27.3.14

Critiquita 409: Nemo: Corazón de hielo, A. Moore y K. O´Neill, Planeta DeAgostini 2014


Ahora está de moda despreciar a Moore y, por ende, su actual producción comiquera: La Liga de los Hombres Extraordinarios. No voy a entrar sobre tan injusta, irracional e indocumentada actitud (vaya, ya lo he hecho) porque yo me encuentro en el polo opuesto. Es cierto que Moore se ha vuelto un cascarrabias y que su edad empieza a ser un abismo de incomprensión insuperable para nosotros, 20 o más años más jóvenes, pero sigue siendo un genio que narra con una calidad inalcanzable para la inmensa mayoría de los autores adorados por sus detractores de última hora. Johns? Hickman? Bendis? ... A mi la LHE me gusta bastante y creo que merece mucha atención porque se está convirtiendo en el cómic más importante que ha hecho Moore. Es una obra incompleta, por lo que aún no podemos compararla con sus otras obras geniales, pero en términos de esfuerzo y dedicación dentro de su comicografía la LHE no tiene parangón. Lleva con ella desde 1998 y los planes anunciados por él y O´Neill por lo menos nos llevan hasta el 2018. La obra que más se le acerca es From Hell, pues trabajó en ella desde 1988 hasta 1996. Si bien se puede considerar a la LHE una continuación de esta.



Nemo: Corazón de hielo es un spin off de la LHE en donde Moore y O´Neill tratan ideas que por su marginalidad no tuvieron cabida en la historia principal de la serie que se ha contado en 4 volúmenes, aunque en España por problemas de derechos sólo hemos visto 3. Todos ellos, como este cómic, editados por Planeta DeAgostini. Mientras esperamos que esa historia continúe, Moore y O´Neill nos calman el hambre contando la historia de la hija de Nemo, personaje presentado por ellos en la primera parte de Century, "1910".
El comienzo, más bien continuación, de esta, lo relatado en este cómic, es el Viaje del Héroe de la hija de Nemo. Insatisfecha por continuar el legado de su padre, tanto porque no le permite ser ella misma como porque los tiempos que vivió su padre ya no existen, decide buscarse a sí misma yendo a la Antártida para superar una prueba en la que su progenitor fracasó. Esto es la excusa de Moore y O´Neill para introducir en su universo de ficción todas las fantasías con las que la Ciencia Ficción antigua pobló el continente desolado. De todas ellas, lógicamente porque es la mejor, la que tiene más peso en el este cómic es la de Lovecraft. La parte fundamental de la obra es el viaje de la hija de Nemo a las Montañas de la Locura, quizás el relato más célebre de este autor. Historia a la que, como siempre hace Moore, enriquece reinterpretándola pues el inglés aporta a los mitos de Cthulhu el conocimiento de los últimos 80 años, su ideología contracultural y un mayor conocimiento de la magia que el que tenía el escritor loco de Providence.
Valorado como una historia a secas Nemo: Corazón de hielo es un relato sencillote y convencional que no está a la altura de todo lo anterior. Por ello no extraña que la editorial haya decidido ponerle una tapa dura. Moore aquí se limita a lo mínimo de modo que, salvo el episodio donde trata la relatividad del Tiempo, uno de sus temas recurrentes más caros, en donde vuelve a demostrar lo gran narrador que es, el resto del cómic es una historia lineal carente de todo lo que hace a una lectura algo entretenido, emocionante e interesante. Así pues, decepcionante, aunque admito que tras "2009" tenía las expectativas altas. Menos mal, para nosotros y para Moore, que está O´Neill pues, como siempre, hace un gran trabajo. Su dibujo personal, expresionista y agresivo anima, como siempre, los guiones. Un lector con prejuicios estéticos no lo ve, pero el dibujo de O´Neill es tremendamente expresivo y competente en lo narrativo. Gracias a esto y a que es, lo demuestra aquí, el mejor dibujante que puede tener Lovecraft pues es el único que puede representar con verosimilitud la horribilidad de los monstruosos seres imaginados por este así como de plasmar esa arquitectura psicodélica, extraterrestre y antieuclidiana  inconcebible para la mente humana construida por estos. Así pues, gracias a O´Neill, el cómic tiene la suficiente potencia, o como diría el Moreno, garra, para ser una lectura decente. De todos modos no olvidemos que estamos en una 1º parte de 3. La obra no está completa. Esto es solo el principio.
Por tanto, Nemo: Corazón de hielo es la entrega más floja de la obra con la que Moore, ayudado magníficamente por O´Neill, nos hace partícipes de sus hallazgos obtenidos en su disección de la interacción entre ficción y realidad en la modernidad. Hacer un relato de aventuras clásico no le ha salido bien a Moore. Sin embargo, este cómic hay que leerlo contextualizado. Cuando se hace así vemos que estamos en el principio de un relato. Lo que han hecho aquí sus autores es sólo presentar a los personajes y desplegar el tablero, no una historia autoconclusiva como las anteriores. Si vemos a este cómic así, lo que resulta, si no nos ciegan el desprecio y la incomprensión, es un comienzo prometedor. Así pues, no estamos ante un Moore decadente, sino ante un autor que se toma las cosas con calma. Desde luego, si alguno puede hacerlo en una época que atenta contra la autoría y lo original, es él.

3 comentarios:

Karinsky dijo...

Por mi parte, reconozco que tengo la sensación de que el hermetismo referencial del que Moore hace gala amenaza con dejarme fuera de la obra.
Seguiré pensando que se trata de un escritor brillante, capaz de conjugar obsesiones personales con inquietudes comunes, de armar una superestructura narrativa sin perder de vista el desarrollo de personajes, y, además, el universo de la Liga de Caballeros Extraordinarios me es especialmente simpático por las fuentes literarias a las que invoca. Pero, más allá del armazón argumental básico, creo que la multitud de referencias volcadas en el relato acaban por ahogarlo en parte. A mí, al menos, me han sobrepasado.

Un saludo.

Antonio Alvarez dijo...

Pues yo no creo que afecta si no te obsesionas con ello. Esta entrega hace referencia a la Ciencia Ficción estadounidense de principios del XX (Frog2000 ha publicado un artículo de Moore sobre la misma), yo ni papa pero la historia se puede seguir y comprender. Yo pillo muy poco de lo que pone Moore en su LHE porque yo de magia y de música nada, pero el tema no es pillar las alusiones. Creo que Moore deja claro siempre que es lo que quiere contar y creo que pillar las alusiones debe distraer bastante.

Antonio Alvarez dijo...

De todos modos nos falta el 3º volumen que debe ser bastante importante para entender a la LHE en el siglo XX.

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs Paperblog