13.3.06

Relecturas XII: Calavera Lunar nº237, A. Monteys, Camaleón Ediciones 1996

Desternillante cómic editado por Camaleón Ediciones. Una editorial que se adelantó a su tiempo y por eso fracasó. Seguro que hoy en día, sus cómics, llenos de talento y originalidad, podrían mantenerse en el mercado, como que ellos fueron los que parieron el mejor eslogan para un cómic que he visto nunca, el famoso "Acción, Pasión y TETAS GRANDES!"! Una pena, porque quizás los autores que publicaron entonces en esta editorial sean una "generación" truncada del cómic al eclosionar en una década menos boyante y ecléctica que esta, lo digo porque me parece que no se prodigan mucho, pero tampoco estoy muy puesto.
Bueno, vamos a lo que vamos, Calavera Lunar es un cómic parodia del género de superhéroes en su vertiente clásica. En este cómic Monteys se ríe y nos hace reir CON los cómics de superhéroes. Parodia llevando al absurdo la continuidad (esas referencias a números anteriores!), la tecnología fantacientífica, los sidekicks (el Niño Mina!), los villanos y sus estrambóticos planes de dominición mundial (esa mente colmena!) típicos del género con mucho ingenio y gracia tanto visual como verbal. Pero el humor no sólo se circunscribe a este tema, sino que también tenemos un humor absurdo y delirante en la línea de Mihura ( ah, Pizzicato el policía sordo!) que tiene como resultado que prácticamente cada página haya una divertida gracia más risible que toda la JLA/JLE completa (incluyendo el material no publicado por Planeta).
Si como guionista demuestra una gran creatividad, un inteligente sentido del humor y la maestría suficiente para expresarlo adecuadamente con palabras, lo mismo pasa con su dibujo capaz de narrar con el ritmo adecuado y de hacer dos diseños de pj geniales: el de Calavera Lunar y el niño mina. Un dibujo claro, preciso, fino y limpio, más expresionista que caricaturesco y con un buen dominio del B/N y de las demás claves del dibujo (perspectiva, expresividad, etc.). En fin, en este cómic Monteys despliega una maestría que sorprendió a todos por su nivel y por pertenecer a un autor novato y con la que nos muestra un mundo abigarrado, parodia del nuestro, imaginativo y original a la vez que imprime un buen ritmo y elige siempre bien cada viñeta, aunque en algunas páginas haya demasiadas viñetas y en otras pocas (pero supongo que en eso en parte es por bisoñez, en parte por condiciones del medio).
En fin, Calavera Lunar es un cómic muy divertido, ingenioso y muy bien dibujado con 3 páginas, las finales, apoteósicas por la brillantez con que estan hechas y lo graciosisisimas que son y el epílogo de las cartas es simplemente sensacional. Yo ya lo he leído varias veces y aún así me sigo riendo con ellas, no os digo más.
En fin, una obra que de tan buena que es, hace más sangrante la herida, pues la calidad de Calavera Lunar justifica que se "reediten" los 236 números anteriores y que la serie no fuese "cancelada" en el 237. Lo merece porque es una obra maestra en el sentido medieval del término y cuenta con el suficiente talento, imaginación y argumentos como para que hubiese más números tan exitosos como lo fue este. Como os digo una gran pena.
No sé si hoy en día será fácil de encontrar, pero si lo véis no dejéis de comprarlo (o leerlo), os reiréis y os dejará un buen recuerdo independientemente de si os gustan los supers o no, pero agridulce, porque no hay continuación. Esperemos que eso cambie algún día. A ver si San Antonio patrón de los imposibles...

2 comentarios:

SeNSe SeNSo dijo...

El niño mina es una de las cúspides del comic moderno...esa secuencia cuando se va cayendo, al tropezar, increible!!!
Salut!

lord_pengallan dijo...

El niño mina es muy grande, muy grande.

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