27.3.17

Critiquita 462: Thunderbolts nº 1, J. Zub y J. Malin, Marvel-Panini 2017


Esto no me lo esperaba. Cuando Marvel ultimó a este supergrupo de mala manera hace casi 3 años pensé que los Thunderbolts iban emprender la senda de Campeones, Defensores, Alpha Flight, New Warriors... Y los tenemos aquí, confirmando la sensación de que desde los 90 a Marvel la llevan majaderos, o lo que es más probable, nadie dura en el puesto lo suficiente como para que la dirección de la editorial deje de ser errática. Recordemos que la última vez que los Thunder se pusieron malitos en ventas la editorial decidió humillarles. Les quitó su título, se lo dio a otra cole que nada tenía que ver que lo malgastó, los desbandó y luego un año después los canceló. Y ahora nos encontramos con esto, que es lo que los seguidores del supergrupo pedíamos dalguna manera. El problema de los últimos Thunder es que sus autores no eran lo suficientemente chispeantes como para atraer y fijar a nadie y el grupo había cambiado lo bastante como para no agradar a los puristas. Por tanto, la cantada cancelación y subsiguiente pero sorprendente bajada de pantalones que es esto se hubiera solucionado con un cambio de autores en su momento. Como no se hizo así ahora tenemos el grupo de vuelta incluso más clásico que la 1ª vez que resurgió de sus cenizas provocadas por un experimento realizado por el papanatas de turno, el tipo de empleado que desde los 90 puebla las oficinas de Marvel, que es como decir: seguidores de los Thunder, reconocemos que todos los experimentos a los que sometimos la cole eran absurdos, inviables y ridículos. Entonces uno piensa, por qué tuvimos que sufrir tanto cuando ya os lo decíamos. En fin, supongo que esta resurrección es un intento de contentar con algo de clasicismo a la vieja guardia marvelita ahora de morros con bastante razón, aunque lo intenta de una manera un tanto absurda porque esa gente no reclama el final de los 90 sino el de los 80 (la época dorada de la editorial en calidad). Por otro lado esta vuelta demuestra lo que muchos decíamos, esto de la inclusión es puro postureo. Los Thunder no han venido con otro sexo, otra raza, otra cultura o menos años, ni siquiera con otro gusto sexual. Si el grupo original eran 4 hombres y 3 mujeres, 6 adultos y una joven, 6 blancos y una oriental y todos (presumiblemente) heteros, ahora tenemos 4 hombres y una mujer, todos blancos, todos adultos y todos (presumiblemente) heteros. En fin, al turrón, que es lo importante.


