para asegurarlo con rotundidad) matando, con ello, a veces al dibujo, hace un trabajo notable al saber sacar muchos matices a una paleta limitada. La verdad es que en su momento debió resultar algo llamativo e inusual por su calidad. Por eso, a pesar de todo, ayuda a la historia al conseguir aportarle realismo de forma que, conjugándose con el dibujo realista de Guice y el guión tremendamente cinematográfico de Mantlo, eleva el gris fondo al hacer efectiva la forma.
Así pues, "Piratas del espacio" es un cómic tremendamente pop y juvenil tal y como se entendía en los 80. Una lectura agradable y entrañable, que, aunque nada memorable, hace pasar un buen rato y muestra como Mantlo era capaz de contar lo de siempre de forma fresca. Esta novela gráfica en cuestión es tan solo un prólogo que consigue dejar cierto interés por el devenir de la historia gracias al oficio de Mantlo. Por lo que es afortunado que se pueda encontrar su continuación en el blog Bill Mantlo. Sólo duró 12 nº (aún no los he leído) por lo que por una parte da pena su corta duración (siempre una etapa de Mantlo se queda corta), pero por otra la novela gráfica da la impresión de ser un argumento maravilloso que sólo da para una película o una sola historia. Aunque bueno, todo es posible con imaginación y ambición y Mantlo tenía de eso.
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