23.4.15

Critiquita 437: Astro City: Vidas pasadas, K. Busiek y B. Anderson, DC-ECC 2015


Nuevo tomo de Astro City que demuestra que pasar al sello Vertigo ha refrescado a sus autores porque desde sus inicios la serie no había salido con tanta regularidad. Me siento presionado.


En este tomo la cosa sigue su curso. La megahistoria presentada en el anterior tomo se desarrolla a lo ancho. Es decir no pasa nada nuevo, la trama no avanza, pero se nos presentan personajes que presumiblemente van a ser importantes para su resolución. Para esto Busiek sigue haciendo lo de siempre, escribir historias clasicotas de superhérores pero centradas en detalles secundarios por lo que nunca han sido tratados, es decir, el estilo es clásico pero no los argumentos, y además, como novedad, adelantando al mainstream por la dcha. Este, a principios de la 2ª década del siglo XXI, se dio de bruces con una realidad triste para él: se está diluyendo como un azucarillo. Lentamente pero sin pausa los superhéroes van perdiendo lectores. Así, los ejecutivos de Disney y Warner, no de Marvel y de DC, decidieron que hay que actualizarlos. Así, desde entonces han tratado de acercarse más a la sociedad estadounidense actual y dejar de lado la de los 60. Esto significa que tienen más presencia los miembros de razas distintas a la blanca, de personas homosexuales y de culturas distintas a la anglosajona y el tratamiento de la mujer es menos sexista. De este revolución, que no está dando, de momento, réditos pues las ventas están estancadas, Busiek está participando desde que está en Vertigo a pesar de que su target es blanco, anglosajón  y protestante, es decir, el aficionado de toda la vida a los superhéroes. Así, si en el anterior tomo reformuló el feminismo superheroico, heredero del feminismo de los 70, para que dejase de ser excluyente, en este el guionista estadounidense presenta al que seguramente es el 1º superhéroe transexual de la Historia, si bien ni es blanco ni anglosajón y tal vez ni protestante. Las revoluciones con prudencia. Y lo hace en una historia audaz por revisionista. Se ambienta en el típico instituto de pueblo que todos conocemos por el Cine. Con ese rollo de castas donde los deportistas blancos, anglosajones y protestantes son los líderes de un status quo que se mantiene denigrando las alternativas o las desviaciones. En este microcosmos racista, clasista y xenófobo se desarrolla esta historia que no puedo desvelar por lo que no puedo explicarme mejor. Es una historia integradora que refleja la influencia de Obama en el modo de pensar estadounidense de modo que, si en el anterior tomo ya no se trata de mujeres o de hombres sino de débiles y necesitados, aquí se trata de que el testigo heroico perfectamente puede recaer en alguien que no sea un varón blanco, anglosajón (o germano como mucho) y protestante ya que los valores ni tienen sexo ni raza. Recordemos que todos los Robin son así de igual forma que todos los sidekick jovencitos lo son. El Robin femenino es algo alternativo. La trinidad Robin sigue siendo masculina y blanca como la de los cristianos. También las otras historias tiene algo de esto. Una de las 2 parejas protagonistas de la 1º es homosexual, y no típica además, de Chueca no son desde luego, y la 2ª presenta a las que seguramente sean las 2 1ª mujeres inventoras del género (con el aliciente de ser versiones de R. Richards y doc Muerte). Con todo, esta apertura no hace que "Vidas pasadas" sea diferente a la mayoría de los otros tomos de Astro City. Sus 3 historias son vulgares y anodinas con ese tono moralista tradicional que el cómic de superhéroes ha ido dejando de lado desde finales de los 80, de tal forma que hoy sólo esta serie lo sigue usando, como la mayoría de sus compañeras. Si bien la 1ª tiene un tono fantástico que demuestra que Busiek es capaz de emular bien a otros guionistas ya que es capaz de darle un aire a lo Sandman que, aunque impostado, hace al episodio especial y singular y así uno de los mejores de toda la serie.

El dibujante de nuevo es Anderson. Tenía entendido que por edad ya no podía seguir el ritmo. En fin. Este es un dibujante tosco que practica un realismo que jamás ha podido dominar por lo que su clasicismo siempre está detrás de un aspecto torpe y nada atractivo. Astro City lleva como 20 años porque es el único cómic de superhéroes como los de antes, por el acercamiento sencillo y tierno de Busiek y porque no ha sido sobreexplotada. Vamos, que Anderson no es una de las bondades de esta cole. Yo diría que es un obstáculo. No obstante su trabajo en el mentado nº sandmaniano muestra una variedad de registros sorprendente que hace pensar que eligió el estilo que peor se le da además de que el mainstream le limita mucho, Si quisiese ser más libre y no encorsetarse en las rígidas reglas industriales sería algo más que una copia muy barata de N. Adams.

El tomo también incluye un nº especial. El equivalente a ese episodio que tenían antes las series de tv en cada temporada que se hacía con trozos de los anteriores para dar vacaciones al equipo. Es una grapa especial cuya 1ª parte es una historia corta muy buena, lo mejor del tomo con diferencia y que daba para más, la 2ª fragmentos de una ficticia guía de Astro City, en donde Busiek captura bien ese lenguaje panfletario pero serio e impersonal de las guías de viaje, y la 3ª y última, la más larga, ilustraciones de personajes de la serie hechas cada una por un dibujante distinto. Muy convencionales todas salvo la de J. P. Leon, un gran dibujante totalmente desaprovechado por el mainstream, y la del genio M. Golden, una pena que se prodigue muy poco. Es una pena que la publicación en tomos no de opción a saltárselo, si bien tiene cierto interés porque ayuda a ordenar lo que sabíamos de la ciudad además de proporcionar algún detalle más.

Por tanto, este nuevo tomo de Astro City es más de lo mismo. No se esperaba otra cosa. Busiek y Anderson se mueven dentro de los límites de su acostumbrada mediocridad para que la modernidad siga andando y que los rincones más sencillos del género superheroico tengan iluminación. Esta serie sería el equivalente a un periódico deportivo que sólo informarse de la 2ª división de fútbol (seguramente la 1ª vez que escribo esta palabra en el blog). Por tanto, no es una buena serie, no por su enfoque vulgar sino por la mediocridad de sus artífices, pero es un magnífico complemento al género pues ayuda a ver la cocina del mismo. Es por eso que continúo siguiéndola.