Estos 1º 6 nº me han gustado mucho. No son especiales pero tienen sabor clásico y son continuistas (y ven muy de refilón la nefanda "Civil War II"; no les despiste el título del tomo). Es por tanto un cómic con el que conecto. Así es como me gusta que se hagan. Los guiones están bien planteados, cada grapa es un capítulo con un decente cliffhanger, y aunque lo que pasa en un nº es ligero como es norma hoy, al menos es una microhistoria lo que permite recordarla bien de mes a mes. A esto hay que añadir que Zub escribe bastante, se ocupa un poco de los personajes, mete algún chiste graciosete y maneja bien todo el pasado del grupo, que es ya dilatado. Además no lo hace en plan fan service. Esto no es una serie para iniciados, se puede seguir perfectamente se conozca el grupo o no, se sea novato en Marvel o no, el nuevo lector no se va a perder ni se va a sentir fuera de lugar. Sólo le resultará menos satisfactoria que uno que conozca al supergrupo, pero no porque el bagaje aumente la calidad del producto sino porque lo hace amistoso. Lo cual hay que reconocer que es muy agradable viendo que nos podían haber hecho un Alpha Flight, grupo reformado y nuevo status y ninguna explicación (Zub se ríe de ello aquí aunque nadie ha explicado aún porque al Cubo le caen bien los Thunder). Esto en parte se debe a que Zub recupera alguna personalidad original y sobre todo la dinámica de grupo creada por Busiek que se ha mantenido siempre, si bien cada vez más alterada/degenerada, porque es buena, esto es, interesante. Así tenemos de nuevo a la Piedra Lunar maquiavélica en vez de a la zorra que en un alarde de machismo Ellis y Bendis forjaron... jugando con las mentes de sus compañeros para su propio beneficio y a Arreglador más malo que bueno. Atlas que llevaba desaparecido años y Mach X están más desdibujados y han sido cambiados por Zub para ser los Blue Beetle y Booster Gold del grupo. Los típicos simples, sólo que esta vez con la personalidad cliché del estadounidense obrero, es decir, casi todas sus frases incluyen la palabra cerveza en ella, que sirven para hacer chistes y meter al grupo en cómicos líos. No esta mal porque el actual líder de los Thunder, a diferencia de todos los anteriores, es un tipo torturado e inseguro. No tengo ni idea del Soldado de Invierno. No le he leído hasta ahora. Pero no me parece un mal fichaje para los Thunder. Me parece que cuadra perfectamente con el estilo de líder superheroico con problemas personales que el supergrupo ha tenido desde el Ojo de Halcón clásico, hoy desaparecido e irrecuperable (es una descripción no un lamento) y es un personaje interesante. Además, aunque eso de "el hombre en el muro" que se inventó Aaron me pareció una solemne memez insultante porque viene a decir que todos los superhéroes Marvel, incluso juntos a lo Starlin, son unos mierdas comparados con un humano tuerto, da a la cole una premisa de partida refrescante porque a estas alturas seguir con lo de los más buscados es ya difícil. Aunque sigue siendo posible tratar la idea original de unos supertipos luchando contra la sociedad para hacer lo que les viene en gana (ahora somos buenos así que no necesitamos pagar ninguna deuda a la sociedad que hemos porculizado durante años), el Universo Marvel ha perdido bastante maniqueísmo y los Thunder ya son demasiado archiconocidos como para plantear la duda sobre su conversión. Los que siguen siendo Thunder son simplemente gente marginada porque son demasiado autónomos como para pertenecer a los malos o a los buenos. No van a cambiar. Así pues la lucha por la redención hoy no tiene sentido y por eso las black ops independientes y la lucha secreta contra los abusos secretos de las agencias gubernamentales me parecen premisas que pueden dar muy buenas tardes en el momento en que Zub comience a explorarlas de verdad.

El elemento polémico desta vuelta no ha sido que un viejo personaje se ha vuelto negro, mujer, adolescente o homosexual porque sí, sino que para una serie clasicota se ha escogido un dibujante que tiene un estilo que es la antítesis deso. Supongo que a Marvel le escocía reconocer que se había equivocado con los Thunder. Por su estilo totalmente Image noventera Malin no ha hecho amigos. A mi jamás, ni siquiera en su momento, me ha ido ese estilo. J. Lee, el abanderado de tal atentado visual, me parece alguien bastante lamentable. Aún no entiendo que es lo que le impide usar las manos para dibujar. Pero Malin no me disgusta. Quién no tiene un Al Milgrom en su casa? No me parece ni siquiera mediocre y aunque su uso del estilo Image noventero fuese irónico no me parece aceptable tal opción, pero hay que reconocerle que no es un intérprete purista. Malin tiene algo de Liefeld, J. Lee y Charest, y seguro que de alguno más pero desconozco la Image de los 90, pero no practica la ausencia de perspectiva, ni los pies mignolianos, el baile de proporciones y el desprecio por el raccord que han hecho a Liefeld ser quien hoy es, el hazmerreír del negocio. Lo único que tiene Malin del estilo que evoca es la mala anatomía, por lo demás es un narrador claro y un tipo lo suficientemente listo como para convertir en estética lo que en los 90 era torpeza e incapacidad. Así, en mi opinión Malin hace un trabajo competente, dentro de sus enormes limitaciones y su total desnortamiento da expresividad a sus figuras, es dinámico y no es pretencioso. Para enjuagar la cosa el tomo se completa con un nº dibujado por un tal S. Izaakse que intenta emular a Maguire con bastante acierto. Convencional pero capaz y en el buen camino. Igual en el futuro hace algo y todo.

