22.8.12

Critiquita 354: El poderoso Thor: Viaje al misterio nº 1, K. Gillen et al., Panini-Marvel 2012

Esta serie  es otro producto más de los malabarismos que hace Marvel para no seguir perdiendo ventas. La editorial, sabedora de que una numeración alta ya no atrae a nadie, que una renumeración es abrir una puerta de salida y que ahora sólo venden sus pjs señeros, decidió que lo mejor para tener suficientes coles en el mercado era aprovechar la relativa popularidad de Thor para doblar su cole. Así, tras Asedio se hizo una nueva remuneración para Thor, bastante lógica pues Fraction pasa de casi toda la continuidad,  y se dejaba la actual para Loki (cole que ha caducado pronto, como todos sabíamos, de modo que se transformará en la de Sif, lo que encuentro prometedor aunque creo que será fugaz porque es un pj igual de difícil que Loki pero femenino y menos popular), cambiando su título por el primigenio título que albergó al tronante marvelita, Journy into Mistery. Pero como aquí esa cabecera no tiene tradición y Panini es conservadora la serie se ha llamado igual que la serie regular de Thor en grapa, El poderoso Thor, y si pica alguien que se joda.

Sin embargo, hay que reconocer que Marvel, a pesar de que  se ha convertido en una fría y calculadora empresa, aún tiene en su fondo algo de artista. Así, sabedora de que la nueva cole no la iba a comprar ni el tato, por el protagonista, por el poco nombre del elenco autoral y porque es secundaria, decidió "arriesgar" dando libertad a sus autores. No se perdía nada pero se podía ganar algo. La jugada le salió bien porque el resultado ha sido una serie original y notable que los marvelitas con complejo de inferioridad comparan con Sandman. Este símil revela que hay mucha gente que debería leer más (y no solo cómics populares), pero no es del todo desacertado porque la serie de Loki, la serie de Gillen, es más fantástica que superheroica y más europea (sofisticada) que estadounidense (vulgar).




Gillen es un buen guionista. Lo curioso es que eso se empieza a reconocer ahora cuando ya se vio hace un par de años que es mejor que los "arquitectos" de Marvel. Lo que hizo en Thor fue mejor que lo que hizo Fraction, pero como Marvel no quiso leer las señales se la dio al segundo para tener que pasársela a los dos años a Aaron. Marvel sigue sin leer las señales, pero al menos se ha dado cuenta de que Fraction es un hype, alguna buena idea (como Loki niño) pero todo lo demás flojo, un Bendis. Bueno, basta de prólogos. Gillen demostró que era un buen guionista para los asgardianos marvelitas y aquí lo ha corroborado haciendo la mejor cole marvelita del momento con un trabajo que se sale del scope marvelita, superheroico y mainstream en todos los sentidos. El motivo, al margen de su talento, cultura y ambición, es que ha escrito a partir de la serie y no de su ego, como hace ahora gente tan perniciosamente aplaudida como Millar. Así, se dio cuenta de que la serie tenía que ser fantástica porque es sobre un Loki preadolescente en Asgard. Esto le llevó a los mitos, leyendas y cuentos y estos, además de a un estilo literario con aire poético y pedante (peor que el de Gaiman) para recordar el lenguaje escrito de antaño, el de los tiempos anteriores a la imagen en movimiento, a entender al protagonista. De este modo por fin Loki tiene quien le escriba. Este pj es el trickster, el intrigante, el melifluo, el maquivélico, el outsider, el caos, del panteón germánico y uno de los villanos más poderosos de Marvel, pero jamás un guionista ha conseguido plasmarlo (algo se acercaron Simonson y Straczynski). Nunca en los cómics ha sido retorcido, complotador e ingenioso. Siempre ha sido un villano bastante burdo y directo porque un supervillano tiene algo de histrión, no puede estar en las sombras haciendo el Mal sino en un escenario masturbando su ego, como Millar. Pero ahora por fin podemos ver a un Loki realmente astuto, alguien que, como escribió F. Herbert, hace fintas dentro de fintas y susurra algunas cosas en algunos oídos. Nunca jamás Loki ha maniobrado, engañado, usado y enredado tanto como lo hace en estos números. Por eso el secundario de este tomo es Mefisto. Otra cosa distintiva de este Loki es su toque posmoderno, es decir, no es un pj negativo sino trágico (otra razón para alejarse de Bendis para acercarse a Shakespeare) pues intenta hacer el Bien aunque sabemos, él el primero, que nunca lo hará pues no puede dejar de ser el dios del Engaño, un supervillano. Esto es lo que hace que este tomo sea notable junto con la buena utilización del escenario asgardianomarvelita. A diferencia de Fraction, Gillen se ha dado cuenta de que Asgard tiene muchos recursos que pueden enriquecer las historias ya que, gracias al tiempo, Marvel tiene un elenco de secundarios muy carismáticos que, bien usados, realzan los relatos. Así, con estas dos cosas, el guionista ha hecho que, a pesar de contener una historia larga, este tomo sea notable, fluido y dinámico y ha demostrado que en manos más capaces Miedo Encarnado hubiera sido buena (Panini debía haber editado este tomo algún mes antes porque todo él transcurre durante ese evento).