16.4.15

Pché: La cólera de Ultrón y El Multiverso nº 1



La cólera de Ultrón: este es un cómic enteramente comercial en el sentido que se ha hecho tanto para calentar motores para la inminente peli de los Vengatas como para que la gente que le haya gustado la peli y quiera leer sobre el tema tenga algo que sea accesible. Por eso está historia es totalmente genérica y en cierta manera atemporal. Aunque el cómic hace referencia al pasado y se ambienta en el presente no remite a ningún episodio. De este modo es un cómic más que clásico, canónico. Sus personajes son superhéroes típicos, el argumento es clásico y sus mecanismos narrativos son los propios del género. Así, es una aventura genérica y formalmente clásica. No obstante Remender, uno de los 3 mejores guionistas Marvel en la actualidad, hace un buen trabajo si bien lastrado por su escasa originalidad, lo que hace aquí el guionista es contarnos su versión del conflicto paternofilial entre Ultrón y Pym, uno de los temas más importantes de Los Vengadores, pero sin ofrecer nada nuevo salvo un tratamiento más actual de las IAs y escribir a La Visión como una máquina humana cuando siempre sus guionistas han privilegiado lo uno o lo otro. No obstante, su visión crítica del presente, su prosa contundente y el reflejar el conflicto entre Ultrón y Pym de 3 formas diferentes y simultáneas: padre contra hijo, mortal contra dios y héroe patriarcal contra posmodernismo hacen que La cólera de Ultrón sea una lectura entretenida. Sin embargo no tiene nada que hacer contra La última historia de Los Vengadores, de todas las historias de Ultrón la que más ha inspirado a Remender para escribir este relato. Aquel cómic, uno de los 10 mejores cómics de superhéroes de Marvel, aunque sólo lo tengamos en ese top yo y las madres de P. David y de A. Olivetti, sus autores, es emocionantísimo porque trata el lado humano de los personajes (el gran fallo de Remender en La Cólera de Ultrón es escribir iconos en vez de personas), es patético porque sus protas sufren y dudan, es épico porque la violencia es extrema (muertes y amputaciones) y es trágico. A eso no se acerca Remender ni un ápice precisamente por su comercialidad. Su cómic es fácil de consumir y por ello, aunque tiene momentos, nunca consigue despegar o renovar el culebrón con algo original o una nueva lectura. Cosa parecida pasa con Opeña, el dibujante de esta obra (ayudado por el español Larraz, un error de Marvel pues no sólo tienen estilos diferentes sino que a este dibujante se le dio poco tiempo de modo que sus páginas son desmañadas y mediocres, por debajo de lo que es capaz, por lo que el contraste entrambos dibujantes es mayor; esto pasa cuando se antepone el negocio, la obra tiene que ser un lanzamiento mundial en una fecha concreta, sobre el trabajo). Es mucho mejor dibujante que Olivetti pero a costa de ser más convencional y anodino además de tributario del Cine (miren su portada, remite al estilo actual de los cárteles de pelis: fotos singulares Photoshopeadas de poses vacías que sirven tanto para un roto como para un descosido). Su narrativa es demasiado sosa e impersonal y sus dibujos son bastante realistas así que todo queda gris. La anatomía vigoréxica, la técnica variada, mix de Sienkiewicz y Bisley, el buen uso del diferente tamaño de las viñetas y la exagerada expresividad que caracterizan el estilo de Olivetti (hoy en decadencia) encajan perfectamente con la historia más grande que la vida que había escrito P. David (no sometida a lo canónico pues se ambienta en un hipotético y sombrío futuro) a pesar de la tosquedad y los fondos simples o inexistentes. En cambio, Opeña lo narra y lo dibuja todo con eficiencia y corrección olvidando que eso siempre deja fuera la emoción y el dinamismo. Las grandes historias lo son porque se salen de los límites así que el academicismo y la normalidad no son la forma con la que se han de plasmar. Así, mientras que P. David y Olivetti hicieron una tragedia inmortal, Remender y Opeña una historia entretenida. Mejor que la gran mayoría de las historias de Ultrón seguro, he leído la mayoría incluidas las 2 chorradas de Bendis: Ultrona ("Iniciativa Ultrón") y Ultrón disparatado ("La Era de Ultrón"), Ultrón en el Espacio ("Aniquilación: Conquista"), si dejamos fuera la obra de Remender&Opeña la mejor historia  del siglo XXI de/con este supervillano, Ultrón padre, una extravagancia de Vaughan, y 2 mediocrades de Shooter La novia de Ultrón y Ultrón desapercibido, pero lejos de su modelo, La última historia de Los Vengadores. La comercialidad es muy estrecha. Así que dejo pasar este cómic hasta que tenga una edición modesta pues esas tapas duras son tan gruesas que equivalen a un puñado de grapas y su calidad no justifica sacrificar espacio.


El Multiverso nº 1: esta miniserie se esperaba con ganas pues Morrison es el único guionista sobresaliente que actualmente escribe superhéroes y por eso ha decepcionado. Es un nº muy genérico por mucho que el escocés fuerce al máximo la Cuarta Pared. Lo que brilla en este 1º episodio es la falta de imaginación y de audacia del guionista, cosas que siempre le han caracterizado y que le ha hecho destacar así como ser odiado por unos y adorado por otros. Por tanto, lo que narra este episodio es un típico evento cósmico superheroico que tiene la singularidad de continuar una historia que Morrison lleva contando casi 20 años, desde que se hizo con el puesto de guionista de la JLA y se marcó una de las mejores etapas de una colección de superhéroes de la Historia. Es cierto que estamos en el arranque, pero se esperaba algo más que citas cultas pero facilonas (Alicia en el país de las Maravillas) y pijameras, pues como se ha dicho la historia ya lleva un buen rato y con ella Morrison pretende renovar el género enriqueciéndolo con nuevas ideas, nuevas interpretaciones y un fiel reflejo del mundo actual, de ahí que el prota sea un Superman afroamericano (es que lo de negro quedaba un poco ambiguo), es decir, quiere ser un nuevo Lee, Kirby o Moore (persona que desde luego se necesita pero él no lo es porque es demasiado mayor y demasiado conocido). Por su parte el buen valorado Reis comete su error de siempre, el mismo de Opeña, no añade picante a los guiones. Es un buen dibujante pero es convencional e impersonal (miren lo manida que es su portada; de todos modos digo en su defensa, y en la de Opeña, que las portadas están muy sometidas a lo que diga la editorial, PERO lo que se ve en el interior, dado que no todos dibujan así, hace pensar que en sus casos Marvel no tiene que imponerse). Su estilo es el típico de los superhéroes pero la excelencia no reside en ser un perfecto intérprete de lo tópico sino en ir más allá. Así, Reis, como Opeña, no ofrecen más que lo mismo de siempre, aunque mejor de lo habitual, y por ello añaden mediocridad a los guiones. No se trata de dominar la anatomía, la perspectiva y los estilemas del género que toque, sino de ser personal y extraordinario. Con los clichés no se va a ningún sitio. Así pues, un comienzo muy frío para una de las historias más importantes del 2015 y más ambiciosas desde Watchmen

9.4.15

Critiquita 435: Iron Man Superior nº 1/50, T. Taylor y Y. Çinar, Marvel-Panini 2015


Ya dije que a mi Iron Man no me atrae. Los millonarios no lo hacen. Sin embargo, por llevarme una grapa a la boca, decidí coleccionar la etapa de Gillen porque es un buen guionista y porque así en mi colección de cómics tendría todas las coles de la trinidad marvelita: Capi, Thor y el latas. Al final el guionista inglés no estuvo mal pero decepcionó a todos porque las expectativas eran altas. La falta de conexión de Gillen con Iron Man, las injerencias editoriales, la solera del latas, los dibujantes mediocres y las bajas ventas hicieron breve e irregular la etapa del guionista inglés, Pero por el camino me flipé.