Así pues el regreso de los Thunderbolts es muy agradable (por qué no podemos volver a los tomitos tri/cuatrimestrales?). Estamos ante una serie meramente cumplidora pero dinámica, fundamentalmente de acción entretenida, modesta (cosa genial cuando los autores son mediocres porque evita la pretenciosidad y el fracaso), competente y clásica en cuanto a que no pretende inventar la rueda, la dinámica grupal es importante, avanza y siempre cuenta algo. Desde el fin de Loki yo no leía algo tan agradable y respetuoso tanto con el género como con el pasado de Marvel. Creo que habla elocuentemente de la calidad desta serie que moderniza inteligentemente las reglas del género, el que es una de las pocas series nuevas que va a sobrevivir al enésimo apocalipsis que la editorial ha de hacer porque se ha vuelto a equivocar con su política editorial (y no me refiero a que todo ha de ser añejo, blanco, masculino y hetero). Pero lo mejor destos Thunderbolts resucitados por desesperación no es que protagonizan una cole decente y sensata sino prometedora. Cierto que podría estar mejor dibujada y escrita, pero eso no es descalificante, sobre todo con lo que está cayendo desde que alguien creyó que Hickman es un buen guionista de superhéroes y que es mejor que el mejor guionista que Marvel tiene (Gillen) no escriba superhéroes, porque eso se puede decir de casi todas las de cualquier época

22.3.17

Relecturas CXI: Akira, K. Otomo, Ediciones B 1990-1996


Este cómic es uno de los que más me ha impresionado. Quizás por eso no lo había vuelto a releer desde que cambiamos de siglo. En su momento lo leí mensual e intensamente, y naturalmente después lo releí alguna que otra vez. Me parecía fantástico. O sea, se me quedó bien grabado en la mente. 

Empecé con Akira como se hacía antes, en media res. En el nº 17. Yo había empezado así a leer Cómic, desde Astérix y Obélix hasta Thor todo lo había empezado a leer por el 1º nº con el que me encontré ("Los laureles del César" y el nº 16 vol. I forum respectivamente; hay cosas que no se olvidan), y nunca me había supuesto un problema.  Por tanto no pensé que algo japo, estamos en los preliminares del manga, fuese diferente. Era el verano de 1991, no había mucho con el que entretenerse y la portada era atractiva. Ya pillaría lo anterior si eso. Y flipé. Lo malo es que era una historia de continuará, nada de autoconclusiva a lo francés o a lo yanki, esto duraba y duraba. Recuerdo que fue una angustia hacerme con ella. No eran baratos y tenía que pillar los 1º y la novedad del mes, y no había dinero para pillar los 16 1º de golpe. Tardé algo y la experiencia de lectura fue algo extraña ya que leía a la vez lo nuevo y lo viejo. Quién cojones iba a esperar? Los nº quemaban, tío! Y encima cuando estuve actualizado tuve quesperar casi 3 años a que la cole se reanudase a paso de caracol y más cara. Si como en 15 meses pillé 33 nº, luego necesitamos 12 para que se editasen los 5 episodios finales. Los que han empezado a comprar cómics en esta década no tienen ni idea de lo que es vivir intensamente. Lo de hoy es bacanal romana y lo nuestro fue la escasa ración diaria de un preso medieval, si a ellos los hubiesen alimentado con manjares claro.

Quién se puede resistir a un portada posapocalíptica tan chula titulada: "Emperador del caos"?