Acompañan  a Gillen D. Braithwaite y R. Elson. El primero es un dibujante competente y demasiado académico al que no le favorece la falta de entintamiento. Su trabajo no es atractivo porque es soso y aburrido de tan correcto y gris que es y su narración no anima la cosa. Su trabajo es demasiado serio e impersonal para esta historia, si bien es el que mejor dibuja a Loki niño. El segundo es un dibujante flojo e industrial. Se apaña pero es una cosa pobre y tosca porque el mainsteam no es lo suyo.  También aparece por aquí W. Portaccio con su estilo hosco pero expresivo. Por tanto, este tomo gráficamente deja que desear porque ninguno de los dibujantes encaja con la serie y son demasiado dispares entre sí.

El tomo lo cierra una grapa a cargo de Rodi, un precursor del Loki trágico, y Ferry, un dibujante muy adecuado para esta cole. Una historia sencilla hecha para cumplir pero que da el tono de la serie.

En fin, este tomo de Loki es una lectura agradable y original que brilla por su ingenio, sofisticación y por su acertado uso del transfondo asgardianomarvelita a pesar de que su mediocre dibujo la grisea. Por ello da pena que la serie se acabe pronto porque Loki debe ser tan mayor como el de las pelis. Aunque hay que reconocer que la premisa de la serie es demasiado difícil como para poder mantenerse mucho tiempo. Por tanto, otro acercamiento de Gillen al Thor marvelita muy destacado que hace aún más clamorosa la ceguera de Marvel. En este tomo el guionista ha demostrado, además de que es bueno, que es capaz tanto de manejar el trasfondo de la serie (los dioses, los lugares, los villanos) como de sacarle partido, así que grita estentóreamente que le den la serie. Cosas tan buenas como el número de la familia de Volstagg, homenaje a uno de los números legendarios de Simonson (el abuelo de este tomo porque fue el primero en ennoblecer a Loki), certifican que Marvel no tiene nadie mejor que Gillen para el puesto de guionista de la serie de Thor. Por qué tenemos que esperar más para verlo guionizándola?

8.8.12

Critiquita 353: Halcyon, M. Guggenheim, T. Butters y B. Bodenheim, Planeta DeAgostini 2012

A Halcyon le perjudica enormemente eso de "salto cuántico" en los superhéroes de su publicidad pues, como es evidente que la miniserie no es la leche, venderla así es contraproducente. Tanta desmesura da la impresión de que se nos está intentando dar gato por liebre. Después, abres el cómic y el propio autor en la intro menta a Watchmen. Eso tampoco ayuda porque, aunque lo hace con modestia y en ningún momento compara esa obra con la suya, hace parecer que el cómic va a ser un quiero pero no puedo. Por tanto, uno llega con miedo a la primera viñeta, pero poco a poco este se va disipando ya que Halcyon va de menos a más aunque nunca llega a despegar porque sus autores no supieron sacar todo su potencial.


