17.6.13

Critiquita 375: Thor nº 1/26, J. Aaron y E. Ribic, Marvel-Panini 2013


Thor es mi superhéroe Marvel favorito. Desde que terminó la gran etapa de Jurgens, en mi opinión, los seguidores de ese personaje hemos tenido una larga travesía por el desierto. Primero unos años sin él, luego la errónea y lenta y afortunadamente abortada etapa de Straczinsky y en los últimos 2 años la mala etapa de Fraction. Pese a ello, por eso curiosamente, este último guionista ha revolucionado a Thor. Naturalmente aún es pronto para ver qué quedará de ello. Simonson también revolucionó la serie en una de las etapas de una cole superheroica con más prestigio que existen y su revolución se desmontó sin compasión.

Fraction ha hecho en Thor un trabajo horrible pero la ha cambiado mucho. Ha quitado el papel de archienemigo a Loki, ha apartado a Odín, ha acabado con la estructura del subuniverso asgardiano marvelita heredado de los mitos de los vikingos, ha "recuperado" al Verdugo, se ha ventilado al alter ego mortal de Thor (algo que ya hizo Simonson y que parece que Aaron no va a deshacer, yupi!), ha puesto al frente de Asgard a la Triple Diosa (idea con la flipé hasta que Fraction se encargó de que aterrizase; Aaron parece que va a pasar mucho de esto) y ha introducido la idea de ciclos asgardianos anteriores al marvelita posibilitando con ello el poder hacer else worlds dentro de la cole. Todos estos cambios son buenos pese haber sido realizados en episodios pésimos, por ello Fraction se merece un breve y tímido aplauso. Ha renovado la serie sin repetir y dotándola de mucho potencial, ningún guionista de Thor ha hecho semejante cosa. No obstante, su logro de momento (y quizás para siempre) es agua de borrajas pues no va a ser desarrollado por Aaron.


Con este guionista (curioso que su apellido sea el nombre del hermano de Moisés) la travesía del desierto ha terminado. Las noticias del inicio de su etapa eran muy halagüeñas y por ello tenía muchas ganas de catarla. Tras leerlo he de decir que este nº 1 es muy bueno y, lo mejor, prometedor. Aaron es mejor guionista que Fraction y no está en decadencia como Straczinsky, pero no sólo es eso ya que se ha dado cuenta, a diferencia de sus inmediatos antecesores, que Thor la tiene que protagonizar Thor y que eso, además, significa Fantasía, aventuras y violencia. Así, a pesar de que estas 2 grapas son sencillas y no cuentan gran cosa proporcionan una lectura gozosa. Aaron se deja de tonterías de Oklahoma (la idea más tonta publicada en la cole tras Thunderstrike) y se lleva a Thor lo más lejos posible, divide en 3 la historia introduciendo así una complejidad narrativa casi inédita en Marvel, mete sangrienta violencia e introduce un atractivo e interesante misterio. El resultado son los 2 mejores episodios en años de esta serie y el mejor estreno que he leído yo de Marvel now (sinceramente, en lo que me queda no creo que haya nada mejor). La cosa en sí no es nada del otro mundo pero está hecha magistralmente y con sabiduría. Aaron no sólo es buen escritor, también sabe de qué debe ir Thor.

Lo mejor de todo es que a esta cole no ha llegado sólo un guionista competente, ambicioso y audaz sino que también lo ha hecho un dibujante notable. Desde que Ferry se fue en el inicio de la etapa Fraction por Thor sólo han pasado dibujantes mediocres o noveles si exceptuamos a un A. Davis con huellas visibles de su ya venerable edad. Eso ha tocado a su fin (por el momento). Ahora tenemos a Ribic. Un croata. Un detalle muy importante porque los dibujantes (y guionistas) europeos tienen un bagaje cultural que no tienen los estadounidenses que les hacen ser mucho mejores para la imaginería. Así, este dibujante de estilo europeo atractivo y competente no sólo dibuja notablemente los guiones sino que también aporta una veracidad pocas veces vista en Marvel tanto a la violencia como a la parafernalia. En el apartado gráfico también hay que mencionar a los coloristas porque hacen un trabajo de aire pictórico sobrio pero contundente que afilan tremendamente el trabajo de Aaron y Ribic. Así, al igual, que el guión, el dibujo es notable. Ribic no sólo es buen dibujante, también sabe cómo hay que dibujar a Thor.

La bigrapa de Panini viene con los consabidos AR y con un texto de presentación de Aaron. Sus chistes son viejos y gastados pero se le nota ganas, ambición, deseo de agradar y deseo de ser original. Si cumple la mitad estaremos ante la mejor etapa de Thor.

Así pues, este nuevo reinicio o comienzo del Eterno Retorno del Thor marvelita es estupendo. Totalmente libre de lo anterior, sin traicionarlo o fingir que no existe, ofrece lo que se espera de una cole de superhéroes protagonizada por Thor hecha por estadounidenses: violencia, aire nórdico y aventuras espectaculares. Yo sólo le pondría un pero, que Aaron no le interesa los secundarios de la cole. Pero bueno, si no caben en la historia pues no caben. Lo importante es que esta satisfaga y deje con ganas de más y eso el guionista y Ribic lo han conseguido con creces no sólo porque son buenos en lo suyo, sino también porque se complementan muy bien.


3 comentarios:

deVries dijo...

Me has picado la curiosidad, además los autores pintan bien. Habrá que echarle un ojo a la etapa.
Un saludo.

Antonio Alvarez dijo...

Puff. Me da canguelo cada vez que me decís eso. Espero no haberte hecho hype.

deVries dijo...

Hombre, no te preocupes.
Ya te contaré

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