Como suele pasar el tiempo transcurrido ha borrado algo de su brillo. Leído hoy Akira no es lo que era aunque sigue siendo sobresaliente. Es de los 80 pero Occidente no lo cató hasta 1990. A pesar del retraso le resultó totalmente novedoso porque no había visto nada igual a pesar de que Otomo, su autor, se inspiró mucho en Moebius y en los superhéroes. Pero en Akira había, y aún hay, algo exótico para Occidente porque no deja de ser un manga de la Guerra Fría: miedo a las armas de destrucción masiva, crítica al militarismo y experiencia del apocalipsis. El guión, una vez conocido, es sencillo y convencional y sus personajes son arquetipos universales por mucho que al final se ponga místico. Pero a pesar dello es notable por lo bien que juega con el misterio, por los giros tremendos, terribles y sorprendentes que tiene y por su verosimilitud, emoción, dinamismo y ausencia de maniqueísmo. Es como serían los mutis Marvel si se hubiesen planteado en los 80 y de forma serie y adulta, sobre todo las 2 últimas características, aunque sin pasarse, no dejamos destar nunca en un thriller o en una de Acción. Aquí no hay delirantes heroísmos, visiones en B&N y maquillajes de la realidad. Los gobiernos maquinan, el presupuesto militar es prioritario, la sociedad es injusta y el bien mayor aplasta las vidas individuales. Lo que hace sublime a Akira, aunque hoy no brille tanto porque ya no descolla tanto, es el dibujo. Otomo es capaz de hacer que todo parezca real. Como los escenarios parecen de verdad, la historia se disfruta a un nivel superior al normal. Tampoco es que haya que ser realistas, pero si Akira se compara con el dibujo yanki de antes y de ahora no hay nada igual salvo Hitch, y este va sin negrita. Hoy no lo parece tanto pero en 1990 un lector de superhéroes no había visto en un cómic edificios que pareciesen edificios de verdad, vehículos que pareciesen vehículos de verdad, armas que pareciesen armas de verdad, cascotes que pareciesen cascotes de verdad, etc. Ni siquiera había visto sangre y violencia realista. Una de las cosas que más me impresionó del dibujo de Otomo es que emula perfectamente a Peckinpah o a Woo. En esto sigue siendo único pese a que se le puede copiar perfectamente. Desta manera, como digo, la lectura de Akira es intensa. No nos separa de la emoción un dibujo muy convencional y artificioso sobre todo en los fondos. La anatomía es funcional, pero el escenario, tío... La perspectiva, los detalles, los volúmenes, las sombras... Sólo en las obras realistas más sobresalientes del cómic europeo se puede ver algo así. Y luego está el a-bra-ca-da-bran-te nº 16. En él se puso Otomo el mundo por montera. A mi me dejó a cuadros; y sigue siendo un nº singular. Casi totalmente mudo y una destrucción que ninguna disaster movie con trillones de presupuesto puede igualar. Y en tus manos tío! Una puta locura. Dibujar todo eso es muy pesado, complejo y duro, y Otomo lo hizo. Porque la historia lo necesitaba y pedía. Hay muy pocos profesionales así. Creo que ningún occidental sería capaz dalgo semejante. Por eso ese nº sigue siendo alucinante. En los tomos gordos esto se pierde. Aunque sabia lo que pasaba a continuación, no imaginé que Otomo lo iba a dar todo. Nadie ha sido más gráfico que él sin ser necesario. Pero también es cierto que si el apocalipsis hubiera ocurrido entre nº, ahora Akira sería sobresaliente pero no alucinante. Así pues, aunque el nivel de sofisticación deste manga hoy no está a años luz de lo que se hace actualmente en Occidente, el nº 16 sigue hondeando en solitario en una cumbre que ningún Occidental siquiera ha oteado.

Así pues hoy Akira no resulta tan impresionante como antaño. La historia es la de un blockbuster, si bien más sólida, verosímil y coherente, los personajes aunque inolvidables son planos, el dibujo es eficiente y el cansancio hizo mella en él al final, pero aún es original, su narrativa clásica sigue siendo dinámica y magistral, su acción continúa siendo trepidante, sus giros se mantienen impredecibles y renovadores y su espectacularidad todavía es abracadabrante y tiene un buen final. Además no tiene ni una página mala, y estamos hablando de unas 2200. No hay ninguna cole de superhéroes cuya calidad sobresaliente aguante tanto. Otomo a pesar de lanzarse sin red y de las dificultades fue capaz de hacer una obra redonda, original e impresionante poniendo su arte al servicio de la historia y siendo modesto, sobrio y a la vez mu japo y universal o humano. Si no fuese así Akira no podría haberlo petado en Occidente a destiempo y ser hoy un referente mundial.

Así parece na pero el título ya...