Al final, el fracaso como mesías marvelita de Iron Man me ha hecho darme cuenta de la estabilidad del héroe. Un héroe mantiene sus características estables mientras tiene éxito. Cuando deja de tenerlo, objetivamente o porque sus dueños piensan que tiene menos del que debería, es cuando empieza a sufrir cambios. Como no conecta con el público la lógica comercial dicta que hay que cambiar algo. Lo malo de la lógica comercial es que dice que hay que copiar lo que está de moda en ese momento y por eso se dan cambios que no encajan con la ideosincrasia del héroe apagado o son demasiado bruscos. Otra maniobra alternativa es hacer que el héroe las pase canutas o debilitarle. En ello hay algo de castigo por su fracaso además del típico esquema de resurrección: para renacer 1º hay que pasar por un calvario. Con esto lo que se trata es de atraer mediante sensacionalismo. También la lógica comercial dice que no hay que parar de cambiar hasta que se obtengan óptimos resultados En eso estamos desde que en el siglo XXI las ventas mainstream en papel (las digitales no las sabes nadie, cosa que prueba que son inferiores a las físicas porque si no las editoriales ya las habrían anunciado para sacar pecho o habrían acabado con la grapa) son las más míseras de la Historia. Por eso los superhéroes están siendo muy inestables. Las editoriales no paran de cambiarlos porque ya no son exitosos. El mejor ejemplo es Spiderman. En los últimos años se le ha clonado, se le ha rejuvenecido, se le ha obligado a revelar su identidad, se le ha divorciado, se le ha obligado pactar con el diablo y finalmente se le ha desterrado de su propio cuerpo. Ahora le ha tocado a Iron Man. Su popularidad cinematográfica significa según la lógica comercial que debería vender tanto como Batman (es decir 3 veces más de lo que vende ahora). No importa que sean personajes diferentes y con trayectorias diferentes. Por eso no se ha librado de que le apliquen el tratamiento que ha resultado exitoso en Spiderman (ha subido sus ventas). De ahí la coletilla de Superior. Pero no ha sido un traslado literal. Si a Spiderman le poseyó el alma de uno de sus archienemigos y este decidió vivir como si fuese aquel, a Iron Man le han tocado el alma de modo que se ha envilecido. Tampoco se ha trasladado al latas el equipo creativo que hizo triunfar la fórmula en el redes.

Así estamos ahora. El que iba a ser el mesías de Marvel ahora es un tipo vil. Pero lo cierto es que de todos los superhéroes, Iron Man es el único que nació con el Pecado Original. Stan Lee es un soberbio y el éxito le convirtió en un vanidoso. Así, igual que quiso escribir a un dios y por eso salió Thor, quiso a hacer del tipo más antipático del momento un superhéroe exitoso. En 1963, cuando apareció Iron Man, el tipo más odiado por la chavalería era un empresario armamentístico. Empezaba la contracultura por lo que el pacifismo y el anticapitalismo era lo que se llevaba entre los jóvenes. Evidentemente Iron Man tuvo que cambiar para satisfacer a su creador. Así, su carácter conservador, un feroz anticomunista belicista, todo un halcón, se fue dulcificando conforme el Conflicto de Vietnam fue enmierdando la sociedad estadounidense. No obstante, la bravuconería de Stan Lee quedó como una mancha original que hace que el superheroísmo de Iron Man sea fácilmente reversible.

En un principio iba pasar de esto. Pero el querer mantener mis grapas estables me llevó a leer los 2 1º nº de la cole, que me convencieron. Por eso estoy aquí aunque haya muchas dudas con esta etapa. Las nuevas Secret Wars y el enfoque escogido amenazan seriamente con cancelar esta etapa. Así que lo mismo estamos ante una que no dura ni un año, como ante una que dura 3 como la de Spiderman. Esto no sé como afectará al guionista pero el caso es que este no se ha tomado esta oportunidad como algo alimenticio. Lógico pues es un recién llegado. Así, aunque estos 2 nº, reunidos en 1 por Panini, son lentos y ligeros como es costumbre en este siglo, también son impactantes y tienen sus reclamos (apariciones de Hulka y DD).


Iron Man no se ha convertido en un supervillano, simplemente es un empresario de éxito mammonista. Así, no hace villanadas, simplemente se comporta como alguien rico, poderoso y famoso. De modo que no es más que otro becerro de oro disfrutando de la adoración de los débiles con una codicia insaciable que le lleva a querer más dinero, más poder y más fama. Así, no es un supervillano, sino un empresario consecuente y por ello sus vilezas están dentro de la legalidad. Esto le da mucho interés a la serie porque por un lado crítica al Sistema aprovechado la plataforma que este le brinda (lo que ha hecho al capitalismo titánico es descubrir que los antisistema también consumen), y por el otro plantea un problema grave a los superhéroes. Hace el mal pero la legalidad no atiende a moral sino a delitos así que como defensores del orden no pueden ir contra él. Taylor ha decidido (o algún otro de la editorial) que Iron Man proporcione un servicio que cebe uno de los vicios de la sociedad posmoderna: la belleza-juventud-fuerza. El latas vende una tecnología que permite, pagando mucho, rejuvenecerse, embellecerse y vigorizarse sin cirugías y cosas parecidas y sin gimnasios. Naturalmente esto desestabiliza la sociedad. Por ello Iron Man lo ofrece solo a San Francisco (los superhéroes siempre han sido una cosa del NE de EE.UU. pero ahora que están de capa caída se acuerdan de que aquel estado es más grande). Es porque es la ciudad más hippie de EE.UU? Una crítica de Marvel/capitalismo a las alternativas descafeinadas? Así, la cesura entre ricos y pobres se ensancha mucho llegando casi a establecer 2 razas de humanos verdaderamente diferentes. Esto es importante porque plantea más seriamente que nunca una nueva forma de villanía. Si los supervillanos han estado bebiendo de Hitler, Stalin y sus miniémulos hasta ayer, hoy, pese a los esfuerzos de zares, califas y estalinistas nostálgicos, el ciudadano occidental percibe que el mal que le amenaza es otro: la tecnología desestabilizadora y los empresarios ambiciosos. Esta es una de las razones del declive de los superhéroes. Las amenazas que exorcizan ya han dejado de ser reales. Reformular a los supervillanos es lo que necesita el género de superhéroes más que envilecer a sus héroes o cambiarles cada año. Aaron hace más o menos lo mismo como les dije, pero Taylor tiene el plus de acercar mucho los Superhéroes a la Ciencia Ficción y el forzar los límites del género tal como hizo Moore en Watchmen: metiendo mucho realismo. Así, Iron Man no es un villano clásico como el empresario de Aaron, es un empresario muy real pues lo único que hace es ofrecer un producto que su sociedad quiere según las leyes del mercado, es caro porque es único y costoso, no por avaricia. Así, Iron Man se convierte en una serie muy crítica, con su sociedad, por ello es una rara avis, pero a lo industrial, es decir, que su principal objetivo es entretener, crítica porque la polémica sube las ventas. Taylor no pretende reflexionar, juzgar o denunciar pero pese a ello no deja de explotar el Pecado Original de Iron Man para señalar algunos males de nuestra sociedad. Ideales y comportamientos que son aceptados y practicados por nuestra sociedad porque son mammonistas pese a que de forma individual, no como masa consumista y votante zombi, todos estamos de acuerdo en que son moralmente viles.