A la historia le pesa mucho la influencia de Watchmen y de Authority pero Guggenheim y (su esposa) Butters poco a poco le van dando personalidad y volviéndola original. Así, tras un comienzo clasicote y covencional poco interesante, el relato nos va interesando y enganchando a pesar de que no resulta demasiado sorprendente y original hasta el final, lo mejor de Halcyon y el verdadero momento en que este cómic se independiza de sus referentes de alargada sombra. Por ello esperemos que haya secuela (dudoso pues la minisere tiene ya 2 años) pues en sus 4 últimas páginas es cuando el cómic es realmente original y único. Con todo Halcyon no deja de ser un cómic típico de superhéroes alternativo. Más valiente y adulto que en el mainstream, pero igual de tradicional. De hecho a estas 5 grapas les hubiera favorecido el pertenecer a una cole regular de algún supergrupo potente pues quedarían como un arco argumental notable dentro de la mediocridad que preside toda trayectoria comiquera y no como un verso suelto. Si bien entiendo que los guionistas no hayan querido vender su guión a una major, le resta potencia el estar protagonizado por personajes salidos de ninguna parte que al final del cómic vuelven allí. Lo mismo que sean tan parecidos a sus modelos. Cuesta ver el cómic como algo ajeno al mainstream (aunque Superman sea femenino y esté enrollado con Batman). El supergrupo de Halcyon remite poderosamente a la JLA y el villano al dr. Doom de tal modo que, salvo que sea un neófito en el género superheroico, al lector le cuesta considerar la historia como algo genuino. Por tanto,  esta historia hubiera quedado mucho mejor en una cole mainstream porque el no utilizar pálidas copias y el poder transcender el ser una miniserie hubieran hecho de esta un arco argumental memorable.

El dibujo de R. Bodenheim es pobre en general y malo en particular con los personajes femeninos. Se defiende en la narrativa y tiene una claridad, procedente de sus maestros Quitely y Dillon, que encaja con el guión, pero es soso y vulgar de tal modo que perjudica a la historia. Si uno pretende hacer algo diferente (más los publicistas que los guionistas) no se puede poner al frente a un dibujante de la parte de atrás del pelotón. Con Bodenheim la historia se sigue con facilidad pero no transmite nada por lo gris y convencional que es su trabajo.

Así pues Halcyon es un buen cómic. Mejor que lo que las majors están editando ahora mismo. Pero no deja de ser uno del montón porque los guionistas apenas dedican tiempo a profundizar en los personajes, a las implicaciones éticas que tiene toda utopía (aquí la Paz por la anulación de la agresividad humana por medios técnicos aplicados de forma unilateral con motivos egoístas) y al efecto de la obsolescencia en personas superpoderosas y sólo dan voz a los protagonistas (ni gobiernos ni gente de la calle pasan por el cómic). Vamos, es de muy lamentar que Guggenheim y señora se hayan quedado en la superficie aunque el final salve a Halcyon de ser otro más que intenta ser diferente y, sin embargo, es más de lo mismo. No obstante, es una cuesta bastante empinada que la edición sea carilla (los extras nunca compensan el sobreprecio que aquí es 6.5x5, pagas seis grapas y media en tomito pero te llevas cinco).