Unas palabras sobre las ediciones porque es un tema que parece que no se puede obviar cuando se habla de Akira. Aunque la gente se pronuncie en realidad no hay edición perfecta. La mía, la 1ª española, falla en que está traducida del inglés, en que la encuadernación de los 1º nº no se planteó para la eternidad (ay si todos los nº fuesen como los últimos), en que el sentido de lectura es occidental y en que está coloreado (esto también en su momento lo hizo destacar porque ningún cómic por entonces estaba coloreado desa forma, por ordenador), pero las numerosas splash pages y viñetas que ocupan 2 páginas se pueden ver mejor que en ninguna otra edición y aunque el color no es el original, le gustó a Otomo sin duda porque es sobrio y funcional y, pese a que al final se convierte en un horror por su abuso de los brillos y degradados y su delictiva intención de dar volumen a un dibujo voluntariamente bidimensional, salva a muchas viñetas de ser una figura flotando en el vacío, Otomo trabajó como un japonés en huelga pero no en todas las viñetas, no es un maestro del entintamiento y al final fue ayudado por gente mediocre. Además esa edición contiene muchas viñetas del original así que se puede ver como es tal, esta combinación que es mejor que nada no la tiene ninguna otra. Así pues un tomo bien gordo, las ediciones disponibles ahora, no deja ver bien el dibujo, y si es en B&N, aunque queda manga también queda desangelado. No estamos hablando de tomos pequeñitos sino tipo álbum francés. La único mejora que ha traído el tiempo es una buena traducción del japonés (asociada al B&N). La edición perfecta pues sería en tomitos, a color (recoloreados los últimos 5) y con una traducción directa del japonés, pero en la época de los bacanales romanos esto no va a caer. Así que no hay que preocuparse por cómo es la edición. Todas son imperfectas. Escojan para leer Akira la edición que más cómoda les resulte.

15.3.17

ES UN MANTLO: Revindicando el Alpha Flight de Mantlo XII: FIN


En España AF sólo sobrevivió a Mantlo 4 nº/8 meses. Pero el fracaso no fue singular sino general. Las ventas de superhéroes Marvel habían bajado tanto al comenzar los 90 que forum tuvo que podar bien. Lo que pudimos ver de la nueva etapa es majo, incluido el insólito dibujo del nuevo y muy novato dibujante regular, y aunque desmantleliza la serie, a la vez es fiel a esta etapa. La continúa con naturalidad pero en otra dirección. Así Sasquatch vuelve a ser un hombre, la boda de Vindicador y Jeffries se cancela, los gemelos vuelven (pero Estrella del Norte tuvo quesperar un poco más a poder ser gay), las creaciones de Mantlo desaparecen, Talismán y Chamán son restaurados y vuelve Puck, pero Bochs ha quedado muerto y Heather Hudson indisolublemente asociada a Vindicador. Los otros cambios del desafortunado guionista, el matrimonio de Marrina y la muerte de Ave Nevada, se deshicieron pero en otras coles. Lo 1º a la vez quel desafortunado guionista encaraba su último semestre como guionista de AF (que en la serie no hubiese referencia a esto y que en la cole donde eso ocurre no apareciese el supergrupo canadiense habla bien del aislamiento de Mantlo en aquel momento) y lo 2º casi 10 años después de su marcha de Marvel.