Naturalmente este cómic audaz, crítico y singular tiene un dibujo de lo más convencional. Marvel ha decidido no espantar a nadie con esta cole alternativa así que le ha puesto un dibujante realista cumplidor con un estilo anodino y mediocre. Por lo mismo su armadura es blanca. Si bien no ha sido para edulcorar la maldad de Iron Man sino para encarnar el ideal de la tecnología: limpia, buena, bella, luminosa y futurista. Çinar no es malo, sólo es aburrido y gris. No tiene personalidad así que se limita a hacer las cosas como sus jefes quieren. Así, su dibujo es totalmente blanco. Mediocre, soso y tranquilo. A Gibbons le pasaba lo mismo pero no perjudicó a Watchmen por su guionista y porque no se cortó un pelo a la hora de dibujar. Çinar no va por el mismo camino porque carece de un guionista rompedor y de la valentía de dibujar crudamente. Así, su falta de audacia, dinamismo y emoción descafeínan los guiones de Taylor, ya de por si tolerables pues no critica nada más que lo que la sociedad permite y de la forma que esta propone, desactivando así la bomba que podía ser este cómic dentro del mainstream yanki

Por tanto este Iron Man Superior no es nada del otro mundo, de momento, aunque es algo original y atractivo dentro de los superhéroes comerciales, porque se encarga ella misma de neutralizar sus elementos subversivos con un dibujo blanco y un guión industrial. Sin embargo, al actualizar las reglas del género de Superhéroes metiendo Ciencia Ficción, criticando de forma directa a la sociedad de sus clientes y cambiando la forma de manifestarse de la villanía la hacen muy interesante, entretenida y atrevida. Sin embargo, a pesar de este cambio la cosa sigue igual. Cuando hablamos de Iron Man como mesías decíamos que su cole podía llegar a cambiar el género si rompía una de las reglas sagradas de los Superhéroes, la semejanza entre la sociedad de aquel planeta ficticio con la nuestra, haciendo que la Ciencia Ficción se generalizase en la Tierra Marvel en vez de quedarse en su élite. No lo consiguió pese a renacer pero sigue en ello pues a pesar del cambio sigue intentando ser un mesías. Una condición por otro lado que estaba latente en él pues, como ha señalado Ismael, ser un faro para la humanidad está implícito en su foco pectoral y en los rayos de sus manos. Así Taylor introduce otro elemento interesantísimo en la cole: el carácter perverso de todo mesías. Este no es más que aquel que concede a sus seguidores sus deseos más anhelados por lo que es antisistema, pone en jaque a las jerarquías (por eso Jesucristo se ha volvió un dolor de cabeza para el papado en cuanto fue encumbrado por los emperadores romanos), y perverso ya que no hay nada más pervertidor que conceder a alguien lo que desea. Por tanto la cole se pone muy subversiva. Conseguirá Iron Man como villano lo que no consiguió como héroe? Creo que no, después de todo la pareja autoral de su cole es mediocre, pero la cosa, insisto, es entretenida, atrevida, interesante, y lo más importante, barata.

8.4.15

Rerrevisión de Belle de Jour


He vuelto a hacer una revisión de mi post de Belle de Jour debido a unas lecturas. Por tanto, a diferencia de la última vez, esta no viene por revidear la peli de nuevo. Al final, como siempre en estos casos, pongo nuevo post porque la reescritura ha supuesto una profunda remodelación que lo ha convertido en algo diferente.


"Belle de Jour", que es un juego de palabras ya que prostituta es belle de nuit, pero es que ella se prostituye de día (de 14 a 17), está protagonizada por una joven y, porque se reprime, inmadura esposa burguesa. No sabemos si es virgen (a Buñuel le encantaba ser enigmático, algo que seguro que se agudizó a medida que se sordera avanzaba; como él no escuchaba el mundo, para igualar, se haría ininteligible, además de que, como surrealista, no creía que todo tuviese explicación ni se sentía obligado a ser inteligible), lo más probable es que sí. Sea como sea, lo que sí queda claro es que está reprimida y no ha consumado su matrimonio porque tiene miedo a su marido, un joven y guapo médico de éxito y un buenazo que no sabe como tratar a las mujeres. Esto la martiriza pues quiere hacerle feliz. Como la peli nunca lo específica no sabemos con certeza el porqué de este temor patológico. Se puede deducir que Séverine (o sea, severa) no quiere mantener relaciones sexuales con su marido porque teme el cambio que eso produciría. Esto parece que más que represión sexual es miedo a perderse ya que según la mentalidad de su época la consumación de su matrimonio sería pasar a ser una posesión. Séverine así liga su virginidad a su libertad (recuerden que estamos hablando de la sociedad católica occidental antes de la revolución sexual de finales de los 60). Esto le condena a una angustia perpetúa pues este se convierte en un ser temible para ella pues tiene derecho al sexo. La paradoja o perversión de esto es que este es un santo ya que, aunque quiere sexo, no quiere forzar a su esposa en un momento en el que muchos consideraban que la violación dentro del matrimonio no existía. Esta santidad le impide darse cuenta de lo que le pasa a su esposa, hace que no reaccione con violencia cuando esta le mantiene a 2 velas durante más de un año y lo retrata como alguien secundario. 

Buñuel hizo a Séverine masoquista. Lo que le va es ser dominada y humillada, que le hagan sentir una depravada. No queda claro si es así por autocastigo, por trauma, por experimentación o por liberación. La insatisfacción de esta faceta personal le lleva a tener fantasías sexuales que casi siempre incluyen a su marido como un voyeur que dice lo que hay que hacer (estas no están en la novela de Kassel, publicada en 1929, en que esta basada la peli). Pero como no es sexo, no le basta (como a todo ser humano). Ha de buscar el folleteo. Para conseguirlo decide convertirse en prostituta, pues esto, al mantener relaciones impersonales y profesionales, anula el adulterio que significaría cualquier otra relación extramatrimonial. Sobre todo para mentes tan conservadoras como las de la 1º mitad del XX, cuando era costumbre que los hombres, casados o no, como no debían reprimir su sexualidad (semen retentum venenum est), fuesen a los prostíbulos pues una mujer decente no sólo se acuesta únicamente con su marido, sino que no sale del misionero y, si es católica, no puede estar haciéndolo todos los días (en "Diario de una camarera", peli dirigida por Buñuel en 1964, un cura le dice a una esposa que la exigencia de su marido de tener relaciones sexuales 2 veces por semana es excesiva y, apostilla, que lo importante es que ella no debe disfrutar). Naturalmente esta doble vida le produce remordimientos (como católico Buñuel no podía concebir el placer sin castigo, seguramente por eso también el masoquismo del personaje) ya que Séverine cose, esto en el universo buñueliano está asociado a intentar arreglar lo roto, lo que indica que quiere a su marido.

