9.7.10

Critiquita 303: LGHE Century 1910, A. Moore y K. O´Neill, Planeta DeAgostini 2010

Esta fue la 1º novedad que compré del último Saló pero no he podido leerla hasta ahora por motivos varios. La tenía muchas ganas porque, ojeándola, me dio la impresión de que esta bastante bien. Al final no me ha parecido para tanto pero sigue siendo una obra por encima de la media en todos sus aspectos. No obstante, no sé que comentaros sobre ella que no sean frases huecas o hechas, a pesar de eso voy a intentar hacer algo decente.


El problema que tengo con este tomito es que no sé como valorarlo. Es claramente la parte de una historia, tanto el 1º acto de 3 de una historia como la 3º parte de una serie, lo que hace que no este claro por dando quiere llevarnos Moore. Este cómic es la presentación de una gran y ambiciosa historia, más comprometida que las anteriores, de la que apenas se puede especular porque Moore sabe ser sutil y misterioso. Quizás si aquí se hubiese podido ver Dossier Negro la cosa estaría más clara. Por lo que se de él parece que es un complemento imprescindible para aprehender una historia que se ha ido desarrollando en la mente de Moore que ha hecho que la inicial propuesta de entretenimiento gafapástico y original que era la 1º entrega de la genial LHGE, haya pasado a ser a una compleja disquisición sobre los grandes temas del autor: la libertad, la tolerancia, la magia, la ficción y la imaginación. Un complemento que tuve en mis manos en Brighton pero que no me atreví a comprar porque es un libro denso y complejo y mi inglés no da para tanto. Si me tengo que romper la cabeza prefiero hacerlo con la ventaja del castellano. En fin, que en este tomito Moore escribe con el piloto automático puesto, pero no pasa nada porque este esta por encima de la habilidad consciente del común de los guionistas de comics, una rica historia de fácil y cómoda lectura al estar escrita con fluidez y dinamismo donde los pjs no evitan el aciago destino, lo provocan. Una historia con nuevas e interesantes incorporaciones, aunque algunas apenas son abocetadas, motivadas por una serie de acontecimientos que van siendo explicados a lo largo de la lectura porque no han sido narrados en entregas anteriores (quizás si en el mentado Dossier Negro).
O´Neill hace un trabajo menos bueno que los anteriores porque esta más simplón que en entregas anteriores, pero aún así competente y solvente de modo que la funcionalidad expresionista de su estilo vuelve a vehiculizar con sabiduría el guión de Moore y a dar un saborcillo especial a la historia por su singularidad y agresividad que, además, contrasta con el aspecto tradicional con que se ha visualizado a estos pjs de ficción. Lo mejor como siempre el ritmo, algo en lo que siempre colabora activamente Moore, que hace que la lectura avance con parsimonia y ligereza, y la elocuencia de los dibujos, pues las viñetas son lo suficientemente expresivas como para narrar la historia sin necesidad de leer los bocadillos.
La edición genial. Lo que es prueba de la esquizofrenia de PDA ya que este cómic es señal elocuentísima de que esta editorial cuando quiere lo hace mejor que ninguna otra. Impecable traducción, impecable diseño, buena edición y a un precio impresionante: 5€ por casi 4 grapas. No me esperaba esta apuesta por lo popular de una editorial que lleva derivando hacia lo elitista los últimos años. Yo me esperaba un tapa dura de papel grueso inflado de precio y PDA me ha sorprendido con una edición pop muy competitiva. Una alegría.
Así pues esta nueva entrega de la LHGE es tan sólo los cimientos de una historia grande y ambiciosa de la que no se puede avanzar nada porque Moore no nos ha dado muchas pistas de como va a ser el edificio. Sólo se puede decir que LHGE ha dejado de ser un análisis del victorianismo. No obstante se lee con interés porque, como siempre, Moore y O´Neill nos ofrecen por ntro. dinero un solvente y sólido trabajo consistente en una original y compleja historia que nos expande la mente narrada con sencillez y sobriedad, con la que los autores demuestran otra vez que la calidad no esta en la espectacularidad, en el artificio y en los aspectos externos del cómic como el mainstream se empeña en hacernos creer. Aquí tenemos un dibujo difícil y desagradable pero inteligente y capaz y una guión complejo, críptico y ambicioso pero el resultado es un buen cómic con muchas lecturas por delante y con mucha riqueza que explorar. Así pues un cómic digno de Moore y O´Neill que no desentona con sus predecesores.

2 comentarios:

PAblo dijo...

Lo más interesante de momento ha sido la evolución del personaje de la hija (no diré de quién para no spoilear) aunque para mí la historia promete estar como mínimo a la altura de las anteriores entregas aunque puede enervar a los amantes de la continuidad y la claridad (al parecer va a haber mucho salto temporal).

No estoy de acuerdo contigo respecto al dibujo. A mí en esta entrega O'Neill me ha gustado mucho, con un dibujo más esquemático y expresivo que en anteriores entregas pero con un componente narrativo y evocador más desarrollado. Claro, que O'Neill es un dibujante por el que siento una debilidad especial.

Una lástima lo de "Black Dossier". Ojalá lo arreglen pronto porque más que por su incidencia en esta historia creo que debe tener importancia para entender en que anda obsesionado Moore...

Para no saber como valorarlo te ha quedado una crítica bastante chula.

Impacientes Saludos.

lord_pengallan dijo...

Tienes razón O´Neill ha ganado en claridad en esta entrega pero si lo comparas con las anterires se esmera mucho menos en los fondos. Es a lo que me refiero.

Gracias por todo lo demás.

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