Con el desfortunado guionista la serie pasó a venderse sólo en tiendas especializadas, pero él la mantuvo como la más vendida dentro desa categoría menos popular durante bastante tiempo. AF no comenzó a declinar hasta el nº 60 (aún así cualquier nº del desafortunado guionista prácticamente todos los meses desta década y parte de la pasada sería nº 1 del top Ventas, siempre más de 120.000), y es evidente que en eso tuvo que ver mucho con los numerosos dibujantes novatos (8 si añadimos los anuales a los nº regulares, 1 nuevo cada 4 meses, cómo ahora! con la diferencia de que ahora se admite ese vaivén) que tuvo la serie durante toda la estancia del desafortunado guionista, todo un bajón tras Byrne. Con dibujos pobres y sin estabilidad gráfica era imposible en aquellos años, los que van desde Watchmen a La Broma Asesina, que AF se mantuviese en el candelero sin ayuda editorial, y esta pasó: pudo haberle dado como dibujante a McFarlane (aquella época fue incapaz de ver que es una patata) ya que era canadiense pero no se lo dio porque Hulk y Spiderman estaban muy por encima della en la lista de prioridades de Marvel, así que a la serie le tocó D. Ross un canadiense que con justicia no ha pasado la Historia. Sólo Mignola rompe esta tradición de dibujantes nuevos y pobres porque aunque novato ya era bueno, si bien tenía un entintador que domesticaba su poco superheroico estilo, lo que resultaba en un dibujo mignoliano más que de Mignola, pero sólo hizo 3 nº (echó una mano en el 47) aunque se encargó de 8 portadas (29-34, 36 y 39) con estupendos resultados, demasiado poco, y S. Buscema porque era un veterano, pero fue fugaz (nº 33 y 34). Los otros son unos desconocidos salvo J. Lee, que no se lució en AF (a mi nunca me ha gustado salvo durante 3 locos meses) y no practicaba el estilo que le ha encumbrado por encima de sus méritos, pero sí mostró una productividad (era capaz de hacer fondos elaborados cosa que incluso dibujantes expertos son incapaces de realizar para una grapa mensual) y una corrección insólita para un novato. Por eso no duró mucho en la serie como dibujante (interior del 51 e interior y portada del 53, del 55 hasta el 62 y del 64; luego colaboró en las portadas del 65 hasta el 69, del 75 y del 87 hasta el 90). El principal problema de J. Lee es que su estilo no encaja bien con el de la serie. Sólo cuando lo entinta A. Milgrom la cosa se vuelve más seria y plástica de modo que sus últimos nº en la serie son los mejores dibujados de la etapa junto con los del principio de la misma. No obstante a lo dicho, todos los dibujantes que pasaron por la cole practicaban un estilo realista, así que AF tuvo coherencia gráfica. También, a juzgar por el hecho de que en casi todas las grapas hay páginas mudas, todos se entendieron con Mantlo y este se entendió bien con ellos, pero la torpeza y la impersonalidad anularon ese valor salvo en J. Brigman (interior del anual 2 e interior y portada del 45, 46, 49, 50 y 52) porque tenía maneras, su narrativa es dinámica, moderna y rica en recursos y plasmaba las emociones bien. Así, es una pena que la dibujante no cuajase porque hubiera sido una buena pareja del desafortunado guionista, y así ambos podrían haber emulado de algún modo la mítica pareja que formó este con S. Buscema que muchas buenas tardes nos ha legado en Hulk.



Cuando leí esta etapa de adolescente me encantó (llegué bastante tarde pero me hice rápidamente con ella), Mantlo convirtió a Alpha Flight en mi supergrupo favorito y me dio la vara con la que mido toda cole de superhéroes, especialmente las grupales. Ahora que la he releído tras muchos años de no hacerlo he de decir que aunque es irregular y tiene flaquezas, unas por la época y otras porque Mantlo era tan audaz como tradicional, es un trabajo distinto y admirable. Tiene tramos emocionantes, lo terrorífico domina sobre lo fantacientífico y la imaginación sobre lo convencional y sigue siendo absolutamente singular y transgresora por su cuestionamiento de la identidad y del poder y por su absurdo, 3 cosas que toda historia de superhéroes ha de ser y que se echa muy en falta hoy. Hay que dejarse de Millars y Bendises y empezar a releer a los maestros. Los que han hecho que los superhéroes aún se publiquen, porque sin los que fuimos criados por ellos esto se habría acabado ayer. Por tanto la etapa en Alpha Flight de Mantlo es una agradable lectura que tiene todo lo bueno, dinamismo y locura, y todo lo malo de los superhéroes ochenteros, falta de dirección y resolución rápida. Si el desafortunado guionista hubiera sido más ambicioso y consciente podría haber sido menos tradicional y así su estancia en la serie habría ganado, pero hizo que fuese una cole diferente, entretenida, siempre sorprendente y moderna para su época. Además hoy tiene la ventaja de poderse leer independientemente. Casi no necesita la etapa de Byrne para seguirse y desde luego no necesita dotras lecturas para disfrutarla. Con Mantlo la cole siguió siendo autocontenida, sólo tiene un crossover con Vengadores nº 272, y quitando las irrupciones de Lobezno las demás son cameos. Objetivamente el trabajo del desafortunado guionista sólo tiene 1 fallo: falta de supervillanos (si bien cargarse a muchos personajes tampoco es que sea acertado, entre otras cosas es lo que ha hecho que esta etapa se haya ganado el odio de los fans del AF de Byrne). Una cole de superhéroes no puede sobrevivir sin una galería de supervillanos que incluya un par de potentes y carismáticos archienemigos. Este fallo de diseño tenía que haberlo corregido el desafortunado guionista (sus sucesores tampoco lo han hecho) porque era lo suficientemente experto como para darse cuenta de él. Mantlo hizo bien en intentar que olvidásemos al caduco Amo del Mundo (fracasó) y en rescatar de la papelera de Byrne a las Grandes Bestias, pero se cargó a Podredumbre, no metió a ningún supervillano típico de Marvel, fue incapaz de dar entidad a las Grandes Bestias y metió tarde a Reinasueño. Una serie de superhéroes sin supervillanos está tanto coja como ensimismada. Así, aunque esta etapa tiene la ventaja de poder leerse independientemente de todo, aunque quizás Lobezno despiste un poco, no ha ayudado a AF a sobrevivir porque la falta de supervillanos en un universo compartido es debilidad. Nunca es bueno no salir de tu nicho. De todos modos seguramente quien más ha jodido al supergrupo canadiense ha sido Marvel pues durante casi 30 años años no le puso a AF un buen dibujante. Así, ni ayudó a los guionistas sucesores de Byrne y Mantlo ni atrajo al público. No obstante, eso de los supervillanos es evidente que no afecta a la etapa del desafortunado guionista. Ese fallo no impide que sea una lectura totalmente disfrutable tal y como está, desde luego en ella no se echa de menos a Doom, a Kang, a Apocalipsis o a Magneto, porque Mantlo bailó bien para ntros. el brainstorming  durante casi 3 años sin descansar, sin repetirse y sin apoyarse en clichés. Desta manera su etapa en AF es una de las mejores de la Marvel de los 80, la mejor década de la editorial. Es mucho mejor que etapas coetáneas tan prestigiosas como la de Byrne en 4F y la de Stern en Los Vengadores. Gana a la 1ª en madurez y a la 2ª en divertimento y a ambas en subversión y originalidad (si bien reconozco que estas 2 cosas no las quiere el típico marvelita). 