Al obtener satisfacción en el prostíbulo (curioso que lo haga de día y no, como se suelen hacer las cosas secretas, por la noche) acaba desarrollándose como persona y alcanzando la felicidad pues allí puede realizarse al ser paradójicamente libre (nadie la conoce, no tiene que seguir las costumbres y no usa su nombre verdadero). Esto se refleja en el look de la Denueve: cuando es prostituta lleva el pelo suelto, cuando es esposa lleva el pelo recogido. La autorrealización seguramente es lo que buscaba con su investigación sexual. Los problemas llegan cuando acaba enamorando a un delincuente peligroso pues, al ser un loco posesivo y dominante, eso la lleva a tener una relación de carácter adúltero. No creo que se enamore de él y tampoco que su relación sea sadomasoquista. De hecho, en la discusión de la ruptura ella le amenaza: "Si me pegas me iré!". Parece más una relación basada en sexo animal, rudo y duro. "Me posee como un demonio" dice la novela de Mirbeau en que se basa "Diario de una camarera". Creo que eso es lo que pasa entre Séverine y su delincuente. Así que el masoquismo queda como algo relacionado con su faceta de esposa. Los problemas estallan cuando es descubierta por un amigo de su marido ya que como eso le obliga a dejar su otra vida, el delincuente se lo toma como que prefiere al marido por lo que decide, entonces, matarlo para recuperarla. Pero el marido no muere; queda en un estado vegetal bajo el atento y amoroso cuidado de Séverine, a quien vemos satisfecha por fin con su papel de esposa. Ya no necesita su otra vida ni teme a su marido, ya que, por el estado en que está, ni siente que le insatisface ni se preocupa de que pueda descubrirla. En ese sentido ni es un remordimiento ni una amenaza. Queda claro porque le dice a él que ya no sueña (es decir, no fantasea). Aunque aún hay algo turbio, pues sigue con su look reprimido. Luce un moño (que recuerda al de "Vértigo", Hitchcock 1958) y un traje negro de manga larga y abrochado hasta el cuello pero corto y coqueto. El amigo que le ha descubierto, cuando va a su casa a contarle al inválido marido el secreto de su esposa, al verla le dice que parece una "colegiala precoz". Esto delata que su conflicto interior aún no se ha dirimido. Tras la revelación de su secreto llega el final y el momento trascendental del film, cuál será el destino final de Séverine?

Antes de proseguir un inciso. En el primigenio psicoanálisis, una de las fuentes del surrealismo, se desarrolló la idea de la mujer-niña. Una adulta, pero joven, sin ninguna represión sexual, en un momento en que todo integrado era un reprimido, con un carácter infantil e inestable. De eso lo importante aquí es el sexo. El surrealismo aspiraba a destruir la burguesía y por ello insistió en el sexo. La manera de liberar al hombre de la opresión social burguesa era quitar las restricciones que esta impone al sexo, cosa que sólo se podía hacer liberando a la mujer de su pudor burgués ya que este era el corazón de la represión sexual burguesa. Sin pudor femenino habría libertad sexual y, por ende, individual. No obstante, los surrealistas eran románticos por lo que su cruzada sexual siempre estuvo unida al amor. No se trataba de follar más sino de follar a gusto con quien se ama. Además, identificaban el deseo sexual con la creatividad de modo que su pareja sexual era su musa por su sensualidad. Así, el surrealismo, a pesar de perseguir que la mujer estuviese desinhibida sexualmente, jamás consideró a la fémina como un objeto con el que masturbase, que es a donde nos ha llevado la libertad sexual, el otro es un consolador, sino como alguien al que había que adorar. Una de las cosas que perseguía era la libertad de emparejamiento, poder decidir libremente la pareja de uno. Buñuel de joven era un putero, y seguramente lo siguió siendo, pero se casó con quien amaba y murió así. Esto de la mujer-niña subyace en Séverine. Ella lo es pero de forma torcida ya que ejerce de tal a espaldas de su pareja. No obstante el objetivo de Séverine no es serlo de forma transparente sino madurar. Esto es lo que convierte a Belle de jour en el tradicional cuento femenino pues habla del paso de niña a mujer. Lo que trata de dejar atrás Séverine es su condición de mujer-niña. Hay que tener en cuenta que esta es promiscua y dependiente por lo que lo que busca la prota es la independencia ya que está claro que le gusta el sexo. Superando a este se libra del varón, del patriarcado, como Artemisa y Atenea. Vírgenes porque eran libres y viceversa.

Cuando el amigo se marcha, Séverine regresa con su marido nerviosa e indecisa y empieza a coser. Pronto lo deja para reflexionar. En esto se da cuenta de que la actitud de su marido no ha cambiado, sigue igual de ausente que antes. Su affaire no le ha hecho mella. Así pues, sonríe y comienza a fantasear con que su marido se levanta y hacen planes románticos. De esta forma sabemos que va a seguir con su marido, pero la razón no se hace explícita. Buñuel dijo que no sabía como terminar la peli así que dejó un final interpretativo (y es que el dejar algo a la imaginación es algo que necesita el Arte para trascender). Mi opinión es que al fin Séverine se siente totalmente libre y feliz porque se ha dado cuenta de que se ha librado de su secreto, que le pesaba porque era una traición, del sexo y, también, del miedo a su marido. Me baso en los siguientes hechos: la conversación en que es delatada termina a las 17, lo que induce a pensar que su prostitución llegó a su fin, y en que en la antepenúltima escena comienzan a sonar cencerros (fortuito?) y maullidos. Los cencerros no remiten a una anterior fantasía sexual de Séverine que transcurre en el campo (la 1º fantasía tras ir al prostíbulo). En ella el marido le pregunta al amigo si los toros tienen nombre como los gatos y este le responde que sí, que "todos se llaman Remordimiento excepto el último, que se llama Expiación". Así que se ve que hay una identificación entre los toros y los gatos. Y los gatos, por la escena de la fantasía sexual gótica, están identificados con las prostitutas. Esto es el sonido de la última fantasía de Séverine (no sexual), por lo que se puede interpretar como que los remordimientos por prostituirse se están yendo porque la actitud ausente de su marido significa tanto que no será castigada por ello como que no le insatisface. Por tanto, alcanza la liberación/expiación total de sus culpas por haber engañado a su marido, que en este punto ya no es seguro que sea su amor, así como por insatisfacerle. Se había liberado de la necesidad de buscarse sexualmente pero quedaban los remordimientos y el miedo por engañarle y no complacerle, lo turbio antes mencionado. El fin de estos sólo podía venir a través de la verdad y el perdón y eso es lo que obtiene al final. El marido sabe(?) pero no le importa y ya no quiere sexo con ella. Por eso Séverine vuelva a tener su fantasía sexual recurrente (recuerden que apenas unos minutos antes confesó que ya no "soñaba"), la última escena del film (y con la que empezó), pero esta vez sin la presencia de ella y de su marido. La ausencia del matrimonio sugiere la castidad en la que vivirán por siempre.