2.8.12

Critiquita 352: Thunderbolts nº 5, varios, Panini-Marvel 2012

A mi los Thunderbolts de Busiek y, sobre todo, Nicieza me deslumbraron. Por ello sigo insistiendo en una cole que desde que terminó el volumen I no se ha acercado a lo que me dio este. La vuelta de Busiek y Nicieza al final fue un bluff porque fue de más menos. El revulsivo que ejecutó Ellis en la cole se pasó varios pueblos así que no obtuve en el volumen III lo que yo quería. Con Parker la cosa se ha vuelto bastante tradicional sin ser un refrito y, tras un pobre comienzo, ha experimentado una mejoría desde el anterior tomo. Seguimos lejos de los mejores momentos de este supergrupo, pero al menos un guionista ha redescubierto lo que hace funcionar a Thunderbolts. No obstante la cosa vende poco por lo que o la cosa no aguantará mucho o veremos otro desnaturalización como la perpetrada por Ellis.



Thunderbolts va sobre la posibilidad de redención, mejor, si el Mal es algo innato o adquirido. Por ello tiene que ser una serie dinámica (nadie puede estar redimiéndose durante décadas) y llena de dilemas morales. Por eso fracasó la vuelta de Busiek y Nicieza, la mayoría de los viejos personajes ya no valían, y por eso lo de Ellis no pudo tener continuidad, si los protagonistas son remalos la cole incumple su propia premisa. Parker ha vuelta a ella, seguramente porque esta más libre de las directrices editoriales que sus inmediatos predecesores, pero no ha conseguido que cuaje hasta este tomo pues por fin hay dilemas morales y por fin hay nuevos personajes (pero no sé si durarán mucho) que complementan a los antiguos que ya están bastante gastados. A estas alturas sabemos que Pájaro Cantor y Mach V están redimidos, que Piedra Lunar será siempre una supervillana (más pragmática que mala) y que Fantasma y Juggernaut no dan mucho juego. Por tanto, había que dinamizar el tablero, las ventas lo decían (Thunderbolts está rondando la cancelación). Así, en este tomo se introducen posibles nuevos Thunderbolts que renuevan el interés de la serie (aunque podría haberse buscado supervillanos más conocidos para que atrajasen las miradas de los no compradores). Algo que la cole necesitaba urgentemente porque, sin procesos de redención y con unos supervillanos dominados, era aburrida pues Parker no es más que un guionista del montón aunque tenga su personalidad (inclinación a la Fantasía). Además, en este tomo el crossover Miedo Encarnado impulsa la renovación de la serie pues, aunque las consecuencias están aún por ver, al menos ha proporcionado números entretenidos y el guionista pisa el acelarador, supongo que por intentar salvar la serie (ha hecho lo que le pedía en el anterior tomo: meter vidilla a la cole). Así, ha sido gustoso leer este tomo  aunque no pase de decente y no desarrolle todo su potencial pues Parker sigue sin preocuparse mucho por los personajes.

Los dibujantes son los habituales, Walker y Shalvey. El primero se gasta un estilo bastante inglés por lo que no encaja bien en la cole y, además, es un dibujante un tanto gris y el segundo se gasta un estilo sencillo y vulgar. El mejor es Walker porque es bastante competente y se preocupa por la gestualidad, pero ambos no son atractivos por lo que son otro motivo para el escaso interés de la serie junto con la mediocridad de Parker, la ausencia de personajes populares y el aire clasicote.

El tomo, el típico barato de Panini, presenta 8 grapas, pero una de ellas es especial por lo que los autores habituales son auxiliados. Nada vamos a decir sobre eso pues su breve y mediocre colaboración no es reseñable.

Por tanto, este tomo, dentro de la vulgaridad presente en la serie desde que renació allá por el 2005, es de los mejores. El clasicismo de Parker (brevedad, dinamismo, emoción, acción, evolución y uso del extenso armario del UM) y el cumplimiento de la premisa, la razón de que esta sea una de las pocas series de los 90 que aún se publica (seguramente la única), son las causas. Sin embargo un aspecto poco atractivo y la mediocridad de los guiones aguan lo suyo la mejora de la cole, que necesita más bien un relevo autoral (al menos de dibujantes) y una mayor libertad que quizás pase por usar personajes menos sobados como Juggernaut o Power Man.
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