7.3.17

POST 1000!!!: ES UN MANTLO: Revindicando el Alpha Flight de Mantlo XI: nº 66 EE.UU: pirueta final


El nº 66 es por desgracia el último de Mantlo en AF. A mi me parece que el desafortunado guionista no lo afrontó como tal. Sólo las 2 páginas dedicadas a Sasquatch en donde, este, cabreado con su esposa, al final resulta que no había quedado tan limpio de polvo y paja como él pensaba, la emprende con un bosque (cita a los orígenes) y encuentra una veta de oro pueden ser indicio de que era consciente de su final pues tal parida tiene pinta de ser un regalo de un guionista saliente a los personajes con los que ha trabajado y a su sucesor. Sin embargo de las 1ª cosas que hizo su sustituto fue decir que tal hallazgo fue una ilusión de Reinasueño, lo que bien pudiera haber sido la idea de Mantlo ya que el descubrimiento resulta demasiado chocante y oportuno. Sea como sea el nº encaja perfectamente con lo precedente así que no es una ocurrencia de último momento. Por tanto, queda la duda de si el desafortunado guionista supo que el nº 66 iba a ser su último guión para AF antes de ponerse a escribir el susodicho. Es cierto que deja inconcluso el tema de Dragón de Jade (rápidamente resuelto por su sucesor con solvencia pero sosamente), el del AF alternativo del gobierno (que se retoma más adelante pero no sé si por su sucesor o por el sucesor deste) y lo de Reinasueño, que se antoja que iba a ser complejo porque atañe a un AF roto, a Puck y a Talismán (lo que implica también a Chamán), de hecho su sucesor dedicó bastante tiempo a resolver esto último, pero antes era normal que los guionistas dejasen cabos sueltos a sus sucesores. Sea como sea creo que queda claro que el editor sabía queste nº era el último de Mantlo ya que no se puede entender de otro modo el que aprobase esta historia tan heterodoxa. Esto tiene pinta de regalo de despedida. 