La cara alegre y satisfecha que Deneuve pone antes de ponerse a fantasear creo que me refrenda, pues parece que ha trascendido y resuelto todos sus problemas. Ha conseguido desarrollarse personalmente y cerrar traumas y heridas (la peli insinúa que abusaron de ella sexualmente cuando era niña, lo que explicaría, entre otras cosas, su inmadurez), por lo que por fin se siente fuerte, segura y feliz, sin culpas, temores y pensamientos traumáticos. Algo que ya anunció el cambio de actitud ante su madam lesbiana pues pasa de rechazar un beso de esta a ofrecérserlo cuando se despiden definitivamente. También, recordemos, ha dejado de coser. Así el final es totalmente transgresor pues el verdadero ser de Séverine es ser casta. Transgresor para lo burgués-cristiano/tradicional pues renuncia a su dependencia y transgresor para lo surrealista/moderno pues pasa del sexo. Quizás un machista como Buñuel no concebía a la mujer liberada, recordemos que el marido de Séverine es un vegetal por lo que no ejerce su tutela sobre su esposa como era costumbre en la época, como alguien sexual o pensaba que la liberación de la mujer sólo era posible si renunciaba al sexo pues en la sociedad burguesa tradicional este es sujeción al varón (esta peli se hizo en pleno debate feminista; 4 años antes se publicó el revolucionario libro de la Friedan y 1 año antes se había constituido el NOW), lo que significaría que el agridulce final dice que la mujer sólo podrá liberarse si la burguesía tradicional desaparece. O a lo mejor es que, ya que sabía que la libertad total buscada por el surrealismo llevaba a la absoluta soledad (recordemos que el aragonés rodó una adaptación de Robinson Crusoe), pensaba que Séverine solo puede ser libre sin pareja sexual. También puede ser que el marido represente la sociedad burguesa de la época. Esto explicaría el miedo que le tiene pese a ser un santo. El temor de Séverine es porque no puede vivir sin ella así que el final sólo puede llegar cuando deja de sentirse amenazada por la sociedad, cosa que en este caso sólo se puede dar si esta es pasiva, respeta al individuo, y tolerante, sabe de la transgresión pero no la castiga. En este caso entonces el sexo sería secundario y Belle de jour en realidad relataría la búsqueda del yo por parte de una mujer criada para ser esposa y madre tradicional, es decir, para tener una identidad social no individual. Entonces la negativa de Séverine a entregarse sería porque quiere descubrir quién es. No quiere asumir una identidad normativa, al menos hasta encontrarse, sino una personal y de ahí su búsqueda y cuando la encuentra descubre que no quiere ser esposa tradicional. Pero como la sociedad no le deja ser otra cosa, la burguesía conservadora sólo permite a la mujer ser esposa o prostituta, llega a un compromiso con ella: será esposa de forma parcial a cambio de poder ser ella misma. Cuida a su marido pero no le cede su cuerpo. Así, pudiera ser que lo que ha descubierto siendo prostituta es que el amor por su marido es por su educación orientada al matrimonio tradicional, por tanto, no tiene un origen personal. Pero como quiere ser libre renuncia al amor pues sólo continuando con su marido puede serlo en la sociedad.

La peli está muy bien rodada de forma clásica, esto es, de forma funcional, sobria, impersonal y competente sin renunciar a la estética y a la armonía. Lo autoral reside, pues, en lo filmado, en lo que sale, en el fondo, no en la forma. Es muy curioso que el surrealista Buñuel fuese metódico. Refinó su oficio en los grandes estudios de Estados Unidos. Allí aprendió su método industrial para filmar pelis y, como le gustó, lo convirtió en su estilo. Creo que fue porque este le permitía control absoluto (él era un obseso del control, confesó que no quería hijas porque era tan controlador que le saldrían putas o monjas). Preparaba los planos de antemano con todo detalle (no sólo el ángulo y el encuadre, el decorado, la posición de los actores y el movimiento de estos y de la cámara sino, también, su duración) de forma que siempre terminaba el rodaje antes de lo programado, con lo que la peli salía más barata de lo presupuestado, y se montaba ipso facto, pues Buñuel ya lo había hecho rodando de esa manera, sólo quedaba pegar y ya. El sueño de todo productor si no hubiese sido un tipo surrealista y polémico (aunque esta fue su última peli polémica, después de 1968 la sociedad cambió lo suficiente como para tolerarle). Así, la peli fluye con ritmo, interés y soltura, sin tiempos muertos, y la historia toma un aspecto de normalidad y sencillez que quita todo dramatismo y escabrosidad al tema. Opción tomada por Buñuel porque, como bromista que era, sabía que la tranquilidad es clave para dar solidez y verismo y, como subversivo que era, sabía que sería más inquietante, trastornadora y chocante (mucho más en la época) la historia de Séverine porque así da la impresión de que cualquier esposa jovencita burguesa podía ser una pervertida y/o una puta. Ni siquiera las inhabituales perversiones de Séverine y el que Buñuel mezclase la fantasía con la realidad (con la consciente intención de confundir al público) altera el aspecto natural y cotidiano de "Belle de jour". De esta forma Buñuel consigue reproducir fílmicamente la mente, pues ambos aspectos, sueños y fantasías y lo real, están unidos dentro de nosotros. Demostrando así que es uno de los mejores directores de todos los tiempos y uno de los que mejor rodó temas psicológicos y fantasiosos, que eran los temas centrales del Surrealismo. No hay que olvidar la importancia del sonido para obtener estos logros. Buñuel, como director que se crió con el cine mudo, utiliza de una forma más potente e imaginativa el sonido que la gran mayoría de los directores criados en el cine sonoro. La utilización de sonidos, que normalmente no tienen que ver con lo que se ve, marca de la casa, es clave para dar atmósfera, añadir surrealismo a las escenas naturalistas y aumentar la expresividad. Qué sería del magnífico principio (y final) con una BS al uso en vez de ese monótono e inquietante sonido de campanillas que recuerdan a los tambores de Calanda? Lo único flojo de "Belle de Jour"es la escena gótica, pero eso es culpa de la censura que no quiso que se rodase en un ambiente religioso. Una escena, por otra parte, que parece una más pero en verdad es de las más importantes. Es una fantasía aunque al estar sutilmente introducida es fácil confundirla con algo real. El que aparezca el mismo landó y los cocheros de sus fantasías sexuales y Séverine responda a la pregunta de si viene mucho por aquí con un "mentalmente todos los días" despeja las dudas. Es una escena importante por los gatos. El conde, el que contrata a Séverine, nos cuenta que tenía una gata que se llamaba Belle de Nuit y luego, cuando están en plena faena, empezamos a oír maullidos y su mayordomo le pregunta si suelta a los gatos. Como dije se oyen maullidos en la secuencia final.

Deneuve es la que realmente hace funcionar a "Belle de jour". Su belleza hierática y su bello cuerpo, más de adolescente que de mujer por la ausencia de curvas rotundas o grandes volúmenes, son cruciales, pues con otro físico no podría ser creíble el papel de joven doncella tímida e ingenua cosa que, además, es reforzado por el look infantiloide (moda de la época) con el que visten al personaje y esos complejos peinados que recogen bien el pelo que dan la sensación, a la vez, de represión y de inmadurez sexual. Pero Denueve no sólo se limita a poner el físico ya que también pone una interpretación magistral porque fue capaz de decir con la cara/mirada una cosa y con el cuerpo otra en una situación fingida y una valentía loable, hacer de pervertida y desnudarse en 1967 podía resultar perjudicial (de hecho, la encasilló en papeles eróticos). Por eso hace, seguramente, su mejor papel. Lo que es seguro es que interpretando a una mujer que se busca a sí misma a través de la realización de sus fantasías sexuales atreviéndose a trascender la moral y las costumbres sociales (lo que remite a Sade, un hombre al que Buñuel admiraba y consideraba un filósofo), se gana su lugar en el Olimpo. Piccoli, que da vida al amigo que aparece a lo largo de la peli en episodios breves (de forma que parece el reverso de Pepito Grillo), está también magistral en su papel de rico tan sumamente correcto y educado, como decadente y pervertidor. La clave de sus interpretaciones es que son sutiles y sobrias (por lo visto Buñuel siempre decía a sus actores: "no actúes"), como la dirección, ya que de este modo refuerzan el lado realista de la peli, que es lo que la hace funcionar. Se basan en la mirada, subrayadas por el punto de vista escogido por la cámara, y, como acabo de decir, en la disociación entre el cuerpo y la cara, símbolo de los mundos entre los que vive Deneuve y de la antítesis entre el interior-deseo y el exterior-sociedad (algo que también alcanza a la estructura de la peli, pues es simétrica y binaria, todas las escenas son dobles) por donde transcurre el film.


Esta dualidad de 2 mundos antitéticos y complementarios, realidad/matrimonio/normalidad y fantasía/prostitución/anormalidad, por donde se mueve la dual Séverine, casta esposa/puta, es algo típico de Buñuel que, aparte de denunciar la hipocresía burguesa como lo hicieron Stevenson y Wilde, da a sus pelis una cualidad mítica y psicológica que las acerca a un cuento o relato de Fantasía como son El doctor Jekyll y mr. Hyde y El retrato de Dorian Grey. Por eso "Belle de jour" es un viaje personal de madurez donde las pruebas son los clientes, que a la vez son los mentores, cuya meta final es matar al monstruo, el trauma o las razones de la inmadurez de Séverine, encarnado por el personaje de Piccoli, que es el que detecta su perversión, quien le da la dirección del prostíbulo y coprota de alguna de sus fantasías (que hay que interpretarlas como algo que le gustaría que ocurriese) porque el rechazo que siente por él (sin duda porque a diferencia de su marido, él si sabe de que pie cojea y porque ella se ve como él, un ser pervertido) las hace más satisfactorias. De esta forma la peli es una particular odisea para obtener el elixir o la solución a su problema psicológico, no sabemos con certeza cual, que es el responsable de un matrimonio insatisfactorio. Sin embargo Belle de jour es singular en que el elixir no resuelve el problema totalmente. Séverine no consigue un matrimonio sano  o la libertad, los finales lógicos. Se queda con algo de cada una de esas cosas. Alcanza un compromiso, más que con su marido, con la sociedad: pasa a ser una esposa modélica, en cuanto que cuida de su marido impedido y le es fiel y leal. pero sin ser la típica esposa burguesa tradicional. Por tanto, como en los cuentos, al final Séverine deja atrás el mundo infantil, es decir, el mundo mágico-fantasioso-prostituto, y como en los dramas piscológicos, supera sus problemas, pero a diferencia de estos no se normaliza pues se convierte en algo anormal por mucho que esté integrada. Así pues nos encontramos con que no es una peli surrealista en el sentido de que no es totalmente ininteligible, a pesar de que tiene temas surrealistas como la crítica a la burguesía, la libertad (recuerden que ya hablamos de eso a cuenta de "El ángel exterminador"), la fantasía, el inconsciente, la sexualidad y la individualidad y elementos buñelianos como la bella rubia protagonista y su sometimiento y humillación, la idea machista de mujer, la plasmación fílmica de perversiones y fantasías sexuales irrealizadas, el fetichismo, la representación de lo burgués como algo re- y opresivo, la atención a la psicología y al mundo interior y la utilización de la angustia como mecanismo catártico. Todo lo cual, si lo piensan bien, también se puede aplicar a Hitchcock

Con todo esto Buñuel transformó la novela, que no le gustaba por melodramática y porque había envejecido ya que el mundo había cambiado mucho en 40 años (algo en lo que no cayó Kubrick cuando adaptó una novela de la misma época en "Eyes wide shut"). Supongo que también, un machista como él, no encontraría agradable a Séverine. De forma que, si Kessel escribió sobre un amor trágico y denunciaba, de alguna forma, que el éxito de un matrimonio no podía basarse en el bienestar material, Buñuel filmó el retrato de una pervertida ("me permitía [...] describir con bastante fidelidad varios casos de perversiones sexuales") por inmadurez. Lo que tiene como efecto secundario el que sea un film feminista pues su prota se comporta como una mujer dueña de sí misma y denuncia la sociedad patriarcal. Su poca claridad seguramente se deba a la incapacidad de un machista para resolver el complejo e irresuelto problema de la liberación de la mujer. En fin, una gran peli que, al no tener moralina, no ha envejecido y, aunque ya no es tan transgresora y revolucionaria, sigue siendo singular porque pocas veces se ha abordado la sexualidad, sin dejar de ser audaz, de forma tan neutra y fascinante por su factura exquisita e hipnótica.

2.4.15

Los Vengadores de Englehart I


Ya he dicho que para mi empiezan los Vengatas con Englehart. Tendría que releerme algún día los 104 nº que lo preceden para confirmároslo, pero la 1ª vez que lo hice, salvo puntuales excepciones, los susodichos me parecieron un tostón. Son importantes porque al ser los 1º sentaron las bases de la cole y al ser tantos las hicieron casi genéticas como demuestra que Bendis no haya podido acabar con todas ellas y haya tenido que acabar reculando en algunos puntos, pero son aburridos y están pobremente dibujados, generalizando claro, por lo que en unos años caerán el olvido porque nadie se los leerá y entonces los guionistas serán libres. En fin, que para mi lo bueno empieza con Englehart. El comienzo de su etapa comprende varios Marvel Gold publicados a salto de mata: el tercio final de En guerra con los dioses al que le que le sigue el tomo La llegada de Mantis, el más reciente (que incluye de forma totalmente innecesaria el nº 99 EE.UU. de DD), y Los Vengadores vs. Los Defensores.


Englehart no es un gran guionista pero ha destacado porque es un tipo audaz, entusiasta, enérgico y procaz. Curiosamente no empezó así en los Vengatas. Empezó tímido pero es que en aquel entonces era alguien joven e inexperto por lo que sorprende que Thomas le escogiese como su sucesor. Podemos suponer que jugó a su favor su gran conocimiento del Universo Marvel (entonces no muy difícil porque apenas este tenía 15 años y coles), se nota por la cantidad de referencias que incluye en cada episodio, su marvelismo de pro y que aún se leía lo que Marvel publicaba (en aquel momento los superhéroes eran para niños). Quizás, dado el continuismo con el que empezó Englehart, hubo algo de peloteo, no necesariamente con fines maquiavélicos. En fin, el caso es que sin ser nadie este guionista se encontró de la noche a la mañana con mucho poder en el Universo Marvel pues se ocupaba de varias coles, algunas de ellas centrales como el Capitán América y Los Vengadores. Esto más los cabos sueltos dejados por Thomas son lo que le salvaron del abismo pues no consiguió el puesto presentando un documento detallado sobre lo que iba a hacer. Es cierto que eran otros tiempos y a nadie se le ocurría hacer eso, entonces los superhéroes Marvel no eran marcas, pero no hubiera estado de más hacer que el nuevo ya viniese con algún esquema. Así, en los 1º nº de Englehart los Vengatas se prostituyen. El guionista usa su cole para tratar misterios sin resolver de otras coles que él tenía entre manos en vez de ser original y poner al supergrupo Marvel por excelencia en el centro. Es cierto que paralelamente se dedicó a resolver rápidamente los temas vengativos que su predecesor Thomas dejó inconclusos, pero no hay nada nuevo en sus primerísimas historias. Por eso en ellas no hay nada digno de mención. Ser herramientas para arreglar la continuidad y los planes incongruentes o disparatados de los supervillanos que en ellas aparecen (uno quiere recuperar un barco naufragado pero como está en aguas estadounidenses quiere hundir California para poder apropiárselo, otro a pesar de poder robar ideas de la mente quiere que se las digan porque quiere respeto no esclavitud pero eso no le impide hacer chantaje emocional) las hacen hoy flojas. Por ello tenemos que esperar hasta el nº 113 para encontrar algo destacado. De hecho en mi opinión, y sin refrescar los 88 1º nº, creo que ese es el 1º nº importante de Los Vengadores

El nº 113 es el 1º nº vengativo genuino de Englehart (el cambio lo anuncia la aparición de su creación Mantis en el nº 112). Es político porque en aquella época él era joven de modo que era alguien comprometido. De todos modos claramente se inspira en los nº 32 y 33 de Los Vengadores escritos por S. Lee, los de los Hijos de la serpiente. Y es que los temas que denunciaban esos episodios en 1966 todavía se daban en 1973 (y ahora siguen dándose). Su comienzo es significativo. La Estatua de la Libertad destrozada. El brazo de la antorcha roto. No había por qué comenzar así. Englehart no estaba obligado ya que el destrozo había ocurrido en una cole menor de Marvel por lo que había pasado desapercibido (y no se recordaría si no fuese porque Englehart lo menciona en este nº). El ideal de EE.UU., entonces en lucha consigo mismo, está roto. Los superhéroes Marvel la reparan o restauran, gran metáfora de lo que es el género superheroico, y en ese proceso comienza el conflicto de este gran nº. Un accidente laboral descubre al mundo el romance entre La Visión, un sintezoide (un androide solar no metálico), y una mutante (una humana anormal). Este romance fue sugerido por Thomas, pero fue Englehart el que lo hizo fructificar. No sé si el 1º tenía pensado llegar tan lejos, una máquina y una mujer juntos!, o sólo estaba tonteando, pero el mérito se lo lleva el 2º pues le puso cojones. Claramente lo que Englehart tenía en mente cuando escribió ese nº era el aire racista que aún se respiraba en EE.UU. Los conservadores habían cedido en la igualdad del negro pero no estaban dispuestos a hacerlo en su libertad. Seguramente Englehart al escribir este nº tenía en mente las palabras de Nixon, presidente republicano de EE.UU. de aquel momento, condenando las uniones interraciales: Hay ocasiones en las que el aborto es necesario, y sé cuáles son. Cuando la pareja es blanca y negra (esto ocurría en 1973; ayer). El negro podía votar y tener el mismo sueldo que un blanco así como sus mismas oportunidades, PERO nada de mezclarse y mucho menos acercarse a las mujeres blancas. Típico miedo-odio patriarcal. Aquí es a donde apunta Englehart. Es indubitable. Los villanos son personas normales conservadoras. Dicen que el país está dando un giro hacia lo correcto, pero sé que aún queda mucho liberal es el 1º pensamiento que conocemos de su líder. Nada de superpoderes. Tipos de la calle. Englehart se cuida las espaldas pues el grupo es mixto, hay negros y hay mujeres, si bien la mayoría son hombres blancos maduros, el perfil del votante republicano ayer y hoy. No apunta a nadie, apunta a la ideología. Esa que apela al dios de los cristianos y es comparada con el Capi para dejar claro que no es "americana". Los villanos tienen miedo de La Visión porque en el futuro pueden reclamar dchos. ya que al estar con una humana demuestra su humanidad, su igualdad. Tienen miedo de que eso acabe con su primacía. Lo asombroso de este caso es que Englehart los convierte en ... terroristas suicidas! En bombas humanas. La inspiración para ello, los musulmanes no habían recurrido aún a esa medida desesperada, nos revela Englehart en el mismo cómic que surgió de combinar los kamikazes con el complot antiHitler del maletín-bomba. El terrorismo  suicida es muy antioccidental 1º porque el suicidio es anticristiano y 2º porque no es razonable. También es "antiamericano" ya que no se bombardea a nadie mientras se está a salvo en casa. Así, está claro que Englehart lo utiliza para denunciar al fanatismo. En este caso uno de raíz conservador, protofascista en cuanto que es agresivo, excluyente y fóbico, por ello justo tras presentárnoslos aparecen unos camisas pardas atacando a judíos, e hiperreligoso. Componente este necesario pues está históricamente demostrado que nadie se suicida matando si no es por un dios salvo que esté muy desesperado (todavía los japoneses en la 2ª Guerra Mundial consideraban a su emperador divino; totalitarismo/nacionalismo + religión= terrorismo suicida). En suma, una mentalidad premoderna que el guionista caracteriza bien. La muerte antes que el deshonor. Pero eso de las bombas no es una astucia de Englehart para hacer más interesante el nº. Las bombas no plantean un problema a los Vengadores. En ningún momento estos piensan salvar a los villanos de su fanatismo. Se limitan a defenderse. Claramente Englehart ha condenado de antemano a los terroristas por considerarlos insalvables y de maldad demostrada por lo que los superhéroes no necesitan demostrar su superioridad moral. Progresista pero intolerante. En fin uno de los nº más audaces de Marvel por lo que es de lamentar que esté pobremente dibujado y que los villanos tengan un diseño espantoso y ridículo.

A partir de aquí Englehart se va soltando y dando forma a un plan. Su etapa va a girar en torno a las mujeres, los 70 es la década más combativa del feminismo, y sus parejas, pero antes se marca el 1º multicrossover de la historia seguramente inspirado en el 2 1º anuales de Los Vengadores. Ya hablé de él pero quiero mentar la flojedad de su premisa: que para hacer el bien se necesite un objeto llamado el Ojo del Mal no hace a los superhéroes sospechar, lo mismo que Loki les alerte sobre la maldad de otros superhéroes. Quizás por eso Englehart se vio forzado a que Namor supiese esto último por ciencia infusa. También sorprende que Extraño borre las mentes de todo el planeta menos las Vengadoras y que sea capaz de restaurar todo el Universo, pero cosas más fáciles no. 

En fin. El estreno de Englehart es flojo aunque dinámico y variado. Improvisar y tratar de dar fluidez a la cosa con clichés no suele ser efectivo. Estos 1º no aburren pero sólo tienen interés para el anticuario pese a que algunas de las líneas argumentales más longevas del Universo Marvel comienzan aquí como la del trío Wanda, Visión y Wonder Man. No ayuda el que sus dibujantes sean muy mediocres. Con todo hay que reconocer que la cosa mejora nº a nº y que el nº 113 es un precedente prometedor.

Vengadores 8
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