En fin, antes de que Morrison impresionase a la gente con su ego en Animal ManMantlo rompió la 4ª Pared como nunca había hecho nadie en el mainstream. Dicen que se inspiró en Luz de Luna. Ni idea porque no me acuerdo desa serie, que en su momento me pareció genial hasta que lo romántico pasó a ser el argumento principal. Para este nº el desafortunado guionista vuelve a recurrir a 2 historias paralelas que se cruzan al final del episodio. Una es la de Manikin y la otra es la de Vindicador. La 1ª es la rompedora y la 2ª es la convencional. Resulta que dalguna forma el exBeta Flight descubre que es un personaje y gracias a los poderes de su yo del futuro ve a su guionista. Lo genial de esta genialidad no es el típico diálogo/monólogo entre el personaje y el guionista en el que el 1º se queja, sino que a través de Manikin Mantlo cuenta su opinión de una forma ácida de lo que es escribir superhéroes Marvel. Esa insistencia en el melodrama, el uso de fórmulas, el meter traumas sólo para tener algo que contar durante muchos nº... Aquí el desafortunado guionista hace un ejercicio de honestidad que es refrescante y singular de tal modo que esta grapa es una de las mejores quescribió y otra de las serias candidatas a ser la mejor de la serie (ay! Si hubiera estado bien dibujada!). Pero esto no es vanidad pues es el desafortunado guionista no se olvida de meter conflicto: Manikin descubre que su guionista planea matarle en esa misma grapa así que absurdamente trata de impedirlo. La historia de Vindicador neutraliza la audacia desta historia. Seguramente Mantlo sabía que la de Manikin no gustaría a la mayoría de los lectores (la mayoría de las cartas publicadas en las grapas la desaprobaron), así que reservó la mitad del nº para lo convencional. La historia de Vindicador resuelve el tema de que Heather Hudson fuese incapaz de quitarse el traje de tal visto en los 2 nº anteriores. Mantlo no es muy claro pero parece que es la culpa de la viuda lo que lo provoca. No tiene pinta de que sea responsabilidad de esa imprecisa amenaza que ha atacado psicológicamente a los compañeros de AF, y eso tiene todo el sentido del mundo porque si recordáis en aquellos nº ella estaba inconsciente y lejos de la lucha. En fin, desesperada HH va a ver a Manikin. No tiene mucho sentido, necesita ayuda psicológica no médica, pero es la manera en que Mantlo sabotea a Manikin. La incongruencia siempre ha sido una prerrogativa divina. Aquí empieza la acción. El "traje" ataca a Box, Jeffries ha ido tras su amada, y a los yos de Manikin ya que HH quiere que salga el del presente, el que le interesa. Al final Vindicador alcanza a Manikin y este intenta sacar a su compañera de la caverna. Naturalmente no sirve. Entonces todo parece seguir los planes de Mantlo que conocimos al principio del nº de los cuales el propio guionista nos ha dicho que son obligatorios pues debe ser fiel al argumento que aprobó su editor: Moco cae sobre Vindicador... pero el yo pasado de Manikin no muere como nos había dicho el desafortunado guionista sino que disuelve el traje-marido/libera de la culpa a HH. Genial Mantlo. Entonces viene el truco final. Manikin evidentemente se relaja y "empieza a pensar" que es todo algo de Reinasueño y entonces el desafortunado guionista cambia el color de las cajas de texto de amarillo, el habitual, donde ponía sus líneas de su diálogo con su creatura, a verde, un color que puede remitir a la supervillana, y mete un texto que podría encajar con un monólogo de Reinasueño pues ella desde su reino puede ver la Tierra Marvel como un lector o un autor. Pero en realidad el texto sigue siendo diálogo de Mantlo. El auténtico supervillano de un cómic de superhéroes es el guionista pues es el que en verdad los putea. Así es como lo veía "Manikin" cuando podía ver a través de la 4ª Pared. Por eso guionista y supervillana se con-funden. El plan de Reinasueño es hacer creer a Manikin que es un personaje (idea destinada a satisfacer a los ortodoxos), y el plan de Mantlo es hacer creer a Manikin que está siendo víctima de un supervillano (idea destinada a satisfacer a los heterodoxos). La ironía final es que ese miembro de AF nunca fue capaz de romper la 4ª Pared porque personajes y guionista son la misma cosa. La maestría del desafortunado guionista consiste en haber sido sólidamente ambiguo, la 4ª Pared ha sido tanto rota como respetada, que es lo que hace a este episodio único en su género.

Las 3 últimas viñetas de Mantlo